Decisiones financieras acertadas para un emprendedor novato

¿Me interesa apalancarme financieramente? ¿Puedo alargar esta inversión en I+D? ¿Por qué tengo que buscar financiación para futuros desfases de tesorería? 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Incrementa un 15% tus necesidades financieras

Cuando calcules tus necesidades financieras es aconsejable incrementarlas en un 15% para imprevistos. Si tienes más experiencia puedes reducir este porcentaje hasta un 10%, pero tampoco menos. Si tienes dudas y no sabes bien cómo enfocarlo es recomendable que lo incrementes hasta en un 20%. Esto te permite que si las cosas te van mal tener un colchón. Y si te van bien tienes un margen de más tesorería. Y la forma de materializarlo es en una previsión de tesorería, en un fondo de tesorería, un saldo en tesorería que deseablemente debe estar en torno a un 10% y un 15% de gastos imprevistos.

Dimensiona las necesidades de circulante de la empresa

¿Cuánto dinero necesitas realmente cada semana, cada mes, cuando te pones en marcha? Se le da más importancia a la financiación de activos fijos que al margen de maniobra. Se infravalora la necesidad de circulante. No se conoce el tiempo medio de maduración: el círculo completo desde que entra un euro en la empresa, hay un desconocimiento del periodo medio de maduración económica, así como del periodo medio de cobro y periodo medio de pago. Para prevenirlo, tienes que financiar este desfase.

Analiza tus costes por proyecto y por línea de negocio

Para hacer una buena gestión de la tesorería es necesario dedicarle tiempo a hacer un buen análisis de costes. Sobre todo cuando estás incurriendo en gastos que repercutes a proyectos y que tendrías que recuperar en la facturación de esos proyectos. Esto es muy importante en sectores intensivos en conocimiento: servicios profesionales, consultoría, software... en los que tienes que hacer un diagnóstico, en los que tienes que hacer una propuesta de las necesidades del cliente, que te llevan varios días de trabajo. Necesitas saber cuánto te cuesta ese proyecto, ese trabajo, para poder repercutirlo luego en el precio final.

Obviamente, aunque tú luego tengas un beneficio –costes directos de la ejecución respecto a la facturación–, también incurres en otra serie de costes. 

Invierte en I+D a corto

Cuando haces una inversión en I+D tiene que estar en el mercado en un tiempo determinado y no lo puedes alargar más. Porque como lo alargues vas a entrar en sobrecostes que luego te va a costar mucho amortizar. Lo interesante es acotar la inversión: para tal fecha tengo que tener este producto en el mercado y con estos costes de I+D para poder sacarlo a este precio y poder obtener esta rentabilidad.

Las inversiones en I+D hay que amortizarlas en cinco años, a los cinco años penalizan la cuenta de resultados. Y no es lo mismo vender por 10 algo que te ha costado desarrollar 80, que vender por 10 algo que te ha costado 200. Hay que saber valorar bien ese I+D. Hay que planificarlo. Tienes que planificar tu caja: personal y materiales. Y por retorno: afecta a tu Ebitda a futuro.

Apaláncate (si te lo puedes permitir)

Si puedes hacer frente a un crédito o un préstamo participativo, los expertos entienden que es un error poner sólo dinero propio. Si se ponen todos los recursos en el momento inicial y luego hay un impagado, no se va a poder ir a una entidad financiera a pedir dinero. Es mejor un planteamiento 30%-40% o incluso 50%-50%. Te dejas un colchón. Además, es un gasto financiero es deducible. Créate una historia de crédito, un histórico de funcionamiento. Tiene un coste, pero te compensa al ayudarte al diversificar el riesgo.

El apalancamiento financiero es inherente al funcionamiento de una empresa. Las empresas que no se endeudan son empresas que tienen un coste de oportunidad de crecimiento. Es una opción. Si tú tienes una rentabilidad superior al coste del dinero en el mercado, tienes que saber que si no te endeudas estás renunciando a crecimiento. Es una política conservadora, que en tiempos malos se demuestra buena, pero en tiempos de bonanza te puede llevar a perder capacidad competitiva respecto a otras empresas.

Uno de los problemas de los emprendedores novatos es que aplican gran parte de los recursos que tienen en la puesta en marcha del proyecto y cuando están asfixiados en tesorería es cuando ya no pueden poner el dinero para comercializar el proyecto, con lo que se estrangulan ellos mismos. La escasez de recursos en la fase de puesta en escena siempre va a afectar a la política comercial, a los gastos comerciales. Y esos gastos comerciales van a condicionar la entrada en el mercado, y eso va a condicionar la entrada en el proyecto.

¿El consejo? Si puedes pagar deuda, búscala. Mantén un remanente para imprevistos, porque puedes tener problemas de circulante más adelante. Es mejor poner dinero tuyo porque si ya has agotado tu capacidad de endeudamiento previa no te van a dar dinero.  

Negocia con tus proveedores

Si tienes una buena relación previa con los proveedores, tienes que negociar con ellos. Hay unos a los que les interesa contar con cash, a otros financiar... tienes que buscar el beneficio para las dos partes. Y si no hay acuerdo, es mejor no trabajar. Si quieren cobrar al contado, pero no te hacen descuentos, no te interesa trabajar con ellos.

Hay proveedores que prefieren caja y te hacen descuentos por pronto pago o extra-pago. Aunque el descuento sea mayor que el coste del banco por un confirming, pero no cuentan con el banco y les paga directamente el cliente. Es importante entenderse.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Finanzas