La técnica del CEO de Twitter para convencer a los inversores más exigentes

Un nuevo libro repasa las claves del cofundador de Twitter, Jack Dorsey, y su socio para convencer a los inversores más exigentes de la viabilidad de su proyecto

La técnica del CEO de Twitter para convencer a los inversores más exigentes

Después de tantos años, los inversores de capital riesgo de Silicon Valley son difíciles de impresionar. Estos inversores reciben a diario a decenas de emprendedores que buscan financiación para sus proyectos, y no todos cuentan con la calidad suficiente para convertirse en el nuevo Facebook.

En este contexto, el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, y su socio Jim McKelvey consiguieron dar con la tecla en 2009 en la presentación de Square, su proyecto de servicios financieros y pagos digitales que ya es líder mundial. Once años después, McKelvey repasa en su libro The Innovation Stack la fórmula que les llevó a ser definidos por los inversores como el mejor lanzamiento que habían visto nunca.

Los pasos para convencer a los inversores más difíciles

En la obra, el socio de Dorsey repasa los puntos clave que él y el fundador de Twitter siguieron para convencer a los principales inversores de capital riesgo de Silicon Valley. Aunque quizás tu proyecto aún está lejos de ser el nuevo Square, seguro que también pueden aplicarse en un entorno más modesto.

Llamar la atención pronto y a menudo. McKelvey explica en su libro que los comunicadores deben centrarse en “momentos de atención”. Así, durante un discurso de una hora, el público suele recordar tan solo uno o dos momentos clave. Saber cuáles son estos momentos y aprovecharlos es una parte fundamental para conseguir causar buena impresión en los inversores.

En este sentido, los cofundadores de Square recuerdan una anécdota que dejó enganchados a los inversores. Al presentar su dispositivo de pagos electrónicos, pidieron sus tarjetas de crédito, retirando hasta 40 dólares de las mismas. De esta forma, los inversores ya estaban ejerciendo como clientes de la compañía desde el minuto uno.

Ser honesto. A menudo, las reuniones de presentación no muestran las vergüenzas del proyecto. Y, si eres un inversor de capital riesgo de Silicon Valley, es difícil que te la cuelen. Por eso, Dorsey y McKelvey optaron por ser honestos y admitir que su producto podía tener fallos en un primer momento.

A través de una diapositiva, los cofundadores de Square enumeraron hasta 140 razones por las que su proyecto podía fallar. Dentro de la lista había posibles errores tan disparatados como una “sobrecarga de robots”, lo que también sirvió para dar una nota cómica a la presentación. “Demostró que estamos pensando detenidamente en todos los ángulos y que no teníamos miedo de enfrentar problemas potenciales como futuras sobrecargas de robots”, explica el autor del libro.

Contar cómo surgió la idea. A menudo, las presentaciones a los inversores no incluyen la historia detrás de la compañía. En el caso de Square, surge de los problemas de McKelvey como pequeño empresario, que llegó a perder una venta de 2.000 dólares por no poder aceptar el pago con American Express. Entonces, el emprendedor miró a su iPhone y pensó: “Podría hacer todo lo demás, ¿por qué no procesar tarjetas de crédito?”.

Esta historia sirvió para aportar honestidad a los inversores de capital riesgo, que terminaron encandilados tras la presentación de Dorsey y McKlevey. Once años después, Square es una de las compañías tecnológicas más importantes del ecosistema de Silicon Valley, y su trayectoria hace pensar que todavía lo será más en el futuro.

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