Hipoteca inversa: una fórmula interesante para complementar tu jubilación

La hipoteca inversa es un préstamo para personas jubiladas con una vivienda como garantía.

Hipoteca inversa: una fórmula interesante para complementar tu jubilación

La inflación y el crecimiento de la esperanza de vida en España han propiciado un boom de las fórmulas de financiación que permitan complementar la jubilación. En este contexto, uno de los productos más novedosos es la hipoteca inversa, un préstamo para personas jubiladas que pone a la vivienda habitual como garantía.

En esencia, la hipoteca inversa consiste en un préstamo para mayores de 65 años, que se desembolsa en un único pago o, como suele ser más habitual, en forma de una renta vitalicia a cambio de que el beneficiario ofrezca su casa como garantía del préstamo. Tras el fallecimiento de este, sus herederos podrán decidir entre pagar la deuda contraída o bien ceder la propiedad de la vivienda a la entidad bancaria.

Sin embargo, esta fórmula no siempre es rentable. La hipoteca inversa interesa a los jubilados cuyas viviendas tengan un valor considerable, teniendo en cuenta que las entidades bancarias solo suelen entregar entre el 25% y el 50% del valor de tasación. Así, una propiedad de 150.000 euros apenas dejaría una renta mensual de 200 euros al mes durante 15 años. Con respecto a los intereses, este tipo de hipoteca suele mantener una tasa más elevada que las tradicionales. En concreto, alrededor del 5% anual, lo que puede elevar de forma considerable la deuda en el largo plazo.

Además, la hipoteca inversa tiene una serie de ventajas fiscales, como la exención del IRPF, al tratarse de disposiciones de crédito; y es compatible con el alquiler, lo que podría convertir al inmueble en otra fuente de ingresos para personas que tengan una alternativa residencial.

De momento, se trata de un producto muy poco utilizado en España, donde apenas se suscriben unos 100 contratos de este tipo cada año. Ahora, Mapfre y Santander se han unido para explorar esta vía, en un entorno donde el envejecimiento de la población podría aumentar las necesidades de liquidez de muchas personas jubiladas.

La nuda propiedad, una solución alternativa a la hipoteca inversa

Además de la hipoteca inversa, existen otras fórmulas interesantes para obtener liquidez durante la jubilación utilizando el patrimonio inmobiliario que se ha conseguido pagar durante la vida de una persona. Una de las más recurrentes es la nuda propiedad, un contrato de compraventa según el cual el vendedor mantiene los derechos de uso de la vivienda hasta la fecha de su fallecimiento.

A cambio, el comprador puede acceder a una vivienda reduciendo de manera importante los gastos de hipoteca, aunque la fecha en la que podrá disfrutar del inmueble sea incierta. Dependiendo de la edad de la persona que decida vender la propiedad, el precio será variable, aunque la rebaja con respecto a su precio real de mercado suele oscilar entre el 50% y el 80%.

Aunque sigue siendo minoritaria, esta fórmula ha crecido al 50% anual durante los últimos cuatro años, un fenómeno que tiene mucho que ver con la necesidad de liquidez de los jubilados, pero también con el aumento de los precios de la vivienda y el renovado interés inversor de los particulares, que no tienen demasiada prisa en disfrutar de un inmueble y que encuentran en este tipo de contratos una oportunidad para hacer negocio en el futuro.