Siete trucos que te ayudarán a mejorar la gestión de tu día a día y la de tu equipo

La repetición de una nueva conducta tiene un mayor impacto y afectará de manera más eficaz y positiva

Recuerdan Steven MacGregor y Rory Simpson, autores de Chief Wellbeing Officer (LID Editorial), que el ser humano es un animal de costumbres y es por ello que la repetición de los patrones de nuestra conducta nos genera una sensación de estabilidad, ya que nos movemos un ámbito conocido. "Esto nos ayuda a controlar el estrés, y a la vez, a tener control sobre las situaciones, pero ¿qué pasa cuando quieres eliminar conductas negativas y cambiarlas por nuevos hábitos positivos? Aquí, es donde se encuentra el reto", plantean estos expertos, que pretenden ayudar a crear entornos que permitan que el liderazgo florezca en todos los niveles y funciones de un negocio con el fin de aprovechar al máximo todas las oportunidades que nos brinda el momento de cambio en el que vivimos.

MacGregor, fundador de The Leadership Academy, y Simpson, chief learning officer de Telefónica y director de Universitas, proponen los hacks, es decir, trucos que se caracterizan por ser procesos repetitivos, ya que reiterar las mismas ideas hace que se conviertan en conductas con mayor efecto. Además, recuerdan que el aprendizaje extraído de los fracasos se equipara al cambio de conducta. "La segunda característica de estos trucos es que, ante dificultades, el ser humano busca soluciones de una manera más creativa. Y la tercera característica consiste en tener en cuenta las anteriores y cuestionar el pensamiento ya establecido".

Los autores han desarrollado siete trucos que harán que la repetición de una nueva conducta tenga mayor impacto en la vida de manera eficaz y positiva:

1. Conciso

"Realiza un pequeño esfuerzo alcanzable, y esto hará que la constancia diaria se acumule y te lleve a conseguir un buen resultado. Los pequeños pasos aumentan las probabilidades de crear un nuevo hábito ya que se convierten en una rutina".

2. Concreto

"Establece objetivos concretos, definidos y medibles en el tiempo. Además, si esta rutina se establece en una misma franja horaria, la motivación de cumplir este objetivo será mayor".

3. Conjunto

"Apoyarse en un hábito ya establecido ayuda a que sea más fácil añadir este nuevo, ya que el primero ya está integrado en tu rutina. Incluso, entender que previo a ese nuevo hábito existe una señal y después se consigue la recompensa".

4. Compartido

"Comparte el deseo de cambio con tu círculo y esto hará que se convierta en una responsabilidad que estas adquiriendo. Así, tu credibilidad crecerá ya que tus palabras van de la mano de tus acciones".

5. Constante

"Haz un seguimiento de la conducta reiterada para que se cree un efecto cadena, que cuanto más larga sea más difícil será se romper. El hecho de no querer romper la cadena será el incentivo por el que tendrás más ganas de continuar".

6. Contextualizado

"El entorno físico o contexto es importante ya que se genera una visión de la acción y hace que la motivación esté presente. Incluso, el cambio de contexto y la novedad pueden llegar a incentivar el cambio de conducta y favorecer la motivación".

7. Colectivo

"La conducta personal es la influencia que ejerce tu entorno, es decir, la familia, amigos y compañeros, sobre uno mismo".

MacGregor y Simpson advierten, no obstante, que, probablemente, no sea posible llevar a cabo todos los trucos de manera satisfactoria. "Por lo tanto, cada persona deberá descubrir qué factores son los más importantes para su propio cambio de conducta, o si son necesarios unos nuevos".

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