El anillo inteligente de 300 euros que llevan los grandes millonarios

Este anillo inteligente se ha convertido en la nueva sensación entre los grandes multimillonarios, aunque su única función es la monitorización del sueño.

El anillo inteligente de 300 euros en el que invierten los grandes millonarios

¿Pagarías 300 euros por un anillo inteligente que monitorice tu sueño? Este producto se trata de la última sensación entre grandes multimillonarios, como Larry Page o Will Smith, y su única función es la monitorización del sueño, algo que ya hacen la mayoría de smartwatches.

El anillo inteligente en cuestión ha sido desarrollado por Oura Health, una empresa finlandesa especializada en el segmento de tecnología enfocada a la salud, y cuenta con inversores tan potentes como Michael Dell, Kevin Lin (fundador de Twitch) o Shaquille O’Neal y Lance Armstrong, entre otras figuras del deporte.

Entre sus ventajas, el anillo inteligente de Oura ha conseguido reducir en un dispositivo más sencillo y cómodo de llevar por las noches un dispositivo de medición del sueño casi profesional. Su algoritmo está más desarrollado que el de los principales smartwatches del mercado, lo que permite obtener métricas más precisas que los relojes inteligentes.

Todo ello, a un precio accesible a millones de consumidores en todo el mundo. Sus versiones en negro y plata se venden a unos 300 euros, mientras que su versión con diamantes puede alcanzar los 1.000 dólares. Su tecnología es la última sensación entre los millonarios, con clientes de la talla de Larry Page o Will Smith.

Su destacado crecimiento ha permitido a la compañía detrás del anillo inteligente alcanzar una valoración de 800 millones de dólares, que promete seguir creciendo durante los próximos años después de haber vendido más de medio millón de unidades en todo el mundo, con especial mención a algunas de las personas más influyentes del globo.

El anillo inteligente muestra el potencial de la industria de los wearables

El éxito del anillo inteligente desarrollado por Oura es una prueba más de una de las tendencias de más futuro en la industria tecnológica: el desarrollo de wearables, o dispositivos inteligentes capaces de hacernos la vida más fácil en multitud de aspectos de nuestra vida cotidiana.

En este sentido, la fotónica – el estudio de cómo utilizar los fotones, las partículas elementales de luz, para transmitir información- es uno de los campos de investigación más avanzados, y su desarrollo podría transformar por completo la industria de las telecomunicaciones durante los próximos años, tal y como identifican los expertos.

En 2021, más de 10.000 millones de dispositivos se encontraban conectados en el mundo. La mayor parte de las ventas en este sector corresponden a los smartwatches, que alcanzaron el año pasado 148 millones de dispositivos vendidos, según los últimos datos de Statista. Estas cifras muestran el potencial de crecimiento de una industria que, sin duda, seguirá creciendo durante los próximos años.

Las aplicaciones de más futuro en el sector de los wearables

Además del diseño y fabricación de nuevos y novedosos dispositivos wearables, como el anillo inteligente que triunfa entre los multimillonarios del mundo, existen grandes oportunidades para emprendedores tecnológicos que quieran utilizar estos dispositivos como soporte en diferentes sectores.

Medicina. Las funciones de los wearables dejarán de limitarse a medir la calidad del sueño, como hace el anillo inteligente de Oura, para poder monitorizar miles de datos relacionados con la salud, como la predisposición a sufrir problemas cardíacos o la prevención de otro tipo de enfermedades.

Un ejemplo de ello es el caso de Evidence Based Behaviour, un proyecto desarrollado en la Universidad Carlos III de Madrid que utiliza la Inteligencia Artificial y los datos que recogen los wearables para prevenir el riesgo de suicidio con días de antelación, alcanzando un 30% de efectividad. “Es mucho, teniendo en cuenta que 800.000 personas mueren al año en el mundo suicidándose”, explicaba Antonio Artés, catedrático de la UC3M detrás del proyecto, en su presentación.

El caso de Boost World es un ejemplo del potencial de la industria de los wearables en el futuro. Foto Diego Puerta

Deporte. El deporte es el sector donde estos dispositivos han penetrado con mayor facilidad. Habitualmente, permiten medir aspectos como el ritmo cardíaco durante el entrenamiento, los kilómetros recorridos corriendo o en bicicleta… Aunque también pueden usarse para dar una vuelta más al segmento del fitness.

Es el caso de otra empresa española, Boost World, que le ha valido a Carlos Gorostizaga, su fundador, el Premio Por Talento al Emprendedor con Discapacidad de la XVII edición de los Premios Emprendedores. Su herramienta permite conocer, a través del móvil u otros dispositivos, como un reloj inteligente, el nivel de motivación sobre la actividad que se está realizando, el momento del día más receptivo para hacer deporte o la eficacia del ejercicio.

IoT.  El ‘Internet de las cosas’ es una de los vectores de crecimiento más evidentes para tecnologías como la del anillo inteligente. En este sentido, no es descabellado pensar que las aplicaciones cotidianas de este tipo de dispositivos seguirán creciendo en el futuro, con usos que ahora pueden parecer, incluso, de ciencia ficción. En esto, la originalidad y el momento de entrar al mercado serán los aspectos fundamentales para triunfar con una nueva idea.