Dormir menos sin bajar el nivel de rendimiento

Cuenta Donald Trump que una de las claves de su éxito como emprendedor era dormir entre 3 y 4 horas diarias y que en ello radicaba su la ventaja competitiva. No te vamos a proponer que duermas 4 horas, pero sí algunas técnicas para dormir menos y producir más en los casos puntuales en los que te acucia la entrega de algún proyecto.

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La regla general es dormir 7 u 8 horas diarias y mantener 16-17 horas de actividad continuada. Es lo que se conoce como sueño monofásico. Pero ni todo el mundo necesita dormir lo mismo ni siempre es posible mantener ese horario. Nos referimos a aquellos momentos en los que, por el motivo que sea, no hemos planificado bien nuestro tiempo y nos vemos acuciados por la entrega de un proyecto o la ejecución de un trabajo. Para estas situaciones extremas, existen una serie de técnicas basadas en el sueño polifásico (repartido en varias etapas a lo largo del día) a las que algunos emprendedores, dicen recurrir en momentos determinados. Te contamos en qué consisten algunas de esas técnicas que algunos desaconsejan por el riesgo de desordenar los ritmos circadianos.

 

MÉTODO EVERYMAN

Este es el método al que Víctor Martín cuenta que tuvo que recurrir para aumentar sus niveles de rendimiento y acabar a tiempo su libro Desata tu éxito. Consiste en establecer un bloque de sueño central de 4 o 5 horas durante la noche que se completa con varias siestas de 20 o 30 minutos a lo largo del día. En el caso de Víctor Martín dice que optó por dos siestas de 20 minutos, una a las 12.00 h y otra a las 18.00 h, aunque cada cual puede repartirlas a su antojo. No obstante, según algunos, la variante que mejor funciona es la de un sueño largo de 3 horas y 3 siestas de 20 minutos dejando que transcurra el mismo tiempo entre cada una de ellas.”He de decirte que las épocas más productivas de toda mi vida han sido aplicando este método”, afirma en su libro Martín.

 

MÉTODO UBERMAN

Más radical que el anterior, reduce las horas de sueño a 2 diarias. El tiempo se repartiría de la siguiente manera: siestas de 20-30 minutos cada 4 horas hasta sumar un total de 6 siestas. El cumplimiento del horario que dijes es inflexible. Hay quien dice que este ciclo es extremadamente eficiente. Steve Pavlina, es el catedrático de este desarrollo quien adoptó el programa y dice que le reportó resultados impresionantes. No obstante, resulta complicado imaginar la facultad de adaptarse a él de un día a otro y estar todo el día pendiente del despertador. Tal vez por ello Pavlina decidió, más adelante, regresar el sueño monofásico argumentando que quería pasar más tiempo con su familia y que era excesiva la cantidad de horas que pasaba despierto.

 

CICLO DYMAXION

Richard Buckminster Fuller, diseñador e inventor estadounidense, es a quien se le atribuye este método. Obsesionado con lograr la máxima efectividad en todos los aspectos de sus inventos y de su vida, desarrolló un método que le permitía dormir solo dos horas al día. De sus observaciones Fuller dedujo que cada 6 horas, las personas experimentábamos un momento de fatiga, y que con sólo 30 minutos de sueño cada esas 6 horas era suficiente para sentirse descansado. Como en el caso de Pavlina también se cuenta de él que mantuvo este ritmo durante dos años, pero que al final lo abandonó dada la incompatibilidad con el resto del mundo monofásico.

 

BIFÁSICO

Consiste en cuatro horas seguidas de sueño nocturno más una siesta de noventa minutos durante el día. De todos los expuesto, este parece el más llevadero. Juan Sebastián Celis Maya cuenta en su blog haber diseñado su particular horario de sueño bifásico y, aunque advierte de los riesgos que puede conllevar la aplicación, la conclusión de su experiencia personal es que “finalmente, y luego de mi etapa de adaptación, puedo decir que ha sido una experiencia maravillosa”.

 

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