5 sectores tradicionales en los que crece la conciencia emprendedora

Algo huele a emprendimiento en el mundo de los sectores tradicionales. Artesanos, agricultores, ganaderos, electricistas, fontaneros, carpinteros, pescadores… Cada vez más el profesional de oficio empieza a asumir el papel de emprendedor de oficio.

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Pesca: Apuestan por la innovación y las redes sociales

En números redondos, hay unos 9.500 barcos en España, de los que la gran mayoría son de artes menores. La incorporación de la tecnología en estos barcos ha sido constante en los últimos años, “se podría decir que ha alcanzado al 80%. A ello también ayuda la legislación: la normativa exige un sistema de geolocalización (AIS) para todo barco de más de 12 metros de eslora y la obligación de llevar un diario electrónico de abordo”, señala Javier Garat, secretario general de la Confederación Española de Pesca (Cepesca).

Curiosamente, es un sector con mucha presencia en las redes sociales, “es verdad que utilizan menos Internet como herramienta o para darse a conocer, pero sí para comunicarse. De ahí que se haya popularizado la aplicación Telegram, donde se intercambian mensajes y noticias del sector”, explica Garat. Desde hace tres años también han proliferado los portales que ofertan los productos del mar a la mesa en 24 horas, de ellos casi el 90% son de pescadores de bajura.

“Esto da salida a una de las asignaturas pendientes del sector: que se dedicaban a pescar y se olvidaban de de los demás. Ahora se incide en la necesidad de que hagan también comercialización. De hecho, las ayudas del Fondo Europeo para la pesca van en ese sentido”.

Construcción: Las ‘chapus’ se profesionalizan

El sector de las reformas es uno de los que más se ha profesionalizado en los últimos tiempos. La caída de la construcción obligó a muchos profesionales del sector, como albañiles, pintores, fontaneros, electricistas o cerrajeros, entre otros, a buscar nuevas alternativas con las que ofrecer sus servicios. En la mayoría de los casos han optado por integrarse en soluciones más globales, ya sea a través de pymes o de megaestructuras como Reparalia, que integra a 2.000 profesionales o bien a través de plataformas digitales como Habitissimo.

En cualquier caso, recuerda Javier Domínguez, secretario general de FENIE, “es un sector que ha pasado de hacer los proyectos que los clientes les proponían a tener que proponer ellos, lo que les ha obligado a reciclarse como proveedores globales”.

Algo en lo que coincide Ana María García, directora general de Conaif. Por ejemplo, para Inmaculada Peiró, directora general de Asefosam, “el oficio de fontanero ha evolucionado muchísimo porque la tecnología ha cambiado y los profesionales la han ido incorporando”.

Sector agroganadero: Más jóvenes, más cualificados

Apesar de que cada vez se incorpora más tecnología puntera en el sector, como drones, big data, software de análisis, todavía, explica José Luis Miguel, secretario técnico de COAG, “hay mucha diferencia entre las explotaciones. Las hay muy punteras y profesionalizadas y las hay muy tradicionales. En cualquier caso, estamos en un proceso de transformación porque están entrando profesionales cada vez más cualificados y porque las mejoras en la aplicación de maquinaria está permitiendo ajustar al máximo los costes…

Se está produciendo un cambio de mentalidad de agricultor o ganadero a ser emprendedor o empresario. Y lo vemos en el cambio de papel de las familias en las explotaciones. Ahora el agricultor o el ganadero ya no tira de la familia, se apoya en maquinaria, contrata trabajadores externos…” Por otro lado, al ser uno de los sectores más perjudicados por la larga cadena de intermediarios hasta el consumidor final, están muy abiertos a las nuevas formas de comercialización que les permiten las TIC.

Buena parte del crecimiento que ha experimentado la alimentación en el e-commerce viene impulsado por esta mayor presencia de los portales agroalimentarios en la web. En contra de este proceso de profesionalización juega el pequeño tamaño de las explotaciones, la edad todavía elevada (el 50% tiene más de 55 años), la escasa formación de los trabajadores (el 85% de la población agraria sólo tiene educación primaria, según conclusiones del V Foro Nacional de Desarrollo Rural) y que la cobertura de Internet todavía no se ha generalizado en todo el entorno rural.

Artesanos: De oficio a emprendedor

Como señala Laura Miguel, responsable de Fundesarte, “en este sector están los artesanos de de toda la vida, que aprenden el oficio de generación en generación, y los que salen de las escuelas, que vienen con la mentalidad de emprendimiento y profesionalización”. El sector artesano está representado por 38.577 empresas, de las que el 97,4% cuenta con menos de 10 empleados, es decir micropymes.

Son una minoría los que tienen certificados de calidad, apenas el 16,5%, y sólo el 21% tiene alguna marca. El 94,4% trabaja por encargo. Un concepto que ha variado mucho es la venta a través de una web corporativa que ha pasado del 4,8 en 2010 al 29,3% en 2014. En cuanto a la tecnificación, Manuel González, presidente de la Organización de Artesanos de España Oficio y Arte, explica:

“Aunque es cierto que sigue predominando en el sector el componente analógico y tradicional, también es posible ver en convivencia algunas herramientas de última generación: robótica, impresoras 3D, ordenadores. Es decir, se vuelven multidisciplinares”. En materia de profesionalización, González considera que es un sector al que le gusta estar al día en materia de gestión de costes, hojas de cálculo, optimización. De hecho, el 91,1% de las empresas que tienen conexión a Internet utilizan la red para comunicarse con proveedores y para procesos de negocio (gestión de stocks, acciones de marketing y comercialización, trámites).

Comercio minorista: Adiós tendero, hola proveedor

Este sector agrupó en 2014 a casi 470.000 empresa, de las que el 98,6% son microempresas. Bajo el paraguas de comercio minorista se agrupa un colectivo tan heterogéneo como el vendedor de pan, el mercero, el carnicero, el bodeguero, el kiosquero... Es decir, el tendero de toda la vida, con un negocio casi unipersonal.

Este comerciante siempre ha sido emprendedor y siempre ha realizado gestión de costes, selección de proveedores, estrategias de CRM. Ahora bien la crisis, la fuerte competencia de los centros comerciales con sus horarios ampliados y la irrupción de los miles de establecimientos gestionados por asiáticos les ha obligado a renovarse para poder ser más competitivos. En esa transformación ha jugado un papel importante las nuevas tecnologías, favorecidas también por la presión de la Administración pública (a través del certificado digital y a través de la obligación de la presentación telemática de las declaraciones trimestrales) y las proveedores mayoristas que impulsan la implantación de sistemas de integración informática.

Al ser un sector muy heterogéneo, el grado de profesionalización también varía en función de los subsectores. Aunque lo que es evidente es que cada vez hay más preocupación por adecuarse a los tiempos, por implantar estrategias de marketing relacional, por fomentar la presencia en las redes y en la web. En muchos de estos sectores, han adoptado modos de los grandes como la entrega a domicilio o la posibilidad de hacer pedidos por internet. 

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