El orgullo de cerrar una empresa a lo grande… ¡y con la máxima publicidad!

La firma de moda sostenible ESGOA ha cesado su actividad a causa del coronavirus, pero lo ha hecho de una forma “poco tradicional”.

Cómo cerrar una empresa a lo grande… ¡y con la máxima publicidad!

La llegada de la pandemia el pasado mes de marzo ha puesto en jaque la viabilidad económica de muchas empresas. El 25% se encuentra en una situación de quiebra técnica, según datos del Banco de España, y, en el 55% de los casos, se corre el riesgo de cerrar la empresa si la situación no mejora, tal y como muestra un estudio de McKinsey.

A pesar de que el ecosistema emprendedor en España estaba viviendo un periodo de crecimiento durante los últimos años, la llegada de la covid-19 y la crisis económica ha frenado por completo esta tendencia. En este sentido, muchas startups han parado sus rondas de inversión, en algunos casos con el riesgo de tener que cerrar la propia empresa.

Cómo cerrar una empresa a lo grande: el caso de ESGOA

Uno de los casos en los que las cuentas de la empresa no han podido soportar la presión es el de ESGOA, una pequeña firma de moda sostenible que se ha visto obligada a cerrar. Sin embargo, en este caso han querido hacerlo de una forma distinta. “Cuando empezamos teníamos claro que nuestro objetivo era crear un impacto positivo en la sociedad y en el planeta. Ahora lamentablemente hemos tenido que cerrar, pero queríamos hacerlo de una manera bonita y conectada con nuestro propósito”, explica Alfonso Onorato, fundador de la marca, en una nota de prensa.

Su cierre se ha basado en cuatro pilares, bajo el lema “A veces se gana y a veces se aprende”. Primero, publicaron un vídeo en IGTV con un título desafiante: “Soy un fracasado”, en la que Alfonso compartía sus aprendizajes y miedos respecto al fracaso. El segundo se ha basado en un movimiento en Instagram Stories llamado “#VulnerablesyValientes” en el que multitud de emprendedores sociales se han atrevido a contar sus frustraciones y lecciones de ellas.

El tercer pilar consistió en una actividad de senderismo por grupos, en la que algunos directivos de empresas españolas contaron en la cima sus historias más personales y cómo superaron sus mayores crisis profesionales. Por último, ESGOA quiso despedirse con una iniciativa solidaria. Vendieron sus últimas camisas a 19€, en lugar de a los 49€ habituales, donando una parte a la ONG Cooperación Internacional, para personas sin hogar, por cada camisa vendida.

La forma de echar el cierre por parte de esta empresa muestra una forma diferente a la liquidación tradicional. En este caso, la marca pudo mostrar su lado más humano y conseguir un extra de publicidad, que pudieron aprovechar para vender todo el stock sobrante. Además, puede que estos jóvenes emprendedores, a través de esta u otras marcas, desarrollen nuevos proyectos en el futuro, y su originalidad a la hora de admitir el fracaso de su empresa puede ser una buena forma de mostrar el trabajo y atraer nuevos inversores.

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