Crowshipping: un nuevo modelo colaborativo para atajar los problemas del delivery

El crowdshipping se posiciona como una alternativa interesante para atajar los problemas a los que se enfrenta el delivery de última milla, como la flexibilidad, sostenibilidad y eficiencia.

Crowshipping: un nuevo modelo para atajar los problemas del delivery

El delivery de última milla se enfrenta actualmente a una tormenta perfecta. El crecimiento exponencial de las entregas a domicilio a raíz de la pandemia viene acompañado de diferentes retos, como el aumento del precio del carburante, la sostenibilidad o la eficacia de las entregas, ante los que muchos emprendedores no terminan de encontrar soluciones viables que les ayuden a optimizar su actividad comercial y reducir costes.

En este sentido, el crowdshipping, la rama de la economía colaborativa aplicada al delivery, se está posicionando como una solución respetuosa y eficaz ante estos retos. Esta fórmula permite optimizar trayectos y evitar las emisiones que se generarían con un modelo de entrega tradicional, ya que permite aprovechar el viaje de una persona para que lleve un paquete a otra que se encuentra en su camino.

Así, cualquier puede utilizar su vehículo particular para ganar un dinero extra a cambio de recoger un pedido cerca de su punto de partida, y transportarlo hasta un destino que ya estaba en su ruta anteriormente. “Nuestro modelo se basa en el conocido uso compartido de vehículos, pero aplicado a las entregas. Aprovechamos trayectos de los particulares para que ganen una gratificación a cambio”, explica Clara Lloveres, country manager en España de Shopopop, un operador especializado en esta nueva modalidad de delivery.

Los beneficios del crowdshipping que transforma el sector del delivery

Sostenibilidad. Aproximadamente el 25% de las emisiones totales de gases contaminantes proceden del transporte de mercancías, que además es responsable de provocar el 20% del tráfico en las ciudades. De esta forma, el crowdshipping ofrece la posibilidad de optimizar trayectos y evitar las emisiones que generaríamos con un modelo de delivery tradicional.

Optimización de costes y flexibilidad. Por otro lado, las empresas que incluyen servicios de delivery tienen otros dos grandes retos: reducir costes y, al mismo tiempo, mantener la flexibilidad en las entregas. Esta es una de las mayores problemáticas del sector, ya que integrar la logística de la entrega en la empresa suele ser muy costoso. Además, resulta imprescindible la compra de un vehículo adecuado y es necesario destinar el tiempo de uno o varios empleados a las entregas.

Del centro a la periferia en menos tiempo. Otro de los desafíos ante los que se enfrenta el sector del delivery de última milla es la entrega de pedidos en la periferia de las ciudades, un reto que el crowdshipping promete solucionar. Tal y como explican desde Shopopop, durante su primer mes de presencia en Madrid han sido capaces de entregar más de 400 envíos, con un tiempo medio de entrega al cliente final de 18 minutos, a localidades como Majadahonda, Las Rozas, Alcobendas o Alcorcón, además de al centro de la ciudad.

Entrega inmediata de pedidos más grandes. Otra de las ventajas que ofrece el crowdshipping es que permite transportar pedidos más voluminosos que otros servicios, ya que el único medio de transporte es el coche del propio particular. Además, tal y como explican desde la plataforma, este modelo de delivery de última milla asegura el buen estado y el cuidado del pedido, “ya que el shopper -un ciudadano que aprovecha sus viajes para hacer entregas y recibe una compensación económica por ello- transporta y entrega el pedido como si fuese propio”.