“Las barreras a la digitalización están en la mente de los empresarios”

Nacho de Pinedo cofundó en 2008 el Instituto Superior para el Desarrollo de Intenet (ISDI) convencido de que había muchas carencias en formación digital que podían subsanarse. Hoy, es la cabecera de un grupo mucho más amplio, Digitalent Group, que ha formado a más de 100.000 alumnos.

Nacho de Pinedo, ISDI

Cuando en abril de 2021 entrevistamos a Nacho de Pinedo y Javier Rodríguez Zapatero, cofundadores de ISDI, para la portada de nuestra revista nos hablaron de que Digitalent Group, la compañía que nacía tras la entrada en el acionariado de Magnum Capital, tenía como objetivo convertirse en “el mayor grupo mundial de educación y transformación digital”. Aquella declaración entonces nos pareció poco menos que un canto al sol. Hoy, apenas año y medio después, los números les avalan: por las aulas de este grupo, que aglutina desde la propia escuela de negocios de ISDI hasta escuelas de formación profesional, centros de programación o centros de elearning, todos ellos especializados en digital, han pasado ya casi 100.000 alumnos. Pionero y referente indiscutible en formación digital, quién mejor que él para realizar una radiografía sobre el estado de la digitalización en nuestro país. La primera pregunta, pues, es obligada:

EMPRENDEDORES: ¿Qué hay de nuevo en digitalización?

NACHO DE PINEDO: Estamos viviendo un entorno curioso en el que entraron hace unos años algunas tecnologías nuevas como el blockchain, que, a su vez, están conformando otros modelos nuevos, como el metaverso, y están ayudando a generar conceptos diferentes para el usuario. Ahora, en el nuevo modelo de Internet, la Web3, la propiedad del dato pasa a ser del propio usuario, con lo cual se pueden establecer relaciones one2one entre los datos y los diferentes productos y servicios que el usuario quiera comprar, generar, vender. Esto no es una disrupción de Internet sino una continuidad. Internet no es algo estático sino algo que va evolucionando. Ya evolucionó desde su creación en el año 1989, cuando pasó de una web 1.0 a una web 2.0 en 1999, transformándose de un Internet de las empresas a un Internet de los usuarios. Esa web 2.0 evolucionó a su vez con la aparición de los móviles y se convirtió en esa red mobile y de ahí pasamos a una web 4.0 con una industria conectada y big data. Ahora, estamos entrando en la siguiente fase que es la Web3, con Inteligencia Artificial, blockchain y modelos como metaverso.

EMP.: Hablas de tres herramientas o soluciones que están dando mucho que hablar en el mundo de la empresa: la inteligencia artificial, el blockchain y el metaverso. ¿Qué ventajas y/o utilidades tienen para los negocios?

N.P.: La Inteligencia Artificial permite procesar de manera automática un conjunto masivo de datos para generar soluciones que se adecúen a las necesidades de tus clientes. También sirve para analizar cómo funcionan tus procesos, establecer comparaciones y generar recomendaciones de cómo optimizar tu publicidad, gestionar mejor a tus clientes o cómo hacer que tus portales de compraventa sean más eficientes.

Blockchain, probablemente, no sea necesario en la mayoría de las pymes, pero si quieres ofrecer una seguridad para poder trazar la cadena de valor de tu producto o servicio, si quieres además asegurarte de que los datos son únicos y que toda la operación queda perfectamente almacenada, el blockchain es clave.

El metaverso sirve para generar experiencias de mayor nivel con tus clientes y usuarios y establecer con ellos una relación a mitad de camino entre la relación física y la relación digital, tal y como la entendíamos hasta ahora.

EMP.: En los últimos tiempos se habla mucho de blockchain y de metaverso, ¿estamos ante una burbuja?

N.P.: La tecnología está aquí para quedarse. Por un lado, la tecnología blockchain es la que soporta las criptomonedas y alrededor de las mismas se ha desarrollado una gran burbuja que ahora ha pinchado, aunque hay criptomonedas realmente válidas. Ese hecho ha creado la falsa imagen de que todo blockchain ha pinchado, pero no es así: blockchain es la tecnología que está detrás de las criptomonedas, pero también de otro montonazo de cosas como los smart contracts, los NFT, las DAO que no solo no están pinchando, sino que están creciendo. Hay una demonización de blockchain por la burbuja de las criptomonedas, pero es como demonizar la harina porque alguien se ha comido cincuenta bocadillos y le ha sentado mal.

EMP.: Y esas soluciones que nacen a partir de blockchain (DAO, DEFI, GameFI…) ¿tienen sentido para las pymes?

N.P.: Depende de las pymes. Nosotros, desde el año 2017, venimos haciendo nuestros diplomas a través de blockchain. Un diploma de una escuela de negocio hasta ahora era un trozo de papel que alguien firmaba, que en teoría tenía las notas, pero eran fácilmente manipulables. Al darlo en blockchain todas las notas y trabajos que esta persona ha entregado, todas sus faltas de asistencia, todo el historial de esa persona se vuelca en una plataforma de blockchain y se sella. De manera que eso ya no se puede cambiar. Es decir, cuando entrego un diploma en blockchain estoy garantizando que toda la información que está contenida en ese documento es la real. Además, ese diploma en blockchain es transportable, lo puede agregar a su curriculum, a su web, o a su red social.

EMP.: Y en el caso del metaverso, ¿está yendo demasiado rápido?

N.P.: El metaverso es una parte de la evolución de Internet que es la Web3, ¿va rápido o lento? Cuando estábamos lanzando las redes sociales o los móviles, también nos preguntábamos si iba muy rápido. En realidad, va todo lo rápido o todo lo lento que el mercado sea capaz de asumir. En esta ocasión, el metaverso está empujado por algunas de las empresas más grandes de nuestros tiempos: Facebook (Meta), Microsoft (que tiene hologafas y ha comprado alguna de las empresas de videojuegos más grandes) o Tik Tok (que también ha comprado hologafas) y estoy seguro de que Amazon y Google están montando sus propios proyectos de metaverso. Es decir, nos encontramos con una situación en la que los principales players de Internet de hoy son los que están empujando el Internet de mañana. En otros tiempos, había un relevo generacional: venían unas empresas nuevas y desarrollaban nuevos modelos de Internet, pero ahora son las actuales empresas de Internet las que están apostando por estos nuevos escenarios, porque saben que si no son ellas las que pasan al nuevo nivel, vendrá otro y le quitará el mercado.

EMP.: Y volviendo a nuestro país, ¿qué retos de digitalización tiene la empresa española?

N.P.: El problema de la empresa española es que en un 99% son pymes y más que pymes son PES (pequeñas empresas), normalmente, pequeños autónomos, que no son capaces de gestionar grandes volúmenes de negocio porque no están  automatizados. No tienen ningún nivel de digitalización. Eso hace que el tejido industrial de España sea de los menos productivos de Europa. Con lo cual la digitalización es una asignatura pendiente en la competitividad de las pequeñas empresas para conseguir que se hagan más grandes. Pero la digitalización no pasa sólo por meter tecnología sino también por saber cómo utilizarla y esa es la clave: el entender cómo la tecnología puede ayudar en nuestro negocio. El meter tecnología sin más no nos va a dar ventaja competitiva.

EMP.: Entonces, ¿cuáles son las claves para afrontar con éxito un proceso de digitalización?

N.P.: Las claves son las mismas que cuando generas un negocio. Una vez entendidas cuáles son las necesidades de tu negocio y que eres capaz de generar un producto que pueda satisfacerlas, es preciso entender cómo vas a generar las pasarelas que pongan en relación tu negocio con tu cliente. Pasarelas que van desde ayudarte a darte a conocer hasta proporcionar el servicio, a hacer la entrega del producto/servicio, a seguir manteniendo ese cliente a lo largo del tiempo… Y ahora mismo estas pasarelas son digitales.

EMP.: ¿Y cuáles son las tecnologías fundamentales a incorporar en el mundo startup?

N.P.: Fundamental, es tener un CRM de clientes. Cualquier negocio depende de sus clientes: si no eres capaz de conocerlos y ofrecerles una experiencia adaptada a ellos, esos clientes se van a ir a otra empresa. El CRM es el corazón de cualquier negocio, pequeño o grande. No es más que una base de datos donde tienes incorporados la mayor cantidad posible de datos de tus clientes: sus preferencias, sus perfiles y sobre esa base de datos tienes que tener la capacidad de generar acciones comerciales y de fidelización. Otro mínimo es tener una plataforma de comunicación con ese cliente, que, normalmente, es una página web. Es una plataforma de comunicación que, a menudo, se convierte en una página de compraventa, en un ecommerce. Y otra de las claves es tener montada una operación de generación de conocimiento de marca o de relacionar la necesidad que tu cubres con tus clientes a través  de campañas digitales, de marketing en el entorno digital. Todo esto es lo básico que debe tener cualquier negocio. Sobre esto le puedes añadir cualquier elemento para optimizarlo, como los ya mencionados de Inteligencia Artificial, plataformas de blockchain o incluso, introducir conceptos relacionados con el metaverso. Pero si no tienes lo otro, y además bien montado, todo lo demás va a ser superfluo.

EMP.: ¿Cuáles son las barreras para la implantación de la digitalización en las pymes y los emprendedores?

N.P.: Los problemas de la digitalización están en las cabezas de los dueños de las empresas. No suelen ser barreras técnicas, son barreras mentales. O bien por desconocimiento, porque ignoran el potencial y el funcionamiento de las tecnologías. O bien por inercia, porque están acostumbrados a hacer las cosas de una manera.

EMP.: ¿Y las barreras económicas?

N.P.: Cuesta mucho menos montar un ecommerce que una tienda física. Cuesta menos tener un CRM básico que tener toda la información desperdigada en cuadernos de cálculo o en hojas de anillas. Cuesta menos hacer una campaña de publicidad a través del buscador que poner una valla en la calle. Al final, no es un tema de costes. Estamos pensando en que es un coste adicional a lo que estamos haciendo, cuando debe ser una sustitución o entender que ese coste va a traer aparejados unos ingresos adicionales que hay que ser capaces de rentabilizar.

EMP.: ¿Qué carencias hay a nivel general en torno a la digitalización?

N.P.:  Básicamente, estamos en una especie de péndulo entre los que piensan que la digitalización no tiene sentido para ellos y los que piensan que son absolutamente digitales porque son usuarios. Esto pasa mucho entre la gente joven: consideran que por el hecho de ser usuarios aventajados de redes sociales y de otra serie de productos y servicios, son capaces de entender la digitalización como una herramienta de negocio. Es decir, giramos en torno a esos dos mundos: los que se creen expertos porque son usuarios y los negacionistas de lo digital, que piensan que no les hace falta para gestionar u optimizar su negocio. Entre medias está el conocimiento de las palancas, las mecánicas, las metodologías de la era digital para gestionar un negocio del siglo XXI, que es lo que se enseña en el ISDI. Con un método muy claro, utilizando metodologías ágiles y modelos de prototipado y de interacción somos capaces de generar un conocimiento de la tecnología y de la metodología para saber cómo hacer las cosas para que funcionen en esta nueva era. Lo que se enseña aquí es el proceso que te lleva al resultado. Si eres capaz de aplicar bien el proceso, siempre te va a dar las respuestas que estás buscando.

EMP.: ¿Puede formarse en esos conocimientos digitales cualquier persona o necesita formación técnica?

N.P.: No, no. Cualquier persona. Esto es como aprender inglés. No necesitas haber estudiado una carrera de idiomas. Cualquier persona puede y debe formarse. Tienes que aprenderlo porque es la manera de hacer las cosas del siglo XXI. En muchos casos, ese proceso de aprendizaje te va a llevar a desaprender muchas cosas porque en muchos aspectos veníamos de procesos que tenían mucho sentido en una era analógica, pero que son contraintuitivos para lo que la era digital nos está demandando. A menudo, cuando enseñas la manera de hacer procesos a gente veterana te dicen: Esto lo hacía yo justo al revés y me funcionaba. Sí, claro, funcionaba entonces, en el mundo analógico, pero ahora la manera de hacerlo es esta. Al final, esta nueva forma de hacer las cosas es para todas las personas, para todas las edades y para todos los tipos de trabajo. 

Toda la oferta en formación digital multinivel en un único grupo

“El futuro inmediato y el lejano son digitales y eso son buenas noticias para ISDI y para todo el grupo Digitalent”, dice De Pinedo. ISDI es la cabecera y la empresa fundadora del grupo. A esta compañía matriz se han ido uniendo otras empresas como CODERS, que es la academia de programación, o GMQTECH, que es la escuela de formación profesional para informática y ciberseguridad. Además, también cuentan con IEBS, que es la escuela de elearning a nivel global. A ellas se suman otras escuelas más específicas, como iSDE, que aúna Derecho y Economía, y ESERP, que es una escuela de business, marketing, derecho, educación y criminología. También cuentan con Impact, que es una de las mayores aceleradoras de startups de Europa: ya han acelerado más de 350 startups de 38 países “y henos distribuido más de 45 millones de euros entre las startups escogidas”.

En cuanto a los programas, varias son las novedades:

  • MetaEx, un programa específico de metaverso donde se forma en diseño, usabilidad, tecnología y negocio.
  • Legaltech, “donde ponemos a los alumnos en la intersacción entre lo que es la ley para la tecnología, la tecnología para la ley y los negocios jurídicos digitales”.
  • Máster de Data Analytics e Inteligencia Artifiicial, que “no es nuevo, pero no para de evolucionar y crecer. Al igual que ocurre con el IT Business o el MBA in Digital Business”.
  • Lo nuevo en programación (como programación y ciberseguridad) o el programa No Code o cómo programar sin ser programador, “es un campo que va a crecer muchísimo”.