Qué separa al liderazgo empresarial del deportivo

Juan Carlos Álvarez Campillo es psicólogo y el coach profesional que acompaña a la selección nacional en el Mundial de Rusia.

El nombre de Juan Carlos Álvarez Campillo es ya popular en el mundo deportivo. Desde hace años trabaja con distintas entidades y profesionales del deporte de todo nivel, pero también ayuda a muchos directivos y emprendedores a capear con escenarios complicados. Autor del libro ‘El entrenador mental’ , en él recoge las claves principales para que cualquier persona pueda trabajar la confianza, la autoestima o la concentración.

Sin embargo, y aunque Álvarez Campillo entienda que cualquiera puede beneficiarse del trabajo de un coach, observa también diferencias que alejan el liderazgo empresarial del que ejercitan los deportistas. En una presentación titulada ‘Diferencias entre el liderazgo deportivo y el de la empresa’ señalaba las siguientes variedades:

Mayor visibilidad y exposición mediática

Un factor que aumenta la complejidad del trabajo con los deportistas es la repercusión mediática que tienen sus actuaciones, máxime en eventos como el que se está desarrollando ahora en Rusia. En el caso del mundial de fútbol son millones de espectadores juzgando una actuación y las valoraciones no siempre son justas. Esto, salvo en llamativas excepciones, no sucede en el mundo de la empresa cuyos temas son menos mediáticos.

Mayor presión

Como consecuencia de esa exposición mediática, los jugadores padecen en ocasiones una presión inaguantable. “Algunos no pueden ni salir a la calle una semana porque les insulta la gente”, citaba Álvarez Campillo algunas situaciones ‘violentas’ que a veces tienen que afrontar los deportistas.

La jerarquía en el deporte es relativa

Sostiene el coach que en el mundo empresarial, al jefe líder se le presupone el desarrollo de ciertas habilidades para influir en la toma de decisiones. En el deporte la relación no siempre es tan sencilla dado que hay jugadores con mucho más poder de liderazgo y económico que el jefe líder por lo que puede complicarse el entendimiento. “A veces son esos mismos deportistas quienes deciden si sigues o no”.

El trabajo en equipo a tiempo real

Otra diferencia que observa Álvarez Campillo con el mundo de la empresa es que en el deporte hay que trabajar con el equipo de forma inmediata, dado que “existen roles determinados que, si no se complementan, el resultado no funciona y lo ves en el momento”. En la empresa los plazos parecen mayores. “En este sentido el deporte va por delante”, afirma.

Objetivos inmediatos

En la misma línea que el anterior, en el mundo deportivo los resultados no pueden esperar, se piden cada día en los entrenamientos y en cada partido. Pero a ello hay que sumar el entrenamiento mental de los jugadores para no dejarse influir por emociones o situaciones negativas que suelen ocultarse para no dar pistas al rival. “Aquí la mente es tan importante como el físico”, sostiene. En el caso de la empresa, los objetivos no suelen evaluarse a diario y no existe necesidad de ocultar un malestar.

Liderazgo tanto a nivel individual como de equipo

Aunque también en el entorno de la empresa empieza a hablarse de líderes que generan a otros líderes, en las competiciones deportivas de equipo parece imprescindible desarrollar ambos de forma simultánea

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