Claves a la hora de elegir

La proliferación de las empresas de renting y la diversificación de los servicios suele favorecer a los clientes, pero también puede arrastrar a la confusión. Estos son algunos de los puntos que usted deberá considerar a la hora de negociar:

¿Es un contrato cerrado o abierto?
La principal ventaja del primero es que la cuota se mantiene estable a lo largo de todo el contrato, independientemente de los tipos de interés o el uso que le hayas dado al vehículo. Además te permite hacer tus cálculos empresariales con un gasto fijo. El inconveniente es que no podrás favorecerte de los incentivos que muchas compañías aplican cuando el gasto es inferior al previsto inicialmente y tendrás que renegociar cada vez que surja un imprevisto.

¿Qué servicios me ofrecen?
Es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta. Tendrás que considerar un amplio abanico de posibilidades como el nivel de cobertura de las reparaciones (número de cambios de neumáticos, pastillas de freno u otros elementos de seguridad); posibilidad de vehículo sustitutivo en caso de avería y el coste que este conlleva, gestión de multas, el tipo de seguro (ver si la cuota es cerrada o variable) y una larga serie de opciones en la que cada empresa encuentra su punto fuerte o su debilidad. Lee detenidamente cada uno de los servicios y atiende a sus limitaciones y criterios.

¿Cuántos kilómetros voy a hacer realmente?
Lo habitual es pactar de antemano el kilometraje que se va a efectuar. El exceso o defecto de los mismos influye en los costes de mantenimiento y reparaciones y en el valor residual estimado para la posterior venta del coche. Por ello a más kilómetros contratados más caras serán las cuotas mensuales. Con el objetivo de abaratar costes son muchas las empresas que contratan menos kilómetros de los que van a recorrer. Esta práctica suele estar penalizada. Infórmate de cuánto te va a costar cada kilómetro que hagas de más. En el caso opuesto, cuando requieras finalmente menos kilómetros de los contratados, deberás interesarte por las gratificaciones. Si es una devolución monetaria, cuándo y a qué valor te reembolsarán el dinero adelantado por ti.

¿Hay que depositar fianza?
Como en muchos contratos de alquiler lo normal es que la empresa arrendadora te exija el depósito de una fianza o avales para posibles gastos ulteriores. Esta suele equivaler a dos cuotas mensuales. Infórmate de cuánto es en cada empresa y del modo y las condiciones de devolución una vez finalizado el contrato.

Modo de pago
Hilvanando con el punto anterior es interesante saber si se paga a mes anticipado o a mes vencido y cuáles son los tipos de interés que se establecen en el contrato para penalizar el retraso en el pago.

¿Qué sucede si cancelo el contrato antes de tiempo?
Lo normal es que exista una indemnización al alquilador para compensar el valor de mercado del vehículo devuelto con respecto al valor contable. Ahora bien, una indemnización no tiene porqué suponer otra ventaja económica que no sea la de solventar esa diferencia. Asegúrate de que es así.

¿Y si quiero renovar el contrato?
Lo aconsejable es que te lo plantees como si fuese una nueva oferta. Algunas compañías tratarán de que te reenganches ofertándote la devolución de costes finalmente no realizados en el contrato anterior. Si es este el caso, procura que te garanticen que las condiciones en el nuevo contrato no se verán mermadas por el prestamista.

¿Cuál es la atención a mis demandas?
A este respecto, Jorge Bautista, de ING Car Lease, da un consejo práctico: “fijarse en el listado de número de teléfonos que hay que marcar”. A mayor longitud del listado menor fiabilidad dado que será sinónimo de ausencia de un departamento de atención del cliente y de pérdida de eficacia a través de una burocratización de los servicios que te irán transfiriendo de un departamento a otro.

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