El gran negocio de montar una inmobiliaria en Marbella

El mercado del lujo en Marbella experimenta los mejores números de su historia, lo que invita a pensar que montar una inmobiliaria en la zona puede ser un negocio muy rentable.

El gran negocio de montar una inmobiliaria en Marbella

El mercado del lujo en la Costa del Sol experimenta uno de los mejores momentos de su historia. Con Marbella como máximo exponente, montar una agencia inmobiliaria en esta zona puede convertirse en un negocio muy rentable, aunque se trata de un mercado muy especializado donde no falta la competencia.

Solo en 2021, las ventas de inmuebles superaron los 256 millones de euros, tres veces más que durante 2019, el año previo a la pandemia. Esta cifra muestra el buen momento de la actividad inmobiliaria en la Costa del Sol, que además de Marbella abarca otras localidades como Estepona o Benahavís.

La actividad inmobiliaria en la Costa del Sol se ha convertido en un segmento de gran lujo, reservado para las grandes fortunas. Así, el metro cuadrado se llega a pagar a 25.000 euros en primera línea de playa, algo en lo que tiene que ver su buen clima, la amplia oferta de campos de golf o la presencia de grandes restaurantes y discotecas de lujo, entre otros factores.

Todo ello configura un mercado que, junto a Mallorca, podría ser uno de los diez destinos residenciales más codiciados de todo el mundo, tal y como opina el propietario de una conocida agencia inmobiliaria en El País.

Un nuevo perfil de cliente para la industria inmobiliaria de lujo

Contra el clásico comprador de inmuebles en la Costa del Sol, un nuevo perfil de inversor está entrando en la industria inmobiliaria de la zona, lo que podría explicar las cifras récord del sector durante el año pasado.

Se trata de un perfil más joven, de entre 35 y 50 años, normalmente vinculados a grandes empresas tecnológicas. En lugar de comprar como segunda residencia, estos “nuevos ricos” buscan inmuebles para vivir de forma permanente, y han aumentado sus presupuestos de forma notable. En este sentido, los expertos explican que, mientras el cliente clásico contaba con alrededor de 750.000 euros para gastar, los nuevos compradores llegan a los tres millones.

Este cambio abre nuevas oportunidades de negocio en la zona, muchas de las cuales pueden reportar grandes beneficios en los emprendedores. Por ejemplo, abrir una agencia inmobiliaria especializada en atraer a los nuevos compradores, o la inversión en un antiguo inmueble para reformarlo y revenderlo después por un precio superior.

Otros negocios inmobiliarios para emprender sin inversión

A pesar de que montar una agencia inmobiliaria o dedicarse a la inversión pueden dejar grandes beneficios, se trata de negocios que requieren de una inversión elevada, más aún en el contexto del mercado en la Costa del Sol. Sin embargo, las oportunidades que se abren ante este nuevo panorama también dejan hueco a otras actividades que, sin un desembolso inicial elevado, pueden convertirse en negocios rentables.

Aumentar el valor de un inmueble. A menudo, el catálogo de una agencia inmobiliaria está plagado de anuncios de pisos y casas sin arreglar, con una información escasa y unos servicios insuficientes. Por ello, una buena opción para emprender en el sector sin demasiada inversión pasa por dedicarse a construir los elementos que pueden aumentar de forma significativa el valor de un inmueble.

La intermediación. Poner en contacto a compradores y vendedores a cambio de una comisión es otra de las técnicas más recurrentes a la hora de emprender en el sector inmobiliario cuando no se cuenta con recursos económicos. Aquí, algunas franquicias inmobiliarias abren las puertas a los profesionales autónomos, que pueden beneficiarse de toda la estructura con unos gastos mínimos. Eso sí, emprender en el campo de la intermediación inmobiliaria requiere de un conocimiento extenso del mercado, las mejores localizaciones y los inmuebles que mejor puedan financiarse.

Gestión de patrimonio. Otra de las alternativas para emprender en el sector inmobiliario es gestionar el patrimonio de los que sí cuentan con recursos. Encargarse de los contratos de alquiler, la relación con los inquilinos, la conservación de los inmuebles… Son solo algunas de las tareas que realiza un gestor a cambio de una tarifa.