Sesgos de género que apartan a las mujeres de la tecnología

Por cada dos mujeres ingenieras, hay ocho hombres ingenieros. Porcentajes como éste son los que animaron la elaboración del informe “Por qué no hay mujeres STEM. Se buscan ingenieras, físicas y tecnólogas’. Si lo traemos aquí es por la estrecha vinculación actual entre el emprendimiento y la tecnología

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Punto de partida

Por STEM hay que entender las siglas en inglés con las que normalmente se refieren a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (Science, Technology, Engineering y Mathematics). Es en dichas áreas donde el estudio coordinado por Milagros Sáinz, doctora en psicología social por la UNED, aborda la escasa presencia del género femenino y sus causas. El informe, presentado en Fundación Telefónica, responsable de la edición, puede consultarse íntegramente en este enlace

Según el estudio, a pesar de que los resultados académicos de chicas y chicos en ciencias y matemáticas son cada vez más similares e incluso mejores en el caso de las chicas, ello no se traduce en una mayor participación de las mujeres en muchos de los estudios y empleos en ámbitos STEM. En este sentido, la presencia de mujeres en este tipo de carreras y estudios es muy dispar. Datos del Instituto de la Mujer de 2016, apuntan por una parte, a la alta participación de las chicas en carreras vinculadas al ámbito de la salud y la biología como medicina, farmacia y ciencias biológicas (68,61%, 70,17% y 63,24%, respectivamente). Por otra parte, la escasez de mujeres en carreras y profesiones como la física (28%), la ingeniería electrónica (13%) o la informática (15%).


El informe se plantea las causas que pueden intervenir en esta desproporción desde las perspectiva del género, en busca de algún sesgo que aparte a las mujeres de disciplinas científicas y tecnológicas. Para ello realizaron 3 estudios empíricos que ofrecen un recorrido por 3 momentos básicos del ciclo vital a la hora de seleccionar los estudios y las profesiones. Así, el trabajo de investigación empieza por la Educación Secundaria para pasar después a la Educación Superior y las primera etapas de la incorporación laboral. El informe acaba con una serie se recomendaciones al objeto de invertir las estadísticas.


Dada la extensión del estudio extraemos aquí algunos de los principales sesgos de género que se concluyen de la investigación.

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Estereotipos

Existen numerosas creencias compartidas por la mayoría de los consultados respecto al tipo de personas que se mueven en los ámbitos STEM. La primera es que corresponden a perfiles de personas especialmente brillantes, mas inteligentes que la media, una barrera que podría desanimar a muchos.
Por otro lado, hay áreas, como la informática o incluso la ingeniería, en las que se percibe una personalidad muy particular de quienes las practican.  Muchos los asocian con personas con pocas habilidades sociales y capaces que pasar horas ‘cacharreando’ en solitario. Es lo que algunos denominan frikis.
Por último, existen también prejuicios de imagen social. Así, mientras que muchos asocian la imagen de los ingenieros con un varón serio, trajeado y con buena posición económica, a los físicos se les suele atribuir una imagen bastante más desaliñada y hasta carente de aseo.


Estos estereotipos podrían desalentar a los jóvenes de ambos géneros dado que difícilmente van a optar por parecerse a alguien del que proyectan tan mala imagen. Sin embargo, a juzgar por las estadísticas, parece que finalmente acaba afectando más a las chicas.

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Aspiraciones futuras

Por lo general, los resultados muestran que las chicas dan más importancia a la obtención de metas que en el estudio denominan expresivo-comunales. Esto es, relacionadas con el trato con otras personas y y el desempeño de actividades profesionales que aporten beneficio e impacto social. Por el contrario, los chicos se inclinan más por metas que llaman agéntico-instrumentales, donde priman los logros personales, el éxito y la posición social, la autonomía y el poder. Esto justificaría que ellas se inclinasen más a las ramas de Humanidades y Ciencias de la Salud y ellos por estudios ligados al ámbito científico y tecnológico.

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Ausencia de referentes

Otro de los aspectos que llaman la atención es la ausencia de roles femeninos en los ámbitos STEM. Incluso en aquellas áreas con una elevada presencia de mujeres, como sucede en Medicina, los referentes que muchos de ellos dicen tener en mente a la hora de elegir su formación son varones. “Los modelos de personas prototípicas de los ámbitos STEM que tienen en la cabeza son mayoritariamente de hombres”, concluye la investigación. No obstante, algunos estudiantes son conscientes de esta falta de referentes femeninos en algunos ámbitos STEM como la física, atribuyendo parte de dicha carencia a las informaciones de los medios de comunicación, la industria cinematográfica o las series televisivas.  “Cuando se habla de personas expertas en física nuclear en la televisión, se muestra a hombres, nunca a mujeres expertas en estos ámbitos. Y también se reconoce en series de medicina (como, por ejemplo, House o Anatomía de Grey) cuyos protagonistas principales son hombres ejerciendo la profesión de medicina”. Asimismo, algunos de los estudiantes de informática mencionaron películas como Gravity o Interstellar como fuentes de inspiración de la misma manera que los físicos se refirieron a Big Bang Theory, con especial protagonismo masculino.

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Falta de visibilidad

Esta podría considerarse la causa de la anterior dado que, obviamente, ingenieras hay, físicas también y médicos más todavía, aunque no logren convertirse en referente para los jóvenes. Esto se debe, en gran medida, a la ocultación pública de la contribución femenina en estos ámbitos. En este sentido, algunos estudiantes consultados reconocen las dificultades que encontrarán las mujeres por el simple hecho de ser mujeres en entornos dominados por hombres, incluso desde el instituto. En la misma línea, algunas mujeres entrevistadas ya desde bachillerato afirmaron haber sido alertadas por algunas profesoras de secundaria sobre la dificultad de dedicarse a ámbitos STEM y ser mujer y las complicaciones de progreso profesional.

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infrarepresentadas en los equipos de trabajo

Otra de las observaciones del informe dentro ya del entorno laboral es que “se percibe que las mujeres tienden a ocupar puestos de apoyo, mientras que sus compañeros varones desarrollan las actividades más técnicas (como, por ejemplo, el diseño de tecnología o maquinaria) o tareas estratégicas ligadas al desarrollo de negocio”. De este modo aparecen relegadas a puestos secundarios dentro de los equipos de trabajo. Asimismo, algunos de los consultados que, como estudiantes, no anticipaban discriminaciones laborales de género, al integrarse en una empresa sí acabaron reconociendo ciertas diferencias de trato. Asimismo, algunas de las consultadas lamentaron el continuo cuestionamiento de sus capacidades técnicas argumentando que, “en igualdad de condiciones, se exige más a las mujeres porque aún existe la creencia de que las mujeres tienen menos capacidades tecnológicas que sus compañeros”.

No obstante, en contra del género femenino, hay que decir que algunos de los consultados observaron que cuando es la mujer quien ocupa un cargo directivo, suele reproducir los mismos patrones de comportamiento que los hombres.

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Dificultades de conciliación

Otro problema que anticiparon algunos de los estudiantes consultados fue el de la dificultad de conciliar la vida personal con un trabajo STEM al que presuponen mayor dedicación que en otros. Según el informe “la mayoría de los estudiantes hombres no se cuestiona los futuros problemas que ellos mismos (y, por ende, también las mujeres) pueden tener con respecto a la conciliación de la vida profesional y la vida personal, ni cómo las políticas de bajas de maternidad y de paternidad pueden afectar a su futuro desempeño profesional”. No obstante, “algunas ingenieras sospechan que la maternidad va a ser un freno para su carrera profesional, pero sorprende escuchar que alguna de ellas ya asume que dará prioridad a su familia por encima de su profesión”, es una de las conclusiones.


Entienden también que ocupar un puesto público favorece más la conciliación que una empresa privada donde, en ocasiones, la maternidad y el cuidado de los hijos es un problema. No obstante, algunos de los chicos reivindican compartir el cuidado de los niños en igualdad de condiciones “y reclaman una extensión y una equiparación temporal de las bajas de paternidad para que los hombres también puedan ser corresponsables en el cuidado de sus hijos desde sus edades más tempranas. Piensan que esto podría servir de mecanismo de reducción de la discriminación que las mujeres sufren en el mercado laboral”.

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Micromachismos

Aunque en general perciben que el ámbito educativo es bastante igualitario, reconocen la presencia de micromachismos en algunos aspectos ligados al ejercicio de la práctica educativa de algunos ámbitos STEM. Pero también dentro del entorno laboral, algunas chicas que han hecho prácticas en empresas han observado algunos ejemplos de micromachismos en forma de bromas.  Asimismo, algunos de los entrevistados las prácticas en empresas les ha hecho reflexionar sobre esta temática e incluso manifiestan haber sido testigos de algún micromachismo en el entorno laboral. Y ponían sobre la mesa algún tipo de acoso y hostilidad por parte de compañeros y mandos intermedios. Esto es un poco en general de los resultados.

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