Mi jefe me invita a cenar en su casa

Un día por el pasillo de tu empresa te cruzas con tu jefe (o jefa), o te lo encuentras en el garaje a la salida del trabajo o, simplemente, te llama a su despacho. No sabes qué te va a decir, pero su tono de voz no parece el de “voy a pedirte las últimos informes del mes”, aunque también intuyes que no es nada malo…

Después de alabar las buenas relaciones que existen en la compañía y que redundan sin duda alguna en una mayor productividad, tu jefe te invita a cenar a su casa. “Nada… una cena informal para conocernos mejor”.

De todas las situaciones que habías podido contemplar en tu profesión, tal vez ésta no estuviese en los primeros puestos de la lista, a lo mejor incluso, ni siquiera la habías imaginado.

Este tipo de invitaciones son cada vez más frecuentes en la empresa y su finalidad es la de establecer un mayor acercamiento con los empleados de su compañía, conocerlos mejor y, en algunos casos, quizás, ponerles a prueba.

¡Que no cunda el pánico! Lo importante es el sentido común. Y apúntate estos consejos esenciales que aquí te damos para que la velada sea redonda.

Reportaje realizado con la colaboración de Mar Perea Soto, asesora de imagen, jefe de protocolo y creativa empresarial. www.asesoradeimagen.es