Tres herramientas que te ayudarán a encontrar tu plan B

Ya te explicamos en otra ocasión (abajo tienes el link) cómo aplicar el design thinking a nuestra trayectoria y conocimientos profesionales para reinventarnos en el mundo laboral. Ahora te proponemos otras tres formas de llegar a ese plan B que buscas.

El modelo Canvas aplicado a tu perfil profesional

La abogada Anna Marra se ha especializado en la aplicación del modelo Canvas al sector legal, para identificar nuevas oportunidades en despachos de abogados ya creados o en los que se quieran constituir desde cero. Una idea que sirve igual para cualquier sector profesional, porque al final “es una herramienta para pensar que te ayuda a competir. Te obliga a hacer una reflexión sobre la identidad de tu despacho. ¿Quién quieres ser? Y si esta identidad la has construido bien y es la que realmente te piden los clientes. Si el mercado cambia constantemente, tú también tienes que cambiar”, comenta.

Pero, ¿cómo se aplica el modelo Canvas a un perfil profesional? Exactamente igual que cuando se define el modelo de negocio de una empresa. “Piensa en los nueve módulos que tienes en el lienzo y sitúate en el centro, con tu propuesta de valor. Nos ayuda a definir la propuesta de valor, cómo innovarla y cómo transmitirla de la forma adecuada”, explica Marra.

Como en el proceso dethinking designse trata de analizar las fortalezas y debilidades del profesional de forma interna y de forma externa (lo que le rodea). Explorarse y explorar el entorno y la competencia. “Por un lado, nos ayuda a identificar el modelo de negocio que uno tiene y, por otro, a innovar. Al definir tu modelo puedes evaluar si es rentable y sostenible en el medio plazo. Si no es competitivo, tocaría innovarlo. Se trata de encontrar la propuesta de valor que mejor pueda satisfacer a tus usuarios, tu segmento de mercado. ¿Qué tipo de despacho podría ser competitivo? Y esa respuesta viene de cosas externas. Qué despachos hay ahora en el mercado, cuáles son los competidores actuales, cuáles son los productos sustitutos, cuáles son los productos que van a entrar próximamente en el mercado. Si abro un despacho de cero, ¿cuál va a ser mi segmento de mercado? Porque no es lo mismo estar en un segmento corporativo que dirigirte a particulares. Y eso te dice también qué canales debes utilizar para hacer tu propuesta de valor. ¿Cómo llego a mi segmento de mercado? No tiene nada que ver tener una plataforma pensada para testamentos online a una firma como Arriaga Asociados, que tenga un despacho justo fuera de Carrefour, porque ahí es donde está sutarget”, comenta Anna Marra.

Más preguntas que te ayudan a definirte: “¿Estoy en un segmento que quiero ampliar ahora? ¿Quiero dirigirme a otro segmento? ¿Esta propuesta encaja o tendría que cambiarla? Una vez que haya definido mi propuesta de valor tengo que saber cuáles son las actividades y los recursos clave que necesito. Recursos que pueden ser humanos o de otro tipo. Para Arriaga pueden ser sus despachos físicos en puntos estratégicos y en la firma de testamentos online el recurso clave es la plataforma. Pero no nos quedamos solo ahí. También tengo un módulo para elegir asociaciones clave en mi proyecto, porque a lo mejor no todo lo puedo proporcionar yo. Si necesito un software para la gestión documental y lo compro, es un recurso clave. Si lo subcontrato, mi proveedor tecnológico es una asociación clave”, comenta esta experta en innovación legal.

Bootscamp

Son cursos de varias semanas en los que la base es formarse sobre conocimientos clave que requiere el mercado laboral actual o para dar un giro a la carrera profesional. La clave es que se trata de contenidos y habilidades que no se enseñan generalmente en una carrera o en modelos de enseñanza más formales y que se trabajan sobre la práctica constante. Los hay sobre programación y diseño, innovación, emprender y desarrollo de habilidades para montar un negocio... Cualquiera de ellos puede ayudarnos a reinventarnos profesionalmente. En el caso de los orientados a emprender, se trata de “trabajar en equipo, un repaso a metodologías como Lean Startup, a cómo emprender de la idea al prototipo, también metodologías de trabajo ágiles y otras técnicas de productividad y motivación, aprender a comunicar, etc. La idea es que aprendas a ser consciente de los patrones que repites. Nos podemos aferrar a lo que hacemos siempre o podemos cambiar la forma en la que hacemos las cosas. La solución está dentro de ti, está en tu cabeza, pero no va a salir si nos auto engañamos y seguimos tirando para adelante sin más”, advierte Aurea Rivela, directora de UtopicAgency.

Un coach profesional

Otro consejo que nos han dado quienes más saben de reinventarse: pedir ayuda externa en esta fase del proceso. Buscar un coach. “Es muy difícil ver lo que tú eres desde ti mismo. Desde dentro estás sesgado y te pierdes muchas aristas que son importantes. En este proceso la clave es obtener la foto de ti mismo”, asegura Nati Rodríguez, fundadora de Visualizamos. Que añade: “Hacer una exploración profunda te permite ver con más claridad hacia donde te puedes dirigir, porque ya has visto muchas potencialidades y muchas debilidades”.

El coach te ayudará, sobre todo, a eliminar las barreras que te impidan llegar al buen camino. “Normalmente el problema es que nos han programado para hacer una carrera profesional concreta y es muy difícil cambiar eso cuando te paras a los 40 años y dices, quiero hacer otra cosa. Hay que eliminar obstáculos y encontrar cuál es tu pasión. Donde están tus verdaderos talentos. Luego, además, hay que buscar cuál es tu modelo de negocio ideal: ¿hacerte una marca personal, crear una empresa o es mejor que trabajes para otros porque no sirves para emprender?”, comenta Miguel Ruiz, coach especializado en ayudar a las personas a encontrar su visión profesional y autor del libroEl cómo del éxito. Que añade: “Otra barrera es la especialización. Muchos quieren emprender o quieren reinventarse pero no saben cómo especializarse o cómo encontrar ese nicho de mercado al que van a servir. O no han estado al tanto de las tendencias del mercado y se han quedado obsoletos, se han quedado en su zona de confort, sin formarse…”.

El trabajo del coach es ayudar a “eliminar esas creencias limitantes, investigar donde están los talentos de esa persona, las habilidades adquiridas –por lo que han hecho hasta ahora–, sus roles empresariales –si disfrutan conectando personas, o les gusta crear, o investigar…–, sus pasiones, cuál ha sido su mayor reto y qué es lo que más detesta. Después, definir cuál es su modelo de negocio ideal o el mercado en el que debe estar. Por último, ideamos un plan de acción para aplicar en el mundo real”, explica Miguel Ruiz.

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