Los interminables horarios de trabajo en España saltan a la prensa internacional

El diario americano The New York Times recoge en una tribuna las desventajas de los interminables horarios de trabajo españoles, que son un freno para la productividad.

Los interminables horarios de trabajo en España saltan a la prensa internacional

“Pide horarios más ordenados y serás incluido en la conspiración de los aburridos, cuyo objetivo sería someter a los españoles al exceso inverso y anglosajón: brunch a las 12 y barbacoa a las 6 de la tarde.” Es la opinión del periodista David Jiménez contra los interminables horarios de trabajo en España, que puede leerse en el diario americano The New York Times.

Para el exdirector del diario El Mundo, el avance significativo en las cifras de vacunación y la progresiva reapertura de la hostelería han recuperado una costumbre que, en su opinión, es un freno para la calidad de vida: los largos horarios de trabajo, acompañados de largas y tardías comidas y cenas.

De media, nuestras reuniones de trabajo fuera de la oficina comienzan dos horas más tarde que en el resto del mundo, y también somos los que más alargamos nuestros horarios de trabajo. Todo ello, configura un sistema en el que los españoles pasan menos tiempo con sus familias, con el consiguiente freno para la conciliación laboral.

“El resultado de hacerlo todo a destiempo es un país cansado y empeñado en dar la espalda a los beneficios” de unos horarios de trabajo más racionales, explica Jiménez. Un problema que, en su opinión, se comienza a dar desde las edades más tempranas. “Nuestros hijos van a la escuela hasta las 5 de la tarde, les añadimos trabajos extraescolares y los mandamos a la cama una hora más tarde que en otros países, aunque se levantan media hora antes. Es una de las razones de que su rendimiento esté por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos”, explica.

Soluciones para reducir los horarios de trabajo

Ante la problemática de los largos horarios de trabajo de los españoles, la solución más evidente pasa por reducir los descansos de comidas y cumplir con la jornada estipulada para los trabajadores. Sin embargo, en los últimos meses se viene hablando de varias iniciativas destinadas a mejorar la productividad y aumentar la conciliación.

En este sentido, la más popular es la implantación de la jornada laboral de cuatro días. Esta solución alargaría los horarios de trabajo, pero dejaría un día más de descanso a la semana para los trabajadores. Las empresas que están aplicando esta modalidad, donde los empleados suman 37,5 horas de trabajo semanal, ya han notado un aumento significativo en la productividad, lo que hacer crecer el debate sobre su implementación definitiva.

“La realidad es que ahora no tenemos cinco días de trabajo a la semana. La gente atribuye el trabajo a que le paguen. Estoy cambiando mi tiempo por dinero y eso es trabajo. Sin embargo, todos tenemos trabajo no remunerado en nuestras vidas, ya sea cortar el césped, lavar la ropa o pagar las facturas. Usamos nuestro fin de semana para hacer estas tareas, mientras que ahora podemos usar el día extra para estas y tener el fin de semana para relajarnos adecuadamente y dedicarnos a nuestros pasatiempos”, explica sobre el tema Jonny Tooze, CEO de LAB Group, una de las compañías que ha decidido implementar la semana laboral de cuatro días.

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