Las guerras internas en las empresas familiares

Las continuas rencillas familiares por el control de la marca de galletas Gullón se ha saldado con la salida de uno de sus miembros, Félix Gullón, para montar su propia empresa.

La nueva marca de galletas que surge de la batalla entre los Gullón

La historia comienza en 1983, con el fallecimiento de José Manuel Gullón, líder de una de las marcas de galletas (si no la más) antigua de España. Entonces, su viuda, María Teresa Rodríguez, decidió tomar el mando de la empresa y mantener el 55% de la propiedad, pese a no contar con conocimientos previos en gestión y dirección.

Por eso, Rodríguez quiso contratar a Juan Miguel Martínez Gabaldón, ingeniero de carrera, como director general. Él es el origen de toda la historia de rencillas familiares y batallas internas que dura hasta hoy, pues los hijos de la viuda nunca vieron con buenos ojos que alguien ajeno a la familia tuviera tanto poder en la toma de decisiones de la compañía. A lo largo de los años, Gabaldón fue acumulando acciones de Gullón, un factor que agravó la situación hasta enfrentar abiertamente a la heredera con sus hijos.

Así, en una reunión secreta celebrada entre los hermanos en 2009, los hijos varones de María Teresa Rodríguez decidieron relevar a Gabaldón y despojar a su madre del poder que tenía en el Consejo de Administración de Gullón. Rodríguez recurrió la decisión a los juzgados y recuperó el poder, pudiendo así ejecutar su venganza. Devolvió el puesto a Gabaldón y despidió a los tres hijos de la compañía. Aunque, finalmente, les readmitió pocos años después, nunca han vuelto a tener el poder que tenían entonces. Al contrario, Gabaldón es ahora consejero delegado de la marca y la única hija que no participó en la jugada contra su madre, Lourdes, ha sido designada como sucesora de Rodríguez.

Félix Gullón se independiza para montar su propia fábrica de galletas

Aunque Gullón facturó más de 380 millones de euros en 2019 y las aguas parecían haberse calmado un poco en el seno familiar, uno de los hijos de Rodríguez, Félix, ha decidido independizarse de la compañía y montar su propia empresa, Family Biscuits, que fabricará los mismos productos que Gullón. Según fuentes de la compañía familiar, la decisión de Félix Gullón respondería, a su vez, a «la decisión del accionariado de mantener a Juan Miguel Martínez Gabaldón como primer ejecutivo de la compañía y nombrarle consejero delegado en junio de 2019»

No obstante, Félix Gullón no cree que vaya a hacer la competencia a su familia. “Lo que queremos hacer es crear nuevos mercados, atraer a nuevos consumidores. Competir con los tres grandes del desayuno es imposible. La verdad es que no creo que una empresa como la mía les preocupe mucho”, explica en una reciente entrevista.

A pesar de ello, el proyecto tiene la ambición de convertirse en una gran empresa. “La montamos mi mujer y yo con el objetivo de que nuestros hijos la continúen en el futuro, aunque ahora son pequeños», explica. Por eso, Gullón se ha mudado con su familia a Jaén, y recientemente ha adquirido una fábrica de Cerealto Siro, en la ciudad que usará como centro de operaciones de Family Biscuits.

Tal y como reconoce el propio emprendedor, la decisión no ha terminado de gustar a María Teresa Rodríguez. Sin embargo, Gullón cree que su salida de la compañía familiar -aunque conservará el 3,86% de las acciones- es algo bueno para la familia. “He dado un paso al lado para que la familia no sufra más. Yo percibí que mi madre estaba un poco preocupada cuando le conté mi idea, pero sé que está contenta”, explica.

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