Los depósitos bancarios resucitan después de la pandemia

La previsión de la subida de tipos por parte del BCE ha provocado que las entidades bancarias resuciten a los depósitos como producto de inversión para los más conservadores.

Los depósitos bancarios resucitan después de la pandemia

Según las previsiones, el Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés en el mes de julio. Se trata de una noticia importante para la recuperación económica después de la pandemia, que ha servido a las entidades para relanzar los depósitos, uno de los productos de inversión más resentidos por la crisis.

La explicación de este renacimiento de los depósitos es fácil. Si el BCE sube los tipos de interés, los bancos dejarán de poder financiarse gratis, lo que crea en estas compañías una necesidad de buscar liquidez para hacer frente a los pagos. En este contexto, las entidades buscan atraer a los inversores aumentando los intereses de productos de ahorro como los depósitos.

Así, numerosas entidades han comenzado a aumentar la rentabilidad de sus depósitos, con intereses que alcanzan el 0,50% TAE a 12 meses o 1,30% TAE a tres años. Unas cifras de lo más interesantes, teniendo en cuenta que los bancos redujeron de forma drástica la rentabilidad de este tipo de productos a raíz de la pandemia, y que muchos de ellos incluso eliminaron los depósitos de sus catálogos.

A pesar de que se trata de buenas noticias para los ahorradores, muchos otros clientes saldrán perjudicados de la subida de tipos. Se trata de los que pagan cada mes una hipoteca a precio variable. El índice de referencia para este tipo de productos, el euríbor, también ha comenzado a crecer, y ha superado el 0% por primera vez desde enero de 2016. Así, un hipotecado con un préstamo a 25 años de 150.000 euros con un interés de euríbor más 1% pagará alrededor de 400 euros más cada año, según Helpmycash.

¿Qué son los depósitos bancarios y cómo contratar uno?

Por definición, los depósitos bancarios son productos financieros a través de los cuales una entidad custodia el dinero de un cliente durante un plazo preestablecido a cambio de devolverlo pasado este momento con una rentabilidad determinada. Este interés puede ser fijo o variable, aunque en la mayoría de los casos se da la primera opción.

Los depósitos bancarios son uno de los productos de inversión más seguros que existen, por lo que también son los preferidos por los ahorradores más conservadores. La mayoría se enmarcan en la categoría de la renta fija, una categoría de inversión que compra y vende bonos de deuda de estados y empresas.

Además, los depósitos bancarios de entidades pertenecientes a la Unión Europea están protegidos gracias al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que aseguran hasta 100.000 euros por titular y entidad. Estas ventajas hacen de estos productos una fórmula más que interesante para compensar parte de la inflación que tanto está marcando la primera mitad de 2022.

Y, ¿cómo tributan los depósitos? Estos productos están sujetos a la base imponible del ahorro, por lo que su fiscalidad es la misma que marca la ley. El 19% hasta los primeros 6.000 euros; el 21% para los beneficios de entre 6.000 y 50.000 euros; y del 23% para los intereses superiores a los 50.000 euros.

En definitiva, los depósitos bancarios vuelven a posicionarse como un instrumento interesante para que los ahorradores minimicen las pérdidas de poder adquisitivo derivadas de la inflación. Sin duda, una herramienta más útil -y segura- que guardar el dinero debajo del colchón