Ideas sencillas para ser más competitivo si eres un pequeño emprendedor

¿Quién dijo que por estar solo tendrías que ser pequeño? Lo eres en infraestructura y recursos, pero eso no quiere decir que no puedas acometer grandes proyectos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
1) Si es necesario, asóciate

"El gran error de la persona que decide emprender en solitario es creer que puede con todo lo que se le venga encima. A veces el miedo a perder el cliente no le deja ver la realidad y es necesario ser muy cauto a la hora de embarcarse en proyectos que le superen”, señala el profesor Ceferí Soler.

En este punto, los expertos se muestran unánimes y rotundos: no tengas miedo de pedir ayuda cuando un proyecto es demasiado grande e importante. Y en ese sentido, más vale compartir ingresos que no poder abarcar algo porque te sobrepasa. Cuando trabajas en equipo con profesionales que te complementan se abren unas posibilidades extraordinarias.

2) Solicita feedback

Cuando trabajas en una oficina tienes a tu alcance a otras personas con las que poder compartir tus dudas o tus miedos o a los que pedirles su opinión sobre algún aspecto concreto del proyecto. Esta ventaja desaparece cuando trabajas por tu cuenta. 

En ese sentido, debes procurar seguir manteniendo contacto con otros colegas o con expertos a los que puedas solicitar feedback que te permita enriquecerte y enriquecer las propuestas de negocio que ofrezcas a tus clientes. Debes buscar a alguien en quien confíes que pueda hacer en un momento dado de supervisor tuyo. Hay algunos foros profesionales en Internet que también hacen esta función.

3) Prepárate de forma continua

El emprendedor solitario no puede descuidar su formación y a menudo es uno de los errores en los que suele caer por la falta de tiempo. De ahí que sea importante que encuentres huecos para leer el último libro sobre tu especialidad, asistir a esa conferencia que te puede aportar otros puntos de vista, asistir a unas clases de per­fec­­cio­namiento, etc.

4) Focalízate

En un mercado competitivo, lo mejor es buscar aquello en lo que puedas diferenciarte y dar un servicio único. Busca ese hueco donde haya poca especialización y profundiza en él. Tras nueve años como auditor externo, controller financiero y director financiero para otras empresas, Ricardo Castellanos decidió hace años trabajar por su cuenta. Empezó a tiempo parcial con un empresario llevándole su patrimonio y el tiempo que le quedaba lo dedicaba a buscar financiación o a colocar valores bursátiles, pero poco a poco al cambiar la situación fue especializándose más en la asesoría y la consultoría financiera y hoy es director financiero freelance para varias compañías: “Se trata de aprovechar tu know how y adaptarse a las circunstancias”.

5) Diversifica

Aunque pueda parecer lo contrario que lo anterior, se trata de buscar las oportunidades que te ofrece la crisis y tu formación. Por un lado, te puede permitir dar más valor añadido al cliente, al ampliar la cartera de productos que le ofreces o aprovechar tus conocimientos o contactos para indagar nuevas líneas de negocio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo