La historia del fracaso más absurdo de Disney

Aunque la trayectoria de Disney se cuenta por grandes éxitos, la compañía también cuenta con una curiosa lista de fracasos y malas decisiones que la hicieron perder mucho dinero.

La historia del fracaso más absurdo de Disney

Cuando se piensa en Hollywood, por la cabeza de todos aparece el nombre de Disney. El conglomerado de medios de comunicación y entretenimiento más grande del mundo es la gran dominadora del mercado cinematográfico estadounidense (y global), con producciones que quedarán en la retina del gran público para siempre.

En términos de gestión empresarial, Disney siempre ha sabido seguir creciendo en sus 99 años de historia. Sobre todo, a través de lucrativas adquisiciones de otras empresas, como la cadena de televisión estadounidense ABC o el canal de deportes ESPN, entre otros grandes grupos de medios de comunicación con los que facturan miles de millones de euros cada año.

Además, Disney es la propietaria de compañías como Pixar o Marvel, dos de los estudios que más rendimiento han obtenido en el cine durante las últimas décadas, así como de la mítica franquicia futurista Star Wars.

Todo ello reportó en las cuentas de la matriz, The Walt Disney, unos ingresos superiores a los 58.000 millones de euros en 2021, y un beneficio neto de 1.720 millones. Estas cifras son un claro ejemplo de la historia de éxito de una empresa que en 2023 cumplirá un siglo de vida, aunque su trayectoria no ha estado exenta de fracasos.

El fracaso más absurdo de Disney

Uno de los últimos grandes fracasos de Disney -y puede que el más absurdo- se sitúa a mediados de la década de 1990, cuando el director de cine Peter Jackson se encontraba preparando el rodaje de ‘El señor de los anillos’ para Miramax, una productora que la multinacional había comprado poco antes.

En un primer momento, el proyecto incluía dos películas, aunque los problemas no tardaron en llegar. Ante un proyecto de tal magnitud, Miramax solicitó a Disney una inversión adicional, algo a lo que los directivos de la compañía se negaron de manera rotunda. Ante la imposibilidad de encontrar socios externos, la productora se vio obligada a ceder los derechos.

Como en toda historia de fracaso, otra empresa supo ver la oportunidad entre el fango en el que se encontraba Disney. En este caso, se trata de New Line, la productora que apenas pagó 10 millones de dólares por hacerse con los derechos de ‘El señor de los anillos’. Además, el acuerdo incluía destinar una pequeña parte de los beneficios para Miramax.

En definitiva, un fracaso absurdo que hizo perder a Disney una cantidad de dinero desorbitada. En total, la trilogía recaudó más de 2.900 millones de dólares, y su última entrega, ‘El retorno del rey’, es una de las películas más vistas de la historia.

Incluso hoy, en pleno 2022, Disney debe arrepentirse por no haber decidido invertir en la saga. Una serie en Amazon Prime sobre la historia es uno de los grandes estrenos del año en el sector del entretenimiento en streaming, con un presupuesto de 100 millones de euros.

Si el gigante de la comunicación hubiera decidido quedarse con la saga, hoy podría mantener sus derechos y ofrecer la serie en su propia plataforma, Disney+, lo que demuestra que el fracaso más absurdo de Disney todavía es una oportunidad perdida para la compañía.