Gamificar el turismo para ser más competitivos

Cinco ideas para aplicar las técnicas de juego para atraer clientes

La gamificación, o técnicas de juego para atraer clientes y mejorar su fidelización, puede ser clave para impulsar el turismo. Gamificación como los escape room exteriores, por ejemplo, una forma de proponer visitas y conocer la historia de un pueblo que al realizarse al aire libre permite a los participantes mantener la distancia de seguridad mientras juegan. Una de las empresas que ofrece este tipo de experiencias es Outfinders, que explica así las ventajas para los negocios de turismo.

Diferenciación. En la Nueva Normalidad va a cobrar mucha importancia el turismo nacional. Dada la riqueza gastronómica, cultural y natural de nuestro país, existe una gran competencia en el sector, por lo que ahora más que nunca va a ser necesario encontrar una diferenciación que consiga atraer al máximo número de turistas. Esta diferenciación se puede conseguir fácilmente a través de la inclusión de técnicas de gamificación.

Vender experiencias. El turismo activo está ganando cada vez más adeptos. Los veraneantes ya no solo quieren un bello paisaje en el que matar el tiempo, necesitan realizar actividades, sentir que han aprovechado sus vacaciones en algo más que tomar el sol. La gamificación puede ser la clave que necesitan zonas menos tradicionales de veraneo para atraer a un público ávido de experiencias.

Propuestas más virales en redes. Hoy es casi tan importante lo que se hace en las vacaciones como contarlo en las redes sociales. Por eso, es clave ofrecer al consumidor una carga visual y emocional que vaya a formar parte de su timeline. Las fotos de pies en la playa ya pasaron de moda, la gamificación y las redes sociales permiten que tus usuarios sean tus mejores embajadores.

Motivación y fidelización. La inclusión del juego en la experiencia turística supone un plus en la motivación del turista, que a través del reto y la superación conseguirá pasar momentos memorables, aumentando así su fidelización.

Aprendizaje. La gamificación también ofrece una vertiente didáctica, algo imprescindible en el turismo cultural. A través del juego es posible mostrar al turista los datos más importantes de la zona visitada, así como su historia, de una manera divertida que interesará hasta a los más reticentes, ayudando a dar a conocer el patrimonio cultural.