Chatroulette: cómo la Inteligencia Artificial puede resucitar un negocio muerto

Chatroulette fue la app más popular en 2010, pero la cantidad de desnudos terminó por hundirla. Ahora, el uso de la IA para detectarlos está resucitando a la compañía.

Chatroulette: cómo la Inteligencia Artificial puede resucitar un negocio muerto

Corrían los primeros años de la década de 2010 cuando Chatroulette se convirtió en una de las apps más populares del mundo. Sin embargo, la herramienta especializada en chats de vídeo aleatorios cayó en desgracia ante la proliferación de usuarios -casi siempre hombres- que la utilizaban para mostrar sus cuerpos en tono sexual. 12 años después de su lanzamiento, la compañía ha sabido utilizar las nuevas tecnologías para resucitar un negocio que parecía muerto.

Utilizando la Inteligencia Artificial, desde Chatroulette han creado un sistema que permite detectar el contenido inapropiado, eliminándolo de inmediato. Desde principios de año su tráfico se ha triplicado, hasta los cuatro millones de visitantes únicos mensuales, los mejores resultados desde 2016. Además, el porcentaje de mujeres en la app ha crecido desde el 11 hasta el 34% en solo un año.

Chatroulette también ha buscado nuevas formas de negocio durante los meses de pandemia. En este sentido, la organización del evento de networking sobre startups Bits & Pretzels decidió utilizar la aplicación para conectar a diferentes profesionales de forma aleatoria durante su celebración. “Sin desnudos, pero lleno de conversaciones sorprendentes”, explicaban desde la organización.

El emprendedor detrás de Chatroulette

Como casi siempre, detrás de una gran compañía tecnológica hay un gran emprendedor. En el caso de Chatroulette, su fundador, Andrey Ternovski, sigue siendo el propietario de la firma 12 años después de su creación. Ternovski, que montó Chatroulette con tan solo 17 años, también está detrás del cambio de dirección de su compañía en la actualidad y de la introducción de la Inteligencia Artificial para identificar los contenidos más sensibles.

Sin embargo, el emprendedor sueña con una plataforma que pueda crear conexiones humanas sanas y felices, y considera que la tecnología no puede ofrecer eso por sí misma. “Dudo que la máquina pueda predecir alguna vez: ¿este contenido es deseable para mi base de usuarios?», comenta el fundador de la compañía.

Ternovski fundó Chatroulette en 2009 desde su habitación en Moscú para acabar con su propio aburrimiento. Apenas tres meses después, su app contaba con más de un millón de visitantes mensuales, convirtiéndose en una de las plataformas más prometedoras de internet. Sin embargo, algunas asociaciones equivocadas con figuras del emprendimiento en Estados Unidos como Sean Parker provocaron que la monetización del proyecto no fuera la esperada. Sin embargo, el lanzamiento de un paquete premium reavivó la llama de la compañía, aunque finalmente quedó relegada a un segundo plano cuando comenzaron a proliferar las imágenes de contenido sexual.

No fue hasta 2019 cuando Ternovski decidió darle el giro definitivo a Chatroulette. Desde su base en suiza, el emprendedor contrató a un nuevo CTO, Andrew Done, que se convirtió en CEO a principios de este año. Desde su nombramiento, Done ha conformado un equipo de especialistas en psicología e ingenieros que crearon una herramienta para poder utilizar Chatroulette con contenido filtrado. El éxito ha sido tal, que la modalidad de contenido sin filtros ha quedado en desuso y se eliminará durante 2021.

El caso de Chatroulette muestra cómo la Inteligencia Artificial y las nuevas tecnologías pueden servir para resucitar un negocio condenado a morir. Basta con identificar los problemas de forma correcta y buscar una solución que satisfaga las demandas del mercado.

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