7 consejos para hacerte visible en la empresa con tu marca personal

Como con la mujer del César, tampoco en las grandes empresas basta con ser un buen profesional, sino también parecerlo. Mónica Mendoza, psicóloga, consultora y experta en ventas, analiza algunas claves para vender tu trabajo dentro de la empresa y que no sea otro quien se lleve los méritos que te corresponden.

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Ser bueno y parecerlo

En las empresas pequeñas resulta fácil detectar quién es bueno o mal trabajador, pero en las multinacionales y grandes compañías acabas convirtiéndote en un número asociado a una nómina que pocos van a cuestionar, salvo que lo hagas tú. Algunos son especialistas en hacerlo, pero en ocasiones recurren a tretas y argucias para acaparar méritos que igual no le corresponden. Es lo que Mónica Méndoza define como “vender humo” a lo que algunos le dedican casi más tiempo que a trabajar. Hay numerosos trabajadores seniors, de confianza, que han visto pasar los años sin ser reconocidos en su empresa. “Son empleados que no han sabido hacerse ver, se han limitado a trabajar bien, pero no demostrarlo. No han diseñado su marca personal dentro de la empresa”, comenta Mónica Mendoza. La causa está, muchas veces, en el exceso de timidez algo que hay que vencer “porque es un enemigo enorme para progresar en el trabajo”.

Plan de marca personal

En este contexto la experta destaca: “Si esa persona ‘mediocre’ en su trabajo lo consigue, tú, que tienes talento, ¿qué puedes hacer? No hablo de vender humo, hablo de vender talento, sacrificio y pasión. De pasar de la invisibilidad a la visibilidad, tanto en el equipo de trabajo como en el comité de Dirección”. Para este cometido es crucial diseñar un plan de marketing personal, pero siempre con un objetivo claro. El objetivo puede ser promocional, percibir un aumento de sueldo o, simplemente, ganar en consideración dentro de la empresa.

Venderse como un producto

Para diseñar ese plan de marketing personal Mendoza aconseja, en primer lugar, verse a uno mismo como un producto. “Uno mismo es el producto a vender y para ello se necesita analizar las debilidades y fortalezas”, comenta la consultora. La clave es destacar lo que nos hace más fuertes en el trabajo, si es la gestión de clientes, la efectividad o la resolución de conflictos. “Haremos ver a dirección en qué somos buenos, haciendo visibles nuestros logros. No solo realizarlos sino que lleguen a dirección”. Por otro lado, lo ideal es que sea el resto de los compañeros los que hablen de los logros de uno. Esto dará más credibilidad y evitará parecer una persona con falta de humildad, algo que está muy rechazado en el plano empresarial. En este punto, hay que tener en cuenta un matiz importante, no hablar solo de uno mismo sino del equipo de trabajo, “tus hazañas y meritos son tuyos pero gracias al trabajo en equipo”.

Cuéntalo primero

En las grandes compañías se trabaja muchas veces en un mismo proyecto con equipos interdisciplinarios. El resultado sería conjunto, pero puede que algún eslabón de la cadena se atribuya el mérito mayoritario del logro o en exclusiva. “Igual es el que pone la guinda al pastel, aunque este no existiría sin el que ha hecho la masa”. Para evitar suspicacias, Mónica Mendoza, recomienda anticiparse a contar lo que estás haciendo de forma natural, sin mucho autobombo, pero dejando claro que formas parte de ese proyecto en el que asumes una responsabilidad específica. En este sentido, la psicóloga señala que es preferible usar el plural al egocentrismo, de la misma manera que conviene evitar las comparaciones con otros compañeros. “Comentar que un compañero que se esfuerza menos tiene más sueldo o argumentos similares, no solo no hará que se cumpla el objetivo de ser reconocido, sino que tendrá un efecto negativo”.

Identifica a las personas interesantes

Puedes contar tus méritos a quien quieras, pero hazlo también con aquellas personas responsables de hacer subir tu caché profesional. Puedes hacerlo solicitando directamente una entrevista, aunque también es útil aprovechar espacios más informales. En este sentido, Mónica Mendoza sugiere el lugar destinado a la máquina del café que tienen la mayoría de las empresas procurando coincidir con aquellos que te interesan a la misma hora. Es una oportunidad para comunicar tu valía teniendo en cuenta que no siempre te interesa la dirección, sino que “pueden ser personas dentro de la empresa que tengan capacidad de decisión e influencia”. 

Habla siempre con control emocional

Puede ocurrir que cuando te decidas a hablar finalmente, lo hagas ya harto/a de tanta traición, presa de un estallido de cólera o incluso llorando. Nada más contraproducente para que tu interlocutor ni tus compañeros se tomen en serio lo que le estás contando. Verán en ti más un manojo de nervios que a una persona equilibrada y razonable.

Para que no decidan las hormonas

Podría darse también el caso de que esa persona que parece anteponerse siempre a tus aspiraciones, no lo haga de manera intencionada, sino por la sencilla razón de que despierta más simpatías entre tus superiores. Motivos puede haber muchos y lo justo sería regirse, en la toma de decisiones, por la cuantificación de los logros. Como no siempre es así, intenta recordarlos tú de vez en cuando, siemore de manera sutil y veraz.

 

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