Perfiles conflictivos: todos estos empleados te pueden complicar mucho la vida

He aquí una relación de los perfiles de empleado-problema más comunes y las técnicas que se pueden emplear para cambiarlos o combatirlos.

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Perfeccionista

Fanático de las normas, lento, detallista y ordenado, es capaz de no dar por concluida nunca una tarea. No aprecia la libertad en el trabajo y, por miedo a cometer errores, provoca cuellos de botella en su departamento.

Cómo tratarle


- Evita que tapone el ritmo del trabajo. No le sitúes en puestos de los que dependa la productividad de otros. Oblígale a tomar iniciativas.

- Márcale un calendario estricto. Puede tardar semanas en redactar un simple informe. Si te dice que no ha finalizado algo, usa las preguntas: en qué punto te encuentras, has hecho esta gestión...

Chismoso

Busca destruir la reputación de sus compañeros. No les preocupa exagerar o mentir.

Cómo tratarle


- Ataja los rumores. Córtale en cuanto empiece a hablar mal de alguien. Ten cuidado con lo que le cuentas. Aunque simule lealtad, utilizará la información en su propio beneficio.

- Dale trabajo. Si notas que tiene demasiado tiempo disponible para sus conspiraciones, adjudícale tareas que le mantengan entretenido.

- Actúa con equidad. Si el chismoso tiene problemas con sus compañeros, actúa con justicia. Asegúrate de que asume su parte de responsabilidad y, si es necesario, toma alguna iniciativa sancionadora.

Vago

Holgazanea todo el día, sin centrarse en el trabajo. Suele tener problemas con sus compañeros, que tienen que asumir su trabajo. Sin embargo, no es un irresponsable y el problema suele ser que su trabajo no le motiva.

Cómo tratarle

- Condiciona la asignación de tareas que le gusten a la realización de otras rutinarias. Si el proyecto le estimula, un vago suele obtener resultados brillantes.


- Contrólale. Los vagos trabajan mejor si son vigilados. Pide al resto del equipo que no haga el trabajo del vago.


- Promociónale según resultados. Dale trabajos que requieran mayor preparación y responsabilidad si ha demostrado previamente su eficacia.

Plañidera

Quisquilloso y amargado, se queja ante el más pequeño contratiempo. Cree que los demás la tienen tomada con él o le encomiendan las peores tareas. Sin embargo, también suelen ser disciplinados y detallistas.

Cómo tratarle

- Colócales junto a compañeros positivos. La presión del entorno les influye.


- No confundas actitud con aptitud. Sus quejas pueden hacerte pensar que son unos ineptos, pero no siempre es así. Mantenles ocupados, aprovecha sus capacidades y compénsalos.

- Redirige sus quejas. No permitas que se quejen por cosas sin importancia e intenta que argumenten qué es lo que no va bien. Pregúntales qué les gusta y les motiva de su trabajo e intenta que vean el lado positivo de las cosas.

Pelota

Utilizan cumplidos hipócritas, se pegan al poder y consiguen que otros hagan su trabajo mediante manipulaciones. Tienen un potencial que merece la pena desarrollar.

Cómo tratarle

- No te tragues sus
 adulaciones. No te dejes manipular. Pregúntate por sus intenciones. Ten cuidado.

- Da ejemplo de cómo se alaba a alguien diciendo algo concreto sobre su actuación.


- Valora su trabajo de forma objetiva. Deja que solucione sus problemas por sí mismo. No le protejas.

Resentido

Guarda agravios secretos de compañeros y jefes. No cooperan para conseguir los objetivos de la compañía. Son capaces de hacer su trabajo pero no quieren hacerlo.

Cómo tratarle


- Aclara su situación. Déjale claro que te has dado cuenta de actitud y adviértele claramente de las consecuencias de sus actos.


- Documéntalo por 
escrito. Pon por escrito tus instrucciones y guarda los documentos que te permitan demostrar sus maniobras.

- No aceptes su resentimiento. Pregúntale por qué se sienten así y ayúdales a resolverlo. Si persisten en su actitud, ofréceles la posibilidad de dimitir.

Tirano

Arrogante, maleducado, vanidoso, mordaz, no sabe cooperar y no acepta críticas. Suele intimidar a sus compañeros. Sin embargo, también suele ser inteligente, metódico y muy competitivo.

Cómo tratarle


- No te dejes intimidar. No evites las confrontaciones pero éstas deben transcurrir en privado y sin entrar en conflictos personales.

- Adjudícale tareas difíciles. No tendrá tiempo de amedrentar a nadie.


- Enséñale a respetar a los demás. No toleres la falta de educación y respeto hacia los demás miembros del equipo. Si ha formado un clan, disuélvelo.

Inútil

No hace su trabajo o tiene que rehacerlo con frecuencia. Es posible que no tenga el trabajo adecuado. No pregunta porque tiene miedo.

Cómo tratarle

- Aclara tus instrucciones. Repasa el trabajo devuelto poniendo de relieve lo que está mal y por qué. Consigue que no tenga miedo de pedir ayuda.

- Ofrécele formación. Repasa con él sus puntos más débiles y sugiere qué podría hacer para reforzarlos. Mientras tanto, dale tareas más adecuadas.

- Habla de las consecuencias. Explícale los resultados de su bajo rendimiento, cómo afecta a la empresa, a sus compañeros y a él mismo.

Esclavo

Obediente y sumiso. Carece de imaginación y duda de su propia capacidad. Necesita ser motivado. Sus puntos positivos: es cumplidor y sigue las directrices.

Cómo tratarle

- Ayúdale a superarse. Asegúrate de que está preparado para realizar sus tareas. Proporciónale formación.

- Pídele opinión. Hazle saber que tu despacho está abierto para cualquier pregunta. Pero, si te interrumpe cada dos minutos, córtale con un «¿Y tú que opinas?» o «¿Tú que harías?». Les animará a pensar por su cuenta.

- No le explotes. No les cargues de trabajos pequeños o gestiones personales.

Judas

Mentiroso y falso, evita la oposición frontal. Escoge el camino del mínimo esfuerzo pero su habilidad para manipular y engañar hace que su rendimiento parezca bueno. Se atribuye méritos que no le corresponden.

Cómo tratarle


- Ofrécele formación. Sus mentiras suelen esconder falta de preparación.

- Gratifica a quien 
corresponda. Sigue el trabajo de tus colaboradores y felicita a quien de verdad lo merezca. Si el mentiroso se da cuenta de que fingir no le sirve de nada, trabajará.


- Controla sus impulsos. Ataja sus mentiras, somételo a vigilancia y no dudes en sancionarlo si le pillas en uno de sus engaños.

Lobo solitario

Seguro de sí mismo. Le gusta hacer las cosas a su manera y expresarse de forma libre y desinhibida. Desafía la autoridad y trabaja mal en equipo pero le gustan los retos.

Cómo tratarle

- Rétale. Si no tiene retos se convierte en fuente de problemas.


- Acepta su sinceridad. Valora sus críticas cuando sean constructivas. No pongas barreras a la comunicación pero córtale cuando se pase de la raya.


- Enséñale a trabajar en equipo. Explícale cómo mejora su rendimiento si trabaja con otros.

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