Por qué tienes que digitalizar tu negocio

10 años es el plazo máximo que aventura Jordi Damiá, CEO de la consultora TIC Setesca a las empresas para adaptarse a la digitalización o morir. Ello exige automatizar todos los procesos de la empresa y adaptar los perfiles profesionales el nuevo tipo de consumo.

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Por qué te tienes que digitalizar

Si tuviese que poner una nota de entre un 0 y un 5 a la digitalización empresarial en España Jordi Damiá les pondría un 2, muy lejos de la media del entorno europeo y es el sector industrial el que va más a la zaga. Se quiera ver o no, los negocios en red y la digitalización han alimentado un nuevo tipo de consumidor, más cómodo, más exigente y con más poder de decisión. En manos de las empresas está su capacidad de anticiparse a los deseos de una demanda creciente, pero con una oferta que también se multiplica. Sólo buscando la excelencia en toda la cadena de valor de un negocio y la de sus profesionales podrá una empresa distinguirse entre la competencia. Ello pasa por la digitalización porque, como opina Jordi Damiá, “las empresas serán, cada vez más, lo que Google, Yahoo o cualquier otro navegador diga de ellas, lo que reflejen de su marca, de su producto y de su valor añadido. Entender esto es crítico”.

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Errores que se cometen

Sin embargo, aunque las empresas son cada vez más conscientes de que tienen que estar en la red, si o si, y vigilar su reputación online, todavía detecta Jordi Damiá errores que se repiten en ese proceso de la transformación. Estos son, desde su punto de vista, los 5 errores más comunes:
-No incorporar las herramientas digitales en todos los entornos.  “Para llevar a cabo una verdadera transformación digital es necesario que la incorporación de las herramientas digitales de gestión se de en todos los entornos, tanto en el tradicional, como en el mercado digital. Muchas compañías las aplican solo en lo digital”, advierte.
-Adaptación parcial. Hay empresas que se limitan a aplicar la transformación digital sólo a determinados procesos o departamentos, como el de marketing o distribución. Sin embargo, para que el cambio sea eficaz, han de revisarse todos y cada uno de los procesos de la cadena de valor del negocio.
- Compararse con una empresa que nace digital. Según Damiá es perjudicial que una empresa nacida al modo tradicional intente emular las prácticas de una nativa digital dado que las metodologías aplicables para cambiar un negocio son “radicalmente” distintas.
-No tener en cuenta todas las dimensiones de la compañía. “Una verdadera modificación del modelo de gestión implica normalmente un cambio de procesos, personas, recursos y tecnologías. No se pueden plantear modelos que, como mínimo, no revisen la necesidad de cambio de cada una de estas dimensiones”, asevera.
-No contar con profesionales adecuados. Antes incluso que una metodología es preciso la transformación de sus profesionales, que entiendan que tienen que replantearse la forma de trabajar y adquirir nuevos conocimientos.

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Cómo hacerlo si eres una pyme

Partiendo de la base de que la digitalización es necesaria para cualquier negocio, Damiá entiende que a mayor dimensión y complejidad del mismo, mayor beneficio procura la digitalización. Ello no exime, no obstante, a las pequeñas de acometer una transformación que, según el consultor, podría hacerse por un importe aproximado a los 20.000 y que, en contraposición, permitiría que aumentases tus ventas hasta un mínimo del 20%.

Estos son algunos de los pasos que deberías seguir:
-Creértelo. Eso es lo primero. Ser consciente y estar convencido de que tu cliente ya no es sólo el que pasa delante de tu puerta. Ahora tu escaparate, además de físico, es virtual y, si lo deseas, global. Si entiendes esto reorientarás todo el negocio, desde la web, hasta la presentación de tus productos, la comunicación con tus clientes, el estocaje, el marketing, la forma de pago, la distribución…Se trata de integrar la tienda física con tu ecommerce.
-Definir el target. Toda la nueva estrategia deberá estar alineada a tu tipo de cliente. Tendrás que averiguar quiénes son, lo que quieren y de qué forma puedes, con tu pequeño negocio, aportarles una valor diferencial.
-Buscar alianzas. Si tu caso es el de una pequeña empresa, lo más posible es que no dispongas de recursos suficientes como para asumir la digitalización en todos los procesos. Podrías paliar esta deficiencia buscando aliados que te ayuden a vender con prácticas como el drop shipping, esto es, un tipo de venta que permite al minorista vender sin tener los artículos en sus instalaciones adhiriéndote a alguna plataforma potente como Amazon, Alibaba, Rakuten o cualquier otra.
-Habilidades básicas. Moverse en la economía digital conlleva, también, la necesidad de unas herramientas mínimas y un aprendizaje de habilidades básicas. Disponer de una web adaptada al entorno mobile, el manejo de las redes sociales, el uso de métricas en función de los datos aportados por tus clientes para ver qué funciona y qué no o la elaboración de contenidos son terrenos en los que habrá que adentrarse para que la estrategia digital funcionen y haga tu crecimiento sostenible. No obstante, existen múltiples herramientas en internet que te pueden ayudar a sortear cada paso.
-Transformar a los profesionales. La nueva tecnología no es suficiente. El grado de adaptación de los directivos es importante de la misma forma que lo es la de sus profesionales. Esto pasa no sólo por instruirlos en el manejo de las TIC sino también en la detección del talento dentro de la compañía y procurar, más que capacidades, actitud.  Esto es, interés activo por aprender y deseo de adaptarse a los cambios y a los nuevos modelos de negocio. “En este punto, la experiencia del consultor/formador es muy importante para garantizar el éxito de la formación o de la implantación”, dice Jordi Damiá.
-Introducir una cultura empresarial de mejora continua. No se trata de renovarse una vez sino permenece en estado de escucha y atento a los comabios constantes. Ello requiere crear una cultura de mejora continua que hace a las empresas más competitivas y sostenibles en el tiempo.

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