¿Es un negocio legal escribir reseñas falsas en Amazon o Google?

Escribir reseñas falsas en Amazon y Google está reportando importantes beneficios a algunas personas, que cobran de las marcas por falsear las opiniones de sus negocios en las plataformas

¿Es un negocio legal escribir reseñas falsas en Amazon o Google?

Las reseñas en Amazon y Google son una fuente de información fundamental antes de adquirir un producto o servicio. Mediante esta técnica, los consumidores que ya han recibido un producto o han comido en un restaurante valoran el servicio y recomiendan (o no) a otros sus compras. Pero, cada vez más, falsear estas opiniones se está convirtiendo en un negocio bastante lucrativo.

Las reseñas falsas en Amazon y Google están a la orden del día. Muchas compañías ofrecen la devolución del importe del producto a cambio de valorar con cinco estrellas -la máxima puntuación- la compra, y recomendar su adquisición a futuros consumidores. En otros casos, existen agencias que pagan hasta dos euros por reseña en Google Maps. Teniendo en cuenta que apenas se tardan cinco minutos en escribir un comentario, las reseñas falsas pueden convertirse en un lucrativo negocio para muchas personas sin tener que moverse de casa.

A través de un grupo de Telegram, las personas que se dedican a escribir reseñas falsas en Amazon o Google Maps reciben un listado de productos o establecimientos que premien a las personas que escriban valoraciones positivas. Aunque, en otros casos, son las propias compañías quienes se ponen en contacto con el consumidor.

«Compré un succionador de puntos negros y cuando recibí el paquete venía con una tarjeta que decía ‘¿Quieres recibir un regalo? Escanea este código’. Lo hice y entré en una web que decía que si escribía una valoración con cinco estrellas en Amazon me devolvían lo que me había costado el succionador. Lo hice y aluciné cuando me lo ingresaron en mi cuenta de PayPal», relata una consumidora en un reciente artículo.

La persecución de Amazon a las reseñas falsas

Esta técnica, de dudosa legalidad, está siendo perseguida de forma estricta por Amazon. Desde la compañía dirigida por Jeff Bezos, explican que «queremos que los clientes de Amazon compren con confianza sabiendo que las reseñas que leen son auténticas y relevantes». Por eso, incluso no descartan llegar a los tribunales cuando detecten irregularidades de este tipo.

Sin embargo, cada vez es más difícil hallar pruebas de que una reseña sea falsa. Las propias compañías que premian a los consumidores por dejar la máxima valoración en las opiniones del producto explican, en ocasiones, cómo hacerlo sin ser detectado por Amazon o Google.

Los requisitos pasan por escribir la reseña entre siete y diez días después de recibir el producto, escribir un comentario de unas 50 palabras y, por supuesto, otorgar la máxima valoración a la compra. «Piden que todo lo que cuentes sea positivo salvo alguna tontería, como que el cable es un poco más pequeño de lo que te esperabas, algo a lo que la gente no le vaya a dar importancia», explica una de las personas dedicadas a escribir este tipo de reseñas.

A pesar de las amenazas de Amazon, no hay ejemplos que muestren consecuencias de peso contra el fraude en las opiniones -como mucho, la suspensión de la cuenta en la plataforma-. Por eso, los falsificadores de reseñas siguen creciendo en Internet y, de momento, el gigante del comercio electrónico solo insta a sus usuarios a denunciar cualquier irregularidad de este tipo que puedan encontrar en su página.

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