¡Fin a los problemas de aparcamiento! Esta startup crea un coche plegable y 100% eléctrico

El problema del aparcamiento en las grandes ciudades podría quedar en el pasado después del lanzamiento de este coche plegable y 100% eléctrico.

¿Un coche plegable y 100% eléctrico? Esta startup ha comenzado a desarrollarlo

La sostenibilidad medioambiental es uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector de la movilidad urbana. Sumando este hecho al difícil aparcamiento en las zonas céntricas de las ciudades más grandes, dos startups han decidido ponerse manos a la obra para diseñar un coche plegable y 100% eléctrico que pretende ser el futuro del transporte privado en los grandes núcleos de población.

Se trata del coche CT-1, desarrollado por Segula Technologies y City Transformer, dos empresas dedicadas al diseño industrial. Su vehículo apenas cuenta con dos plazas, una delante y otra detrás, al estilo de los míticos Smart, pero con una gran diferencia, además de ser 100% eléctrico: el coche tiene la capacidad de plegarse y reducir su ancho de 1,4 metros a un metro a la hora de aparcar.

La utilidad del vehículo plegable no solo es útil en el aparcamiento. El CT-1 puede reducir su tamaño mientras está funcionando, lo que permitirá al conductor poder pasar por las calles más estrechas de los cascos históricos. En definitiva, todo un avance que promete transformar la movilidad urbana.

Tal y como explican ambas compañías, el coche plegable y eléctrico comenzará a producirse a lo largo de 2024, contará con una autonomía de 180 kilómetros -suficiente para recorrer la ciudad- y una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora. Además, podrá recargar el 80% de su batería en apenas 30 minutos. Según su web, los clientes que decidan reservarlo ya pagarán un precio de 12.500 euros, mientras que si se compra después de su lanzamiento ascenderá hasta los 16.000.

La industria del coche eléctrico se transforma buscando la sostenibilidad…

El caso del CT-1 de Segula Techonologies y City Transformer es solo un ejemplo más de cómo la industria del coche eléctrico está creciendo en todo el mundo, buscando nuevas soluciones que permitan mejorar la calidad del transporte privado sin renunciar a los objetivos de sostenibilidad marcados por las administraciones.

Las nuevas restricciones anunciadas por los diferentes gobiernos, así como la intención de la UE de prohibir la comercialización del coche de combustión, está generando grandes oportunidades de negocio para los emprendedores más avispados, como es el caso de Antonio Espinosa de los Monteros, fundador de Auara, que ha iniciado un nuevo proyecto relacionado con la movilidad eléctrica.

Se trata de Liux, una marca de vehículos que busca ir un paso más allá y crear el primer coche 100% sostenible con el medioambiente. Para ello, utilizan materiales vegetales en la construcción, impresión 3D y un 25% menos de piezas que un coche convencional. Todo, sin renunciar a todas las comodidades de un coche del futuro. En este sentido, Liux permitirá la conectividad 5G en todos sus vehículos.

… Y nuevos modelos de negocio

Además de las novedades en la fabricación de vehículos eléctricos, como las propuestas del CT-1 o de Liux, otras empresas están optando por explorar nuevos modelos de negocio que les permitan aumentar sus ventas en un momento complicado para el sector del automóvil. Un buen ejemplo es el caso de Lynk & Co, una multinacional chino-sueca que ha creado algo así como “el Netflix del coche eléctrico”.

La empresa ofrece dos modelos híbridos para sus clientes, con comodidades y prestaciones similares a las de grandes marcas como Mercedes, Range Rover, Audi… Sin embargo, su gran atractivo es el precio y la posibilidad de pagar mes a mes.

Un coche de Lynk & Co ronda los 40.000 euros si se decide comprar, aunque el verdadero valor de la empresa en su modelo de suscripción. Por 550 euros al mes, sus clientes pueden acceder a 01. Un precio que incluye el mantenimiento, el seguro, el permiso de circulación… El máximo de kilómetros por mes con esta tarifa alcanza los 1.250 (o 15.000 kilómetros al año), a los que sumaría una tarifa de 15 céntimos por cada kilómetro adicional.