Cash Management: Los cinco pilares de la Gestión de Tesorería

Si crees que el Cash Management es la simple gestión del efectivo de tu negocio, no sigas leyendo. Porque en este artículo descubrirás cinco pilares sobre los que se asienta la verdadera gestión de Tesorería.

gestion y tesoreria

“Las empresas mueren por la caja no por la cuenta de resultados”. Todavía recuerdo esta frase de mi profesor de Economía de la Empresa en la Universidad. Esta simple afirmación cambió mi percepción sobre lo que hasta entonces había considerado buenos o malos negocios.

La mayoría de las personas siguen valorando el éxito o fracaso de una empresa por su cuenta de resultados: beneficio o pérdida. Sin embargo, esa no es la auténtica vara de medir. El verdadero rasero se encuentra en la capacidad de generar cash, de generar dinero. Porque vender es importante, pero cobrar, lo es más.

En el mundo de los negocios la venta es el arte supremo, si no vendes no hay negocio, pero no basta con vender. Si tras la venta no hay una contraprestación monetaria a tu producto o servicio, ¿para qué vendes?

La mayoría de las acciones que preceden a una venta suponen un coste, un compromiso de pago para aquel que genera un producto o servicio. Una vez generado, la venta se convierte en un compromiso futuro de cobro para aquel que vende. Un “premio” por su trabajo. Sin esa recompensa, el mundo de las empresas y los negocios con ánimo de lucro no tendría sentido.

La gestión del dinero, que se intercambia en forma de cobros y pagos, es el corazón del Cash Management, pero esta definición sería demasiado básica para ti que sigues leyendo este artículo. Por ello, a partir de ahora hablaremos de Cash Management como el conjunto de medidas estratégicas y organizativas que afectan a los flujos monetarios y a los resultados financieros de una empresa o negocio. 

Como ya habrás adivinado, el Cash Management o la gestión de Tesorería es una actividad que tolera mal los errores, siempre caros en el sentido más monetario de la palabra. Sin embargo, su buena gestión aporta la satisfacción de ese valor añadido diferenciador que nos hace ser percibidos como buenos profesionales y que permite a nuestro negocio u organización ser más competitivo en un entorno cada vez más exigente.

Si hablamos de beneficio y cash, podemos establecer cuatro tipos de situaciones que se pueden dar en un negocio:

1. No tener beneficios ni generar cash: negocio herido de muerte o zombi

2. No tener beneficios y generar cash: el no tener beneficios puede deberse a una situación puntual como un exceso de inversiones en activos amortizables 

3. Tener beneficios y no generar cash: por ejemplo, por una mala gestión de los períodos de cobro/pago

4. Tener beneficios y generar cash: un negocio muy saludable

Si quieres formar parte de las empresas o negocios del tipo 4 y gozar de buena salud, te invito a descubrir cinco pilares del buen Cash Management

1.-Controla tu posición

La posición de tesorería es el punto de partida de una buena gestión. Conocer cuáles son y serán los saldos previstos en tus entidades financieras te permitirá poder hacer frente a los pagos comprometidos de tu negocio. Porque no hay nada peor que no saber si tienes liquidez para pagar tus deudas.

El cálculo de la posición de tesorería se realiza combinando los movimientos reales de cobros y pagos junto a las previsiones, todos ellos en fecha valor (fecha desde la que se devengan intereses y a partir de la cual se puede disponer del dinero). Lo habitual es que se realice a diario y que su proyección sea a corto plazo. Este cálculo ayuda a:

  • Detectar con antelación posibles desfases entre cobros y pagos y reajustar las políticas de cobro/pago
  • Tomar decisiones de financiación o de inversión de fondos con un horizonte más amplio y con cantidades más precisas
  • Minimizar saldos ociosos que generan ineficiencias en el resultado financiero
  • Controlar y reclamar las condiciones firmadas con las entidades financieras en nuestra operativa diaria

Si todavía no cuentas con una posición de tesorería periódica y bien definida, es el momento de que te pongas manos a la obra. 

2.- Elabora un buen presupuesto

El presupuesto de tesorería es un paso intermedio entre el presupuesto económico-financiero y la posición de tesorería. Es una herramienta de decisión táctica más que estratégica, informa del uso de la financiación e inversiones y se realiza a nivel de conceptos presupuestarios. Su horizonte temporal suele ser de un año.

Se elabora a partir de los presupuestos realizados por cada área del negocio: compras, ventas, producción, recursos humanos, marketing…, transformando los ingresos/gastos en cobros/pagos.

El presupuesto de tesorería se caracteriza por ser una herramienta que:

  • Cuantifica los medios a disponer por la empresa para alcanzar los objetivos
  • Facilita identificar desviaciones y tomar medidas correctoras
  • Tiene carácter participativo
  • Es flexible, se adapta al cambio
  • Detecta ineficiencias en la gestión

Como todo presupuesto que se precie, es una hoja de ruta, una guía que puede verse modificada por diversas variables, tanto internas como externas. Lo más importante es elaborarlo con la mayor precisión posible, en base a la información pasada, presente y futura, e ir analizando el origen de cada una de las desviaciones que se produzcan. Ello te permitirá mejorar poco a poco y evitar una gran cantidad de imprevistos.

Los presupuestos no son más que declaraciones de prioridades. ¿Tienes claras las tuyas?

3.-Aprender a negociar

En el Cash Management saber negociar no es una opción, es una obligación.

Para gestionar tu tesorería de forma eficiente tendrás que aprender a negociar con clientes, proveedores, entidades financieras, con tu jefe, con tu equipo, con otras áreas de la organización… Cada acción que ejecutas en tu negocio tiene aparejado un flujo monetario y cuando hablamos de dinero, todo es negociable.

Con los clientes y proveedores tendrás que negociar los precios, las formas y períodos de cobro/pago, las devoluciones, los impagados, el límite de riesgo, el servicio pre y postventa…

Con las entidades financieras tendrás que negociar las condiciones de tu operativa diaria, las necesidades de financiación, las coberturas de riesgos, las posibilidades de inversión de tus excedentes de tesorería…

Con tu jefe, con tu equipo y con otras áreas de la organización tendrás que negociar la estrategia financiera, los presupuestos, los procesos internos…

Y en todos los casos, deberás tener en cuenta que en cualquier negociación que se precie ambas partes ganan y pierden algo, pero que el equilibrio entre la pérdida y la ganancia es el objetivo final.

4.-Anticípate a los riesgos

El riesgo es una variable segura en la gestión de tesorería. Si quieres gestionar los flujos monetarios de tu negocio y tus resultados financieros debes conocer y anticipar los tres principales riesgos con los que te puedes encontrar:

  • Riesgos de negocio: asociados a factores internos y externos que pongan en peligro los objetivos de la compañía y su continuidad en el mercado. 

Entre los factores externos podemos hablar de factores:

  • Políticos: cambios de gobierno, normativas impositivas, regulaciones sectoriales, leyes laborales, control de precios, leyes de protección ambiental…
  • Sociales: cambios en el estilo de vida, pirámides de población, inseguridad, falsificación de productos…
  • Ambientales: agotamiento de recursos naturales, cambio climático, catástrofes naturales…
  • Tecnológicos: fraudes, ciberseguridad, fuga de información, obsolescencia…

Todos aquellos relacionados con nuestra gestión diaria son considerados factores internos, como por ejemplo, una fuerte dependencia de las ventas, falta de diversificación de productos/servicios, dependencia de proveedores…

  • Riesgos operacionales: relacionados con la calidad de la gestión y los flujos de información, la seguridad de los procedimientos, la separación de responsabilidades, es decir, todos aquellos que tengan que ver con malas prácticas.
  • Riesgos financieros: aquellos relacionados con el mercado, la liquidez, los tipos de interés, las divisas, el crédito…

Para anticiparte a los riesgos que puedan afectar a tu negocio lo mejor es tener un Plan de Contingencia o Plan B y hacer uso de las herramientas de cobertura del mercado que mejor se adapten a tus necesidades. Porque cuando hablamos de riesgos, recuerda la frase de Warren Buffet: “El riesgo viene de no saber lo que estás haciendo”.  

5.-No dejes de innovar

Innovar como base de tu gestión es apostar a caballo ganador y la gestión de tesorería forma parte de esa apuesta. No se trata de hacer ingeniería financiera ni contabilidad creativa. Se trata de introducir mejoras que aporten valor a tu gestión y por tanto a tu negocio.

Para ello debes estar atento a las novedades que surgen en medios de cobro/pago, productos de financiación/inversión, programas de gestión de tesorería, fórmulas para reducir costes, nuevas formas de negociación…

El Cash Management es mucho más que la gestión del efectivo, es la capacidad de conectar los puntos críticos de tu negocio para mantener una salud financiera que te permita seguir adelante. Porque en los negocios lo importante no es ganar sino permanecer con buena salud financiera en el tiempo.

3 refranes para gestionar mejor tu dinero

El refranero español está repleto de grandes dichos populares que se transmiten de generación en generación. Estas típicas frases llenas de sabiduría pueden servirte como consejos a la hora de tomar decisiones sobre la gestión del dinero en tu negocio. Aquí tienes tres refranes que no debes olvidar:

  1. “Ahorrar no es sólo guardar sino saber gastar”: y para saber qué y cómo gastar no hay mejor manera que elaborar presupuestos que te ayuden a gestionar tus costes de manera adecuada. Identifica cada uno de los gastos de tu actividad, cuáles son prescindibles, cuáles son necesarios y cuáles son críticos. Y no te olvides de revisar y controlar cada partida de forma periódica para detectar fugas de dinero. 
  2. “El dinero crece en el árbol de la paciencia”: la gestión de tesorería exige de una gran dosis de paciencia y pensar tanto a corto como a largo plazo. Generar cash es una carrera de fondo. Debes pensar en la rentabilidad de tu dinero a lo largo del tiempo y no perder de vista las tendencias futuras de mercado.
  3. “Con tu amigo y tu enemigo, tu dinero en el bolsillo”: elige bien tus compañeros de viaje en los negocios: tus socios, colaboradores, proveedores… Las personas que te rodean pueden ser determinantes a la hora de generar cash. Es importante que vuestros objetivos estén alineados y que haya una clara división entre la parte personal y la parte profesional.