Las entrevistas por videollamada disparan los fraudes de falsos candidatos

Una de las tendencias derivadas de la pandemia, las entrevistas de trabajo por videollamada, se han convertido en el centro de los fraudes de falsos candidatos.

Las entrevistas por videollamada disparan los fraudes de falsos candidatos

La pandemia ha cambiado por completo muchos de los procedimientos que eran costumbre. En el ámbito de los recursos humanos, gran parte de las entrevistas de trabajo han pasado a realizarse por videollamada, algo que ha acelerado la aparición de un nuevo fenómeno: El fraude de candidatos falsos.

Según un estudio de Harvard Business Review, el 86% de las personas que han realizado entrevistas desde la pandemia han utilizado alguna tecnología durante sus procesos de selección. Este marco es el caldo de cultivo perfecto para estos estafadores, que ven en las videollamadas un formato perfecto para engañar a las empresas y optar a un puesto sin contar con las competencias requeridas.

Este fraude ha llegado a triunfar en todo tipo de empresas, también entre las tecnológicas. En este sentido, llama la atención el caso de una compañía de ciberseguridad, que afirma haber sufrido el engaño de un estafador al que contrataron tras realizar varias entrevistas por teléfono; o el de una empresa tecnológica de India, que se dio cuenta del fraude tras la reiterada negativa del nuevo empleado a realizar sus reuniones por videoconferencia.

¿Cómo detectar el fraude en las entrevistas por videollamada?

La solución más fácil para acabar con el fraude en las entrevistas por videollamada es, claro está, incluir un encuentro presencial antes de terminar el proceso de selección. El teléfono y las plataformas como Skype o Zoom pueden ser un buen canal para realizar una primera criba, pero los candidatos que lleguen a la fase final del proceso deberían mantener un encuentro en las instalaciones de la empresa.

Sin embargo, la aparición de las sucesivas olas de la pandemia y el regreso al teletrabajo ha dificultado esta tarea durante los últimos meses. Mientras el trabajo presencial regresa, es necesario tener en cuenta otros factores para detectar a un candidato estafador.

En primer lugar, los expertos recomiendan dejar de lado las entrevistas por teléfono. Cualquier llamada telefónica podría convertirse en una videollamada sin problemas, por lo que es mejor utilizar este soporte durante las videollamadas. Además, el movimiento de los ojos -leyendo un guion- y de la boca, así como si lleva o no auriculares, podría indicar que hay alguien más en la conversación

Para evitar estos trucos en las entrevistas por videollamada, basta con pedir al candidato que comparta su pantalla durante la reunión. Si se trata de un estafador, podría cerrar su ventana de chat o su guion, lo que reduciría de manera considerable la calidad de sus respuestas desde ese momento.

Otros fraudes derivados del teletrabajo

Las entrevistas de trabajo falsas no han sido el único fraude cometido por los trabajadores a raíz de la pandemia. Aprovechando el teletrabajo, los más “avispados” empezaron a compaginar dos trabajos a jornada completa… Trabajando solo 40 horas semanales.

Una investigación del diario estadounidense The Wall Street Journal cuenta los casos de seis profesionales que vieron en el teletrabajo una oportunidad para hacer la ‘trampa’ y compaginar dos puestos a jornada completa para ganar más dinero. Según el reportaje, la mayoría ha conseguido ganar entre 200.000 y 600.000 dólares con este método.

Para conseguirlo, estas personas cuentan una serie de artimañas enfocadas a que las empresas que los contrataron no sospecharan de su ‘doble vida’. Por ejemplo, un científico de datos de Richmond recuerda cómo, durante una de sus clases en su empleo como profesor, recibió una petición de videollamada de su jefe en el otro empleo. En ese momento, pidió a sus alumnos un descanso de la clase para poder atenderla.

En otro caso, otro empleado que se aprovechó del teletrabajo para compaginar dos empleos a tiempo completo cuenta que, en alguna ocasión, mantuvo llamadas simultáneas por videoconferencia, desde el ordenador y desde el móvil. Si se le pedía intervenir en alguna, se desconectaba de la otra poniendo como excusa problemas de conexión.