Lo que debes saber para trabajar como ingeniero en Silicon Valley, contado en primera persona

Este artículo se basa en la experiencia personal de Andrés Mejía, un ingeniero colombiano residente en Silicon Valley desde 2015 y que actualmente trabaja como ingeniero de software en Riot Games. Antes pasó por Facebook, WhatsApp y Google.

Andrés Mejía, ingeniero en Silicon Valley

Andrés Mejía reside en Silicon Valley desde finales de 2015. Es un colombiano de 32 años egresado de Ingeniería de Sistemas de la universidad EAFIT en Medellín (Colombia). Asegura que siempre quiso explorar el mundo y conocer lugares diferentes. Cuando estaba en la universidad “hice una pasantía en una startup en Francia, y cuando me hicieron la oferta de trabajo en Google me fui a Belo Horizonte, Brasil (donde Google tiene una oficina de ingeniería). Durante ese tiempo visité varias veces la oficina principal de Google en California, Estados Unidos y realmente me gustó mucho el ambiente. Entonces cuando me salió una oportunidad de hacer una transferencia interna dentro de Google a Estados Unidos decidí tomarla”, cuenta.

Actualmente trabaja como ingeniero de software en Riot Games https://www.riotgames.com/es (la empresa que está detrás de videojuegos tan populares como League of Legends) pero, antes de llegar aquí, trabajó un año en Facebook, otro año en WhatsApp y cinco años en Google. 

Obviamente, no fue lo que se dice ‘llegar y besar el santo’. Antes de entrar como empleado en cualquiera de las compañías referidas, recorrió todo un itinerario hasta llegar a perder la cuenta del número total de entrevistas realizadas, empezando por Google y siguiendo por Facebook, Amazon, Apple, Tesla, Uber, GitHub, Stripe , Robinhood y otras muchas “empresas más pequeñas o menos conocidas”.

Así que, aunque hable siempre desde un punto de vista personal, dado su largo peregrinar por distintas compañías, consideramos su testimonio bastante representativo para cualquier ingeniero que aspire a trabajar algún día en una de las que llama ‘Big Five’ de Silicon Valley: Google, Facebook, Amazon, Apple y Microsoft.

Esto es lo que cuenta:

Antes que nada, dos cosas básicas

Antes de mandar tu currículo a cualquiera de estas tecnológicas, hay dos aspectos principales que recuerda Mejía deben tenerse en cuenta:

El nivel de inglés: El primero, es tan obvio como tener un buen conocimiento de la lengua inglesa. “No necesitas tener una pronunciación ni una gramática perfectas pero sí necesitas un nivel de inglés suficiente para poder mantener una conversación sobre temas técnicos. He conocido ingenieros brillantes que no logran pasar porque se ponen muy nerviosos a la hora de hablar inglés”. 

Dominar estructuras de datos y algoritmos: “Si tienes un buen dominio de las estructuras de datos más populares como árboles, grafos y listas enlazadas ya tienes una ventaja grande sobre otras personas, porque en la entrevista te van a poner a escribir código y resolver algún problema algorítmico, y mientras más hayas estudiado estos temas más fácil se te va hacer”.

El proceso

En un hilo publicado en twitter el pasado 31 de enero, narraba Mejía su experiencia como entrevistado aspirante a ingeniero de software, “que fue mi cargo cuando trabajé en Google y Facebook y es el cargo sobre el que tengo experiencia. No tengo ni idea cómo son las entrevistas para otros cargos”, advertía.

Conforme a dicha experiencia, la mayoría de las grandes tecnológicas siguen un proceso de entrevistas a los ingenieros que consta de dos fases. Una primera se realiza a través de una videollamada, la phone screen. Si superas este filtro inicial, pasas a la segunda fase, ya con una serie de entrevistas personales.

La phone screen es una conversación a distintas con algún responsable de la compañía “al mismo tiempo que escribes código en un lugar compartido donde el entrevistador puede verlo en tiempo real”.

“Generalmente te hacen 1 ó 2 phone screens que duran 45-60 minutos. Si te va bien pasas a la onsite, y si te va mal te mandan un email diciéndote lo especial que eres y cuánto te valoran y cómo estás lleno de potencial pero realmente no están interesados (lo cual duele bastante)”.

Si lo superas y pasas al onsite. “La onsite dura casi un día completoy generalmente son unas 4 a 6 entrevistas (con personas diferentes). Sin importar donde vivas, te pagan el vuelo y el hotel para que puedas ir en persona a conocer la oficina (bueno, eso era lo que hacían cuando el mundo era normal)”.

Recuerda también a los candidatos que “así cómo tú estás intentando convencerlos de que te contraten, ellos también están intentando convencerte a ti de que trabajes para ellos y no para la competencia. Por eso generalmente te dan un tour por la oficina, te invitan a almorzar, te muestran la mesas de billar y de ping-pong, el gimnasio, la cancha de volleyball de arena y, si tienes suerte, hasta te dejan usar el tobogán”.

Una vez pasada la onsite, “lo que pasa detrás de cámaras es que todas las personas que te entrevistaron escriben feedback sobre ti, donde explican si recomiendan contratarte o no, y las razones para justificar su decisión”. Dicho feedback desemboca finalmente en un comité que es el que toma la decisión definitiva sobre si te contratan o no.

Las preguntas

Otra de las observaciones que extrae Mejía de todas las entrevistas que realizó, incluyendo Google, Facebook, Amazon, Apple, Uber, Dropbox y algunas otras más,  es que el tipo de preguntas que formulan pueden catalogarse en grandes grupos: 

Código: “Esta es la categoría más común y consiste en escribir código desde cero para resolver algún problema ó modificar algún código existente que te da el entrevistador”. Para ayudar a los ingenieros en este punto, Mejía está desarrollando un proyecto denominado Codeo (https://codeo.app/). Se trata de una plataforma en español para aprender algoritmos y practicar el tipo de problemas que te pueden hacer en una de las entrevistas técnicas de las ‘Big Five.

En esta línea, publicó otro hilo en twitter en el que recoge una lista de temas recomendados para estudiar si te estás preparando para alguna entrevista.

También ha abierto un canal en Youtube en el que entrevista a ingenieros/as hispanohablantes que trabajan en Google, Microsoft, Amazon y otras empresas de Silicon Valley “para que todos vean que no somos genios e inspirar a más personas a intentarlo”.

Diseño: Aquí no se trata ya de escribir código, “sino de diseñar cómo implementarías algún sistema”. Por ejemplo, en Twitter te podrían preguntar ¿cómo implementarías una versión inicial de Twitter?”

La intención de esta categoría es, desde su punto de vista, “ver cómo atacas problemas más abstractos que no tienen una única solución y ver si conoces temas como bases de datos, concurrencia, escalabilidad, sharding, load balancers, protocols de red y cosas de ese estilo. El objetivo final de esta entrevista es que hagas un dibujo con los componentes del sistema y que hayas explicado con suficientes detalles cómo funciona y qué fortalezas y debilidades tiene el sistema”.

Proyectos anteriores: En este punto “te piden que expliques algún proyecto anterior en el que hayas trabajado (sin revelar información confidencial de la empresa donde lo hiciste, obviamente) y discutir cosas que salieron bien y lecciones aprendidas”.

Al contrario de lo que sucedería en otros muchos países, lo que nunca interesó a los entrevistadores de EE.UU fue saber dónde había estudiado ni por el expediente académico. “Van directo al grano. O sabes programar o no sabes”.

Asimismo, recuerda que de todas las entrevistas, la pregunta que más le sorprendió fue una que le formularon en Amazon “porque era absurdamente difícil. No puedo decir exactamente cuál era la pregunta por motivos de confidencialidad, pero puedo decir que era de geometría computacional y tenía que ver con polígonos. No pude resolverla a tiempo, pero afortunadamente no importó e igual me hicieron una oferta de trabajo. Esto demuestra que no hay que responder correctamente todas las preguntas ni tener puntaje perfecto. Es bastante común que te extiendan una oferta aunque sientas que te fue terrible en una de las entrevistas”.

La negociación salarial

Superada la fase del onsite, cuenta Mejía que se abre un proceso de negociación en la que te hacen una oferta formal de trabajo acompañadas de salario. “Muchas personas detestan esta etapa porque no quieren negociar y pedir más dinero, pero a mí personalmente ahora me parece bastante divertida”.

En su caso, cuenta que cuando entró a trabajar en Google en 2013, aceptó sin rechistar la primera cantidad que le propusieron “porque ni siquiera entendía que se podía negociar. Gran error. Cuando entré a Facebook en 2018 fue una historia completamente diferente y logré negociar para conseguir un salario más alto”.

No obstante, la negociación salarial va a depender en gran medida de la fortaleza del aspirante. Obviamente, la mejor manera de ganar en una negociación es no tener necesidad urgente de ese puesto y contar con varias ofertas sobre la mesa “porque puedes pedir que te igualen o superen la oferta más alta ó pedir algún tipo de bono”.

Más fácil de lo que sospechas

Cuestionado sobre cuáles cree que fueron las causas determinantes para ser seleccionado para el puesto de trabajo, Andrés Mejía responde: “La verdad es que estas empresas están desesperadas por contratar. Una vez un reclutador de Google me dijo que Google tiene presupuesto infinito para contratar ingenieros pero el problema es que simplemente no hay suficientes ingenieros calificados que logren pasar la entrevista”. De acuerdo con esta tesitura, su recomendación principal es “estudiar y prepararse” porque, aunque no tengas que ser un genio, sí se necesita esfuerzo y dedicación.

Y luego qué

Después de seis años continuados como residente en EE.UU., Mejía dice sentirse muy satisfecho con la experiencia y haber visto superadas sus expectativas. “He sido afortunado y he tenido la oportunidad de viajar y visitar lugares que me han dejado boquiabierto. Por ejemplo, el Parque Nacional de las Secuoyas en California tiene árboles literalmente del tamaño de un edificio que te hacen sentir como un insecto. En Nevada puedes pasar de estar en el desierto a esquiar en una sierra nevada en un par de horas. Las montañas de Colorado te hacen dar ganas de nunca volver a la ciudad y las playas de Florida te hacen sentir como en una película”.

En cuanto al interior de las compañías tan idealizadas por muchos, Mejía declara: “Es verdad que estas empresas tienen muchos lujos y comodidades cómo comida gratis en la oficina, gimnasios, piscinas, canchas de tenis, lavandería y flexibilidad de horario. Pero también es verdad que los proyectos son difíciles y hay momentos bastante estresantes. Es muy importante aprender a decir no para que la carga laboral no te consuma la vida entera”.

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