5 claves para contar una buena historia de tu empresa

“La comunicación de una empresa, ya sea pequeña o grande, no debe basarse en anécdotas. Aquellas organizaciones que tienen una estrategia bien definida muestran la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace”, dice Eva Snijders , cofundadora la consultora Genetikomm Suyos son estos 5 consejos para elaborar tu estrategia de comunicación en modo de historia.

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El árbol de tu historia

“La historia de tu empresa es en realidad una colección de historias”, dice Eva Snijders, y por ello recomienda concebirla como un árbol. “El conjunto lo forman todas las experiencias relevantes de la organización, de sus fundadores y también de los empleados, clientes, proveedores y otras personas que hayan tenido contacto con ella”.

En este sentido, algunos de los relatos que, según Eva Snijders, pueden plantearse son:

-El génesis: narrando el origen de la compañía.

-El quién es quién: “Más allá del currículum o la biografía, deja entrever a las personas que hay detrás de los roles y también cómo se conocieron, que podría contarse como un cómo juntamos la banda, que te sonará de películas como Ocean’s Eleven).

-El nacimos para hacer esto...

-El sé lo qué estás pensandoque puede neutralizar prejuicios

-El largo y sinuoso camino: “Fracasos y/o éxitos que nos llevó hasta aquí.

-El sé lo que se siente / a mí una vez me pasó: para empatizar con tu público.

-El lo que de verdad importa: para transmitir valores sin dar moralejas.

-El cómo hacemos las cosas aquí: para enseñar a tu equipo sin dar lecciones.

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¿Por qué algunas historias “no funcionan”?

Eva Snijders se refiere con ‘historias que no funcionan’ a aquellas que no llegan a transmitir el mensaje que se pretende o no conectan con nuestra audiencia. Estos son los motivos que, en su opinión, pueden ocasionar esa disfunción:

-No conocer bien a los clientes. “Contar historias en realidad es compartir historias. O, como decimos en el mundo anglosajón: las historias se cuentan mirándonos a los ojos. Por tanto, antes de ponernos a contar, debemos conocer a nuestro público y saber qué espera de nosotros.

-Las historias tienen temas y mensajes. “Nuestro objetivo al contarlas es transmitir algo concreto. Para lograrlo, tenemos que aclarar nuestra meta en términos de “¿Qué quiero que piense, siente, haga o pregunte mi público cuando me escuche?”.

-Intencionalidad. “Como narradores tenemos también una intención. Ésta es percibida, aunque sea de forma inconsciente, por nuestra audiencia. Si contamos una historia sólo para entretener cuando en realidad queremos dar una lección, dejaremos de ser creíbles”.

-Puede que el relato no esté bien estructurado o editado por lo que falle el ritmo, los detalles, los personajes, los diálogos… 

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Crea una cultura de Storytelling

“El proceso de crear el relato corporativo tiene varias fases y dura, como mínimo (en el caso de una empresa de nueva creación con dos socios y cero empleados, pongamos) unas tres semanas. En este tiempo, todas las personas que participen tendrán ocasión de revisar desde la línea de tiempo de la organización (¿qué hitos son relevantes para contar quiénes somos?), hasta el tono de los distintos relatos adyacentes. Es un fascinante camino que ayuda a clarificar la identidad, los roles, el pasado, presente y también el futuro”.

"Por otro lado, cuando incorporamos las historias en el día a día de la empresa, crearemos un espacio de diálogo que nos ayudará a recabar feedback e ideas de mejora en tiempo real, por lo que la estructura se volverá más ágil y resiliente".

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No trates de agradar a todo el mundo

“Las sombras forman parte de los dibujos y también de las historias. De hecho, si sólo hubiera luces, no habría dibujo, ni historia, asevera Eva Snijders. En este sentido, uno de los retos principales de lo que la especialista denomina Storytelling organizacional “es que la mayoría de historias requieren de problemas y conflictos para tener ritmo y ser interesantes. Y las empresas e instituciones prefieren comunicar sólo aquello que consideran “bueno”. 

Por otro lado, recomienda la consultora no intentar agradar a todo el mundo ni durante todo el tiempo. “Las campañas y estrategias a menudo tratan de llegar a todos y en ese intento pierden toda su fuerza. Es mejor elaborar los relatos pensando en una persona concreta (a modo de avatar) como si escribiésemos una carta”, afirma

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Las buenas historias se propagan y perduran en el tiempo

Subraya finalmente Snijders que “una historia nos puede impactar, pero una buena historia la recordaremos y la compartiremos”.

“Hoy en día, los contenidos se consumen de forma fragmentada. Ya no preguntamos si “te gustó más el libro o la película”, sino que seguimos a los personajes de la serie en Instagram, al autor de la novela en Twitter y a la página de fans en Facebook. Los relatos crecen, evolucionan y se enriquecen con la colaboración de todos.  Lo mismo ocurrirá con tu relato corporativo. Una vez empieces a compartirlo, será cuestión de invitar a tus audiencias a contar sus experiencias e interactuar contigo”.  

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