Una buena gestión

Una vez seleccionado e incorporado, es fundamental programar qué puesto va a ocupar y qué tareas va a realizar el estudiante. Una mala planificación puede dar lugar a la clásica imagen del becario haciendo fotocopias y sirviendo cafés. ¿Cómo evitarlo? Atiende a las siguientes pautas.

  • Es importante que el becario conozca la empresa, su funcionamiento y organigrama, así como a los directivos. En las grandes empresas, éstos suelen reunirse con los becarios para darles la bienvenida.
  • Un becario no tiene experiencia laboral, con lo que es conveniente que cuente con un tutor que le ayude y asesore.
  • El jefe no debe desentenderse: hay que potenciar que el becario sea proactivo y que no se disperse. Tampoco es conveniente mandarle sólo el trabajo sucio; se sentirá más motivado con tareas de mayor valor añadido.
  • Se le deben dar facilidades para que combine estudios y trabajo, como días libres para hacer y preparar sus exámenes.

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