Así queda la foto del emprendimiento español en 2020-2021

La imagen del emprendimiento es el resultado de algunas de las conclusiones que se extraen del Informe GEM España 2020-2021 presentado el 17 de junio en la sede del nuevo Observatorio Mapfre de Finanzas Sostenibles. Es la foto resultante del emprendimiento en España en el año de la pandemia.

Foto del emprendimiento en España

Las conclusiones las expuso Isabel Neira, directora técnica del Observatorio Nacional del Emprendimiento, responsable del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) en España presentado el 17 de junio en las instalaciones del nuevo Observatorio Mapfre de Finanzas Sostenibles. El contenido completo del Informe GEM 2020-2021 en nuestro país puede consultarse íntegramente a través de este enlace

Para su elaboración, esta vez se han llevado a cabo un total de 27.000 encuestas a otras tantas personas de edad adulta, no necesariamente emprendedores, salvo alguna coincidencia, por lo que Neira insistió en subrayar la palabra percepciones más que una visión real y directa de los propios emprendedores.

En cuanto a las conclusiones generales anticipadas por Neira se resumen en los siguientes puntos:

El TEA

Corresponde a la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA), el índice con el que el GEM mide y analiza las iniciativas emprendedoras que tienen hasta 3,5 años de vida en el mercado sobre la población de 18 a 64 años. La tasa del periodo analizado se sitúa en un 5,2% correspondiente al porcentaje de personas en España que en este momento están involucradas en una actividad emprendedora joven, no en empresas ya consolidadas. La tasa es inferior respecto a la anterior, aunque se insiste en subrayar que continúa por encima de la media del entorno europeo. 

Las principales caídas, según el informe, corresponden a los emprendedores con menos formación, mientras que suben los proyectos acometidos por universitarios. En cuanto al emprendimiento naciente, se mantiene en un 4,2% ante los que, dijo Neira, habría que quitarse el sombrero. Descienden, sin embargo, los emprendimientos nuevos, puestos en marcha antes de la pandemia, muchos de los cuales se vieron forzados a ralentizar o paralizar la actividad. 

Tasa de abandono

La tasa de abandono de proyectos se mantiene respecto al año anterior. Según explicaciones de Neira, en España la tasa de abandono es pequeña. “El problema es que no generamos suficientes empresas, no que las abandonemos”. Esto, comparado con países como EE.UU. donde hay una dinámica emprendedora está mucho más avanzada, sería un aspecto a considerar. 

Alertó también del hecho de que a tasa de abandono es mayor en el emprendimiento femenino que en el de los hombres. En lo que atañe al emprendedor consolidado, esto es, aquel que ya acumula cierta trayectoria, representan alrededor del 6%  y se mantienen, más o menos, con respecto al año anterior.

Otro aspecto que llama la atención en esta edición del informe GEM es el relativo a los emprendedores potenciales, es decir, aquellos que, al ser preguntados, no descartan la posibilidad de montar una empresa a futuros. “Resulta sorprendente que cuando preguntamos, en plena pandemia, a la gente si tiene intención de emprender el 7% contestase de forma afirmativa”, dijo Neira. No obstante, el índice de los emprendedores potenciales baja un punto respecto al informe anterior que los situaba en un 8%.

Quiénes son los emprendedores

Entre otros, se analizan en este punto aspectos referentes al perfil de los emprendedores nacionales. En esta ocasión la edad media sube un poco y se sitúa en los 42 años debido a una caída del emprendimiento más joven, de entre  25 y 34 años. Se vuelve a insistir en el nivel de formación mostrando los universitarios casi el doble de actividad que el resto y con “un percentil de la renta” mayor que otros años.

En cuanto al, por qué, es decir las causas que les mueven a emprender, Neira no llegó a verbalizar el porcentaje exacto, pero sí dejó atisbar un crecimiento de los que emprenden por necesidad atendiendo a la escasez del empleo. “En un año de pandemia, preguntados en septiembre y sin empleo, es normal que la respuesta de porque el trabajo escasea haya aumentado”, dijo la directora técnica del Observatorio Nacional del Emprendimiento quien aclaró que, en GEM huyen de términos como “oportunidad” y “necesidad” que, en su opinión, “es algo que les gusta mucho a los periodistas” pero que, en GEM, prefieren hablar de distintas formas de emprender.

El sector servicios en general y servicios para empresas en particular es el área de actividad que más creció en España. En su mayoría son pequeñas pymes con una media de entre 1 y 5 empleados. Ya por géneros, el 17% de las pymes que logran superar esa media de los 5 empleados están lideradas por hombres frente al 10% con mujeres como cabeza visible.

Hacía dónde vamos

Otra idea interesante que se extrae del estudio es que tanto los emprendedores como la población en general no perciben la crisis actual como la padecida los años posteriores a 2008. La impresión es de algo pasajero, menos profunda que la anterior, motivos que habrían frenado la caída de los parámetros referentes a intencionalidad y la potencialidad de emprender. 

En cuanto a los que han conseguido sortear los efectos de la crisis actual con mayor o menor soltura, el informe refleja que un 44% tienen intención de ampliar las contrataciones, solo un punto menos que en el informe anterior. Los negocios consolidados son los que se muestran más decaídos en este sentido.

Más preocupante parece el exceso de modestia de los emprendedores nacionales a la hora de abordar otros mercados. Según las encuestas de este año para el informe GEM, el 81% de las empresas españolas van solo al mercado nacional. Con las fronteras cerradas y las restricciones a la movilidad, es comprensible que este índice de localismo suba, y no sería preocupante de no ser porque el índice de internacionalización es siempre más elevado de lo deseable como pone de manifiesto el 76% de las empresas que iban solo al mercado nacional antes de la pandemia.

Asignaturas pendientes

El informe del GEM acostumbra también analizar en todas sus ediciones las posibles causas que pudieran obstaculizar el avance del emprendimiento nacional. Algunas de ellas parecen endémicas porque se repiten en todas las ediciones como es el caso del miedo al fracaso, más acentuado, si cabe, en el género femenino.

Sin embargo, sí parecemos haber superado la estigmatización de la figura del empresario y el emprendedor. Ahora se tiene una visión más favorable de ellos, acorde a la media europea. No sucede lo mismo con las instituciones y los representantes políticos donde los españoles nos mantenemos tan críticos como siempre.

Otros problemas que deberíamos superar según el informe son:

El serio problema de las oportunidades. “Somos un país en el que nos cuesta ver las oportunidades-dijo Neira- y no creo que haya muchas menos oportunidades en España que en los países de nuestro entorno, a lo mejor es que no las estamos viendo».

La internacionalización. En España, solo el 5,6% de las empresas tienen más de un 25% de sus clientes en el extranjero. La tasa es muy baja si se compara con otros países del entorno donde el porcentaje pasa a representar un 17,5% e incluso más. «No vemos las oportunidades y no las vemos en el exterior», insistió Neira en el tema de las «oportunidades»

El nivel tecnológico. Aquí si estamos mejorando, tanto que, según el informe, «estamos bastante por encima de la media europea».

Impacto del Covid

Como era previsible, el informe GEM de 2020-2021 tiene en cuenta el impacto de la pandemia en la economía y el tejido empresarial. Este capítulo específico ha sido desarrollado conjuntamente entre el Observatorio Nacional de Emprendimiento y el Observatorio Mapfre de Finanzas Sostenibles. Las conclusiones principales se este se presentarán en un evento aparte que tendrá lugar en la Real Academia de Doctores de España.