Por qué el matrimonio Roig invierte en esta compañía gastronómica

Los dueños de Mercadona entran en el capital de una empresa que factura más de 3 millones de euros.

Por qué el matrimonio Roig invierte en esta compañía gastronómica

Juan Roig y Hortensia Herrero controlan juntos el 80% del accionariado de Mercadona, una compañía que no para de crecer a nivel nacional y que no para de innovar en su sector. Su último proyecto, Listo para comer, es una nueva sección de comida para llevar que está en periodo de pruebas en algunos supermercados de la comunidad valenciana. Esta nueva sección pretende ser una revolución a escala nacional.

Asimismo también se encuentra en plena remodelación de su web corporativa, ya que los clientes podrán pedir por esta plataforma la compra del día. Esta apuesta por la innovación ha llevado a la familia Roig a invertir en otros proyectos externos a la empresa pero con gran valor empresarial. A través de sus vehículos de inversión: Herrecha Inversiones (Hortensia Herrero) y Angels Capital (Juan Roig), el matrimonio ha entrado en el capital de foodVAC con 400.000 euros.

¿De qué trata esta empresa para que cause la atención de los propietarios de Mercadona? foodVAC es una empresa que tiene por finalidad facilitar la labor al profesional de hostelería mediante la elaboración de alimentos de quinta gama y productos de alta cocina, según informan desde su página web.

¿De quinta gama? ¿Eso qué es? Se refiere a alimentos que han sido procesados y parcialmente preparados para su consumo, y se conservan con una atmósfera protectora. La elaboración de dichos productos se realiza mediante largas cocciones al vacío consiguiendo así texturas sorprendentes sin dejar de lado su sabor tradicional. Una innovación que para los dueños de Mercadona no podía pasar desapercibida

Esta empresa gastronómica, como casi la totalidad de empresas en las que invierte el matrimonio Roig, se ubica en la Comunidad Valenciana, con sede en la Pobla de Vallbona(Valencia). Sus fundadores, Alejandro Villanueva, David Espartero y Miguel Arenas, se conocieron hace más de 10 años mientras trabajaban en la cocina de un hotel especializada en eventos.

Bajo el eslogan, “cocinamos lento, para que sirvas rápido”, la técnica que utilizan para elaborar sus productos es la cocción a baja temperatura, se envasa el producto al vacío y cocina en una medio húmedo desde 12 a 34 horas. “Con este cocinado conseguimos una calidad de producto excepcional y unas texturas realmente sorprendentes”, explica Alejandro Villanueva, que añade: “Nosotros aportamos al restaurador la parte lenta de la elaboración del plato, es el restaurador el que tiene que aportar su toque personal. En pequeños procesos de regeneración de dos minutos hace que el plato sea suyo”.

La marca está explorando otras líneas de negocio y ha lanzado al mercado Selectium Chef, donde ofrece una gama de productos destinados al consumidor final. Estos productos pueden comprarse en los grandes supermercados españoles y con solo un calentado, el cliente podrá degustar comida de alta calidad. Gracias a su innovación, la empresa factura más de 3 millones al año, unas cifras bastantes positivas.