6 decisiones que mejoran la vida de tu empresa

Como emprendedor te vas a encontrar en situaciones en las que sabes que te la juegas de verdad, pero que debes tomar una decisión, a pesar de todo. Alguna de ellas cambiará tu vida empresarial para siempre.

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Carlos Blanco, CEO de Conector. Focalizarme en un solo negocio

“Mi mejor decisión fue cuando estaba en Grupo ITnet con distintos negocios diversificados y decidí concentrarme sólo en uno de ellos. Vi que uno de los negocios que teníamos en Grupo ITnet estaba creciendo mucho y decidí dejar 
un equipo en el resto de negocios 
y concentrarme en la empresa
 que iba mejor, que era Akamon, una compañía que fundé en 2011
 y vendí en 2015. Para mí fue la mejor decisión porque es en la
 que hubo más movimientos, en 
la que cambié más la estrategia y la que me hizo ganar más dinero".

"Realmente fue una decisión importante, arriesgada y que me fue bien. Pero, sobre todo, supuso un gran cambio en mi día a día. Yo soy un emprendedor que siempre tengo varios proyectos y ahí me dediqué durante varios años a uno solo. Para una persona como yo, que soy obsesa de la diversificación,
 el que mi mente lograra centrarse en un solo proyecto fue vital. Y
no porque tuviera un final feliz.
Si hubiera acabado mal también hubiera dicho que fue una decisión importante porque me hizo vivir una cultura de compañía absolutamente diferente”.

Alfonso Jiménez, presidente y cofundador de Cascajares. Dar el salto del mercado B2B al consumidor final

“Yo no puedo escoger una sola decisión, sino una sucesión de decisiones tomadas en el tiempo que han sido claves para el negocio. La primera fue la elección de nuestro producto: capón elaborado, en lugar de ofrecerlo crudo. La segunda, cuando nos propusimos estar en la boda de los Príncipes de Asturias con nuestro producto, pensando en algo que tenían que comer y que, por qué no, podía ser Cascajares. Éramos una opción tan buena como otra. Y funcionó. Claramente eso supuso un antes y un después respecto a la imagen de marca. Cambió la historia de Cascajares".

"A raíz de eso hicimos un plato similar al de la boda de los príncipes entonces y lo vendimos a los particulares, para que pudieran comerlo en casa; hasta esa fecha nuestros clientes eran los restaurantes y profesionales de la cocina. Era abarcar un nuevo negocio, desconocido para nosotros, y con una nueva curva de aprendizaje. Eran años muy buenos, que coincidían con el crecimiento natural de la empresa. Si no hubiésemos tomado ese camino, hoy el tamaño de la empresa sería diminuto porque con la crisis el negocio B2B se quedó en un 33%. Sin embargo, la venta a particulares siguió subiendo en los años de la crisis e hizo que la empresa creciera muy rápidamente”.

Elena Betes, fundadora de Rastreator. Quedarme a cerrarlo todo bien tras un fracaso

“Las decisiones claves en mi carrera han tenido que ver con la resiliencia, con aguantar y no tirar la toalla. Después de montar Punto Seguro, mi primera empresa, me fui como directora general a Alemania a montar un comparador. La matriz quebró y quebramos todos. Yo fui la última en irme. Dejé de cobrar y me quedé a cerrarlo todo correctamente. En ese momento conocí a Henry Engelhardt, que me dijo que lo intentase de nuevo y lo montase en España".

"Las decisiones clave siempre han sido aguantar en momentos difíciles, que son las que me han forjado como persona. Pero luego hay decisiones tácticas, las del día a día, que muchas veces se toman por intuición. De repente intuyes que en algún sitio te puede salir una oportunidad, mueves Roma con Santiago y sale. Y no es algo superplanificado y estratégico. Los emprendedores no tenemos tanto control sobre nuestro destino como se dice. Por mucho que tú decidas, siempre hay un golpe de suerte. O de mala suerte...”.

Alfonso Jiménez, socio director de Peoplematters. Crear un proyecto dentro del proyecto

“Mi decisión profesional acertada tiene nombre y vida propios: se llama Recruiting Erasmus y es un proyecto absolutamente independiente dentro de mi empresa, PeopleMatters. Nació en 2007 como respuesta a una idea que seis grandes compañías nos repetían: los problemas que tenían para encontrar talento joven, motivado y que tuviera las actitudes y aptitudes necesarias para hacer carrera en sus organizaciones".

"Antes de
 la crisis, los jóvenes se movían de empresa de forma constante y las compañías invertían en formación sin saber si iban a poder fidelizar ese talento. Hicimos un estudio de mercado para conocer las variables que podían ayudar a las empresas a identificar a los mejores y vimos que los estudiantes que pasaban un curso en el extranjero eran los que poseían un set de cualidades que buscan todas las compañías. De ahí surgió la idea de trabajar en un modelo colaborativo con grandes empresas, universidades y alumnos unificando los intereses de todos. Dentro de PeopleMatters, Recruiting Erasmus es un proyecto independiente, con su marca, su propio equipo y una dinámica de trabajo distinta”.

Ricardo Lop Moliner, fundador de Aceros de Hispania. Revisar todos los procesos del negocio

“A mí me han ayudado mucho las acciones de marketing de guerrilla, pero diría que uno de mis mayores aciertos vino hace tres años y medio, que decidí centrarme y dejarme de inventos. Monté varios proyectos paralelos que no tienen nada que ver con lo que hacemos de vender pistolas, cuchillos y espadas; al final todo eso requiere mucho dinero, mucho tiempo, y todo lo que dedicas ahí perjudica el negocio principal, que es el de los cuchillos y las pistolas. Porque te distraes. Si no tienes dinero a mansalva, céntrate en lo que sabes hacer y déjate de inventos. Porque además el mercado no para de evolucionar".

"Cada año, 
los márgenes son un poco más justos que el anterior, para seguir ganando lo mismo hace falta vender mucho más. Y ha aparecido un montón de competencia. Coger foco me ha ayudado a centrarme en mejorar la logística, automatizar procesos... Hemos examinado todo lo que hacemos a diario en la empresa para ver qué podíamos eliminar o hacer en menos tiempo. Ahora somos más eficientes con menos gastos”.

Rubén Colomer, cofundador 
y director del programa de aceleración de Plug and Play Spain. Asumir cada vez mayores riesgos

“Creo que la gente que no se arriesga no consigue nada importante. Arriesgarse es un camino de experiencias y aprendizaje. Como decía Paulo Coelho: Sé valiente. Toma riesgos. Nada puede sustituir la experiencia. A medida que tomas más riesgos aprendes a controlar mejor las consecuencias, tener trazado un plan B por si las cosas no salen como las has previsto. En mi caso, el primer gran riesgo fue dejar un trabajo seguro para montar una empresa. Mi mujer estaba a punto de dar a luz a nuestro primer hijo".

"Cuando las cosas funcionaban bien, decidí montar una nueva. Justamente eso sucedió con mi mujer embarazada de mi segundo hijo, que no entendía como dejaba algo que funcionaba bien por algo que no sabía cómo iría. He hecho esto un par de veces más. Cerrando etapas profesionales relativamente seguras por otras con potencial de mejorar. De momento han salido todas bien, pero siempre hay un riesgo de que salgan mal. Si alguna vez sucede, aprenderemos de los errores, pero creo que intentar dar ese pequeño salto al vacío te hace mejorar, sacar lo mejor de ti para no fracasar”.

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