Así será la España de la postcrisis

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Más empleo a tiempo parcial

A partir de este año asistiremos a una rebaja paulatina de las cifras de paro, pero se mantendrá la reducción de empleo, tal y como ha sucedido en 2013 (el paro bajó en 69.000 personas, pero se destruyeron 198.900 empleos). La caída de las cifras de desempleo seguirá relacionada con la reducción de la población activa: en 2013 se redujo en 267.000 personas (la mayoría porque se marcharon fuera o dejaron de buscar empleo de forma activa).


Más a tiempo parcial
Para Ángel Laborda, “la economía está en condiciones de crear empleo con poco crecimiento del PIB. Digamos que con un crecimiento del orden del 1% (el consenso está en el 0,9%), ya veremos creación de empleo neto”. Eso sí, “casi todo este empleo será a tiempo parcial y de duración determinada, pero por algo se empieza”.


Esta recuperación del empleo no será suficiente para cambiar la tendencia a buscar fuera nuevas oportunidades. “No sólo no creo que vuelvan, sino que continuarán yéndose. Hay un gran stock de jóvenes (y no jóvenes) desempleados y la creación de empleo no será suficiente todavía para reducir este excedente. Para ver volver a los jóvenes, pasará algún tiempo”, añade Laborda.


¿El resultado? En unos años las empresas empezarán a tener dificultades para cubrir determinados perfiles; los más cualificados.

Subirá el salario de los directivos, el resto no

La crisis no había pasado factura a los salarios de los trabajadores hasta 2011, y en especial a partir de 2012, que sufren una caída de un 2,9%. La reforma laboral marcó la tendencia a la baja, que se mantendrá en 2014 y en los siguientes, aunque de forma más moderada. Según el INE, este año la caída media de los salarios será de un 1,7%, aunque algunas empresas han aplicado recortes de hasta un 10%, según un informe de Adecco.


Otra tendencia clara es el aumento de la distancia salarial entre directivos y empleados. Un informe de ICSA apunta que mientras las retribuciones de los directivos aumentaban un 6,9%, caían las de mandos intermedios (3,8%) y las del resto de empleados (0,4%), según ICSA.


Y una novedad: en 2014 la productividad aumentará por encima de los costes laborales (0,9% la primera, frente al 0,8% los segundos).

Más emprendedores y autónomos, y menos concursadas

2013 ha sido el año en el que más sociedades se han creado desde 2008, en total 93.756, un 7,02% más que en 2012. Es el cuarto año consecutivo que aumenta, aunque todavía no hemos llegado a las cifras de momentos anteriores a la crisis, con una media de 100.000 sociedades anuales.


La otra cara de la moneda es que sigue aumentando el número de empresas extinguidas o que entran en concurso de acreedores por dificultades financieras, lo que al final da un saldo negativo en el número de empresas activas. ¿Qué nos depara el 2014?


Menos concursadas
Los informes demuestran que el número de concursos, a pesar de sus enormes subidas todavía en 2013, se va reduciendo. Y lo harán mucho más a partir de este año porque las empresas han reducido sus volúmenes de deuda y porque irá mejorando el acceso al crédito. Pero seguiremos teniendo una asignatura pendiente: consolidar las nuevas empresas. Como advierte Pilar Andrade, presidenta de Ceaje, “el problema no es la creación de empresas, es la consolidación de las creadas. Hay que ampliar los incentivos a empresas de hasta 12 años, de lo contrario se cae en un bucle de creación y destrucción continuadas”.


Otra tendencia clarísima es que las nuevas sociedades cuentan con menos capital que las que se lanzaban antes de la crisis (un 9,8% menos).


Autoempleo
Además, cambia la tendencia a la baja del emprendimiento autónomo. Desde mayo de 2008, con 3.409.008 afiliados, el colectivo no ha dejado de mermar. También  este año, si miramos la media de afiliación al RETA: se han perdido 19.885. Pero en términos interanuales, las estadísticas reflejan un cambio de tendencia: en diciembre de 2013 había 3.050.341 afiliados, 25.689 más que en el mismo mes del año anterior: una subida de un 0,8% que rompería la tendencia a la baja.


Más que un cambio en el número, a corto plazo lo que ya se está produciendo es una transformación del perfil profesional: además del comercio, las altas se han concentrado en actividades profesionales y en especial en educación, actividades sanitarias e información y comunicación. “Emerge de forma muy importante el sector de profesionales, gente con muchísima más formación que antes. Está cambiando nuestro modelo productivo. Va a haber una oferta de servicios y productos más cualificados, más innovadores o basados en las nuevas tecnologías, o que las utilicen como valor añadido”, dice Celia Ferrero, vicepresidenta de ATA.

El consumo se reactiva poco a poco

La reactivación real y continuada del consumo es lo que permitirá asegurar que estamos en la senda de la recuperación. Una idea de su importancia la da su peso sobre el PIB (el 59%, frente al 35% que representan las exportaciones de bienes y servicios). Como explica Ángel Laborda, “cada punto que aumentan las exportaciones genera mucho menos PIB que cada punto de consumo. Se deduce fácilmente que estas no pueden suplir con suficiente fuerza al consumo como motor del crecimiento”.


La vuelta del consumo
La previsión para 2014 es que por fin aumente (en torno a un 0,6%). El crecimiento de la economía y la reducción del paro permitirían apuntar esa tendencia. También la reactivación del crédito al consumo y el hecho de que la familias españolas estén ahora menos endeudas (un 13% menos respecto a 2010, el mayor pico de deuda familiar). Al final, el factor clave será la renta disponible de los hogares y las alzas de precios de bienes y servicios básicos pueden poner en peligro su recuperación.


Para Laborda, “la economía española ya está en condiciones para que el consumo crezca un poco, aunque sea modestamente, lo que se traduce en un crecimiento del PIB. Pero precisamente porque no hay bases todavía para que el consumo despegue con fuerza, los analistas prevemos tasas de crecimiento de la economía bajas para este año y el próximo”.


El fin de la crisis frenará la tendencia a la baja de las importaciones y el alza continua de las exportaciones (por la debilidad de los países emergentes). Significa que las pymes serán las más beneficiadas con la reactivación del consumo interno (ya que muchas no han podido salir fuera). Por sectores, el turismo será el principal motor de la recuperación, con un crecimiento del 0,6% del PIB. Junto al turismo, tecnología y servicios muy especializados estarán a la cabeza del crecimiento económico.

Más crédito, pero más caro

La recuperación del crédito afectará sobre todo a las pymes, que hasta ahora han sido las más perjudicadas.  Con la crisis, las grandes han salido fuera a obtener financiación: en 2013 consiguieron 4.000 millones más que en 2012 en bancos extranjeros. Al comienzo de la crisis, la banca española concedía el 76,2% de los créditos que solicitaban las empresas; la extranjera el 23,8% restante. Ahora, esta última representa un 33,2%, según el Banco de España.
Es un cambio que se mantendrá en los próximos años, incluso aunque empiece a fluir el crédito en nuestro país, que lo hará, según todos los expertos, aunque las condiciones para obtenerlos serán más duras que antes de la crisis.


Los más optimistas apuntan a una subida de hasta un 10% en 2014. ¿Pero cómo será ese crédito? “En los meses finales de 2013 ya se observa un aumento del crédito nuevo para consumo y para las empresas por un importe inferior a un millón de euros, que es el que está más relacionado con las pymes. Para que aumente el crédito, tienen que mejorar las condiciones de la oferta (capacidad y disposición de los bancos para dar crédito) y de la demanda (solvencia de los demandantes). Las dos partes de la ecuación irán mejorando a la par, propiciando la reactivación del crédito”, asegura Ángel Laborda (Funcas), que además advierte: “Tenemos que ser conscientes de que el proceso es, y seguirá siendo, mucho más lento de lo que muchos necesitan o desean. Además, en este punto, como en muchos otros, también dependemos de factores externos como, por ejemplo, que se supere la crisis financiero-fiscal europea y que tampoco se desestabilicen los mercados financieros”.

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