Método GEO en 10 pasos: cómo formar un equipo de alto rendimiento

Liderazgo, equipo, resiliencia, planificación, especialización, comunicación, autocontrol... La exitosa serie GEO: Más allá del límite, que emite Amazon Prime Video, nos deja una ‘masterclass’ sobre cómo formar equipos de alto rendimiento siguiendo el método de selección de este grupo especial de operaciones de la Policía.


Equipos de alto rendimiento

El GEO es una de las unidades de operaciones especiales más respetadas y premiadas. En septiembre pasado, los miembros que participaron en las labores de evacuación del personal diplomático y colaboradores en Kabul (Afganistán) recibieron la Medalla al Mérito Policial con distintivo rojo. 

Pero formar parte de este grupo selecto, no es fácil: los policías aspirantes tienen que superar numerosas pruebas que les pondrán al límite durante siete meses y medio. Ocho de cada diez no lo consiguen. 

Ahora, gracias a la serie GEO: Más allá del límite, de Amazon Prime Video, esta unidad abre sus puertas a su método de selección. A lo largo de ocho capítulos, el inspector Pelayo Gayol, director del curso, y su equipo de instructores -operativos GEO-  nos desvelan cómo formar equipos de alto rendimiento, toda una ‘masterclass’ que denominaremos el Método GEO

A continuación extraemos las principales enseñanzas que pueden aplicarse al mundo de la empresa. Eso sí, la manera en cómo lo aplicas a tu negocio lo decides tú. 

1.-Las cosas claras, desde el principio y hasta el fin

Siguiendo el Método GEO, y teniendo en cuenta la exigencia, esfuerzo y objetivos que se persiguen, los aspirantes a formar parte de un equipo de alto rendimiento -sea de la índole que sea- deben conocer desde el minuto uno qué se espera de ellos. 

Como recuerda el director del curso GEO, el inspector Pelayo, “desde los primeros momentos de convivencia empiezas a contarles dónde se están metiendo, a qué se van a enfrentar, ¿estás seguro de…? Y todo eso dura un proceso de siete meses y medio, es decir, hasta el final. 

Experiencias, ejemplos, situaciones, cada vez apretamos más, pero sobre todo tienen que darse cuenta en qué se están metiendo y si están seguros de querer continuar en algo así”. 

2.-El orgullo de pertenencia al grupo

Si todos los años hay tantos aspirantes al curso GEO es por la excelencia y pertenencia al grupo más operativo que representa esta unidad dentro de la Policía, valores que también deben ser referentes en cualquier equipo de alto rendimiento, incluidos los empresariales, más allá de motivaciones económicas (bonus por objetivos, personales, etc.). 

Según el director del curso, “para estar aquí hay que ser un pleno convencido del GEO, desearlo al 200%, porque los momentos de flaquezas, tanto en el curso como en la vida operativa, van a llegar, es cuestión de tiempo. Por eso, ¿estás dispuesto a aguantarlos?” 

3.- Formación altamente entrenada y especializada

Necesaria para dotar a los miembros del equipo de las competencias y habilidades, y claves en su desempeño profesional. Gran parte de la formación de los GEO, más allá de la física y mental, pone el foco en las competencias técnicas: defensa personal, tiro, asalto, liberación de rehenes, abordaje a una embarcación, etc. Todo el adiestramiento está determinado por las funciones que realizan como operativos. 

Por lo tanto, como formador de equipos de alto potencial, deberás trabajar con casos prácticos, simulaciones, escape rooms, juegos y role player lo más realistas posibles de las situaciones que abordará tu equipo. No hay cabida para la improvisación. Todo está planificado. Como señala Pelayo, “nuestro objetivo puede ser una furgoneta, una casa, un laboratorio de cocaína… me da exactamente igual. El gran secreto de las unidades tácticas es la planificación operativa, siempre entendido el GEO como lo tiene que ser: un piñón” 

4 .-Realizar entrevistas personales durante el proceso formativo

En el proceso de evaluación del Método GEO se valora tanto el estado físico y mental de los candidatos como que estos también se valoren entre sí. Son entrevistas de tú a tú, “de compañero policía a compañero policía”, en las que se pide la máxima sinceridad con preguntas del tipo: “De entre tus compañeros, ¿a quién elegirías el último?”. O: “Si se acabase el proceso de selección hoy y no hubiese plazas para todos, ¿a quién dejarías fuera de este barco?”. 

5.- No hay éxito de la ‘misión’ sin cooperación  

Para lograr los objetivos marcados es fundamental la cooperación entre los miembros del equipo. Siempre puede haber alguien que flaquee y no esté a la altura de lo que se espera de él -esa parte alícuota que aporta al grupo-. Pero, como por encima de todo está alcanzar el objetivo, el resto de los miembros deben cooperar para lograrlo. La misión (el objetivo), que en una Fuerza de Ventas puede ser alcanzar una determinada cuota de mercado, es el fin último. 

En la serie se observa este comportamiento colaborativo durante una marcha de instrucción en Trillo (Guadalajara), cuyo ritmo no pueden seguir cuatro aspirantes. Apelando a la idea de grupo y de llegar todos al punto de destino, el instructor Pelayo da instrucciones para repartir, entre todos, el peso de las cuatro mochilas de sus compañeros (ya sabes, por encima de todo está el concepto de equipo): “Tenemos una misión, que es llegar a un punto. Hay que llegar, y tenemos que llegar todos. A pensar cómo lo hacemos y a funcionar como comandos”. 

6.- Gestión emocional y resiliencia

La resiliencia, o capacidad de adaptación frente a una situación adversa, es la piedra angular de cualquier equipo, ya sea una Fuerza de Ventas o cualquier otro grupo dentro de una empresa. 

En ese contexto, la gestión emocional hace al equipo más operativo. Pelayo, en referencia al ejercicio TAO (operaciones en edificios): “Lleváis una tensión que os incapacita a nivel intelectual y físico”. 

En esta misma línea, durante una práctica de tiro, el instructor Ayora se dirige al aspirante Acha, que ha fallado en la diana (pasa por un mal momento personal). Ayora: “Cuando estamos mal, es cuando tenemos que dar el do de pecho. Cuando a Julián, que es corredor, le sacamos a la montaña se lo pasa como un enano. Ese día, a mí Julián me da igual, sé que va a trabajar bien. Pero Julián tiene que demostrar que es especial cuando le meto en el agua (su punto débil)”. 

7.-La importancia del liderazgo: auctoritas vs potestas

En todos los equipos siempre tiene que haber un líder. En la serie lo representa, en sus dos facetas -como director del curso y operativo GEO- el inspector Pelayo. Todos le admiran y respetan no tanto por ‘los galones’, que también, como por los consejos y experiencia que atesora como operativo GEO. 

Él mismo define en la serie cómo debe ser el liderazgo de un equipo especial. Y para ello se sirve del Derecho romano: “La auctoritas es lo ideal para ser un buen líder: que la gente te respete porque te has ganado su confianza. Saben que funcionas bien, que cuando hablas, lo haces con criterio. Eres un líder. La potestas son los galones. Si has elegido el camino de jefatura, tienes que ejercer, ganarte la auctoritas de tu gente, que te respeten por algo más, que pueda quitarme esta galleta (indicando los galones) y que cuando siga hablando me sigan haciendo caso, porque saben que hablo con criterio”. 

8.- La importancia de la comunicación en el equipo

De nada sirve tener un equipo especial si la comunicación entre ellos no funciona como es debido. La serie lo ilustra acertadamente en un simulacro de emboscada donde el jefe del grupo se comunica a gritos cuando puede hacerlo usando el equipo de transmisiones. 

La lección aprendida en esta práctica la resume el instructor, el subinspector Mejías: “Para poder trabajar como un equipo tienen que poder hablar como un equipo, hablar el mismo idioma y que todos se entiendan”. 

9.- Aprender (y motivarse) de los errores

Esta es una de las estrategias clave en la formación de los GEO y también una enseñanza válida para cualquier miembro de un equipo de alto rendimiento. El inspector Pelayo, dirigiéndose al equipo: “Los errores me motivan. Aquí es donde tenemos que fallar mil veces para no volver a fallar nunca más cuando salgamos a ‘jugar’ a la calle. Los fallos me motivan, no me hunden. Aquí no quiero ver caras de nadie hundido”. 

10.- Entorno competitivo

Una vez formados para estar en la elite, hay que saber mantenerse en ese entorno competitivo. En la serie, tras haber superado el curso GEO, el instructor Sanz dice: “Han empezado a andar. Ahora solo les queda soltarse de la mano e iniciar su propio camino dentro del GEO”. Continúa este argumento el instructor Ayora: “Ellos son conscientes de que van a entrar en un mundo muy competitivo en el que, aunque todos somos una familia, también queremos estar siempre en primera línea. Y saber que ese mundo competitivo lo van a tener desde el primer día”. 

Como concluye Pelayo en la ceremonia final, “la boina de GEO es el carnet de conducir que te damos. Estás habilitado a empezar a jugar con los mayores. Pero te queda un mundo de aprendizaje. La boina (haber superado el curso) simplemente es un punto de inicio”. 

Seleccionar a los más capacitados: “el Tajo decide”

Un equipo de alto rendimiento está formado por los mejores. No todo el mundo vale. Pelayo: “Las matemáticas no fallan. Han llegado 100, pero no hay plazas para todos, y eso no es una amenaza ni meter presión, es un hecho. Las matemáticas me dicen que sobran más de 80 policías”. 

Realizar esa selección supone poner a prueba de manera continua a los aspirantes para ir evaluando sus capacidades y respuestas ante los desafíos que se les presenta. Los instructores o formadores deben estar atentos no sólo a los resultados de las pruebas sino también a los gestos menores. 

Pruebas en equipo en las que tan importante como el resultado es analizar la disposición de cada miembro para la resolución de desafíos, evaluar los gestos, la proactividad, la sinceridad, el liderazgo… 

Un ejemplo: la prueba de recoger unos casquillos de bala en el cauce del río. En la serie, la mecánica de este juego consiste en que el grupo elija a cuatro de sus miembros para llevarla a cabo. No es tan importante que encuentren todas las vainas sino la actitud del resto de los compañeros que están en la orilla. Eso es lo que escrutan los instructores con sus miradas. Pelayo: “Las pruebas de las vainas que montamos en el Tajo es una puesta en escena. Todo lo que está pasando allí es mentira. Lo que estamos buscando es ir dos pasos hacia el interior de cada uno. No mirar a la cara sino un poquito más allá: cómo se comportan, si se interesan por lo que hacen, un gesto, una mirada, un comentario a un compañero que escucho”. 

Para el instructor Barroso: “Sólo observando la participación de cada uno puedes percatarte de quién tiene iniciativa, y sabe que hay que sacar el proyecto adelante, o quién se esconde dejando pasar el tiempo y participando lo menos posible. Y eso tampoco nos interesa”.