Linkbuilding ¿Cuándo te interesa introducir enlaces dofollow o nofollow?

Existen dos tipos principales de enlaces que insertas cuando creas un contenido en internet en tu estrategia de linkbuilding: el dofollow y el nofollow. ¿Cuándo interesa uno u otro?

Los enlaces en un contenido digital son la fórmula que tenemos de invitar al lector a visitar otro contenido o sitio web. Se sabe que no todos son iguales ni tienen la misma autoridad de aquí que cada vez se sofistique más el desarrollo de estrategias de linkbuilding. También se sabe que el robot del buscador de google ya no premia tanto la cantidad de enlaces que dirijan a tu sitio como la calidad. De aquí que, en dicha estrategia, cobre peso la distinción entre un enlace dofollow y otro nofollow.

Un enlace dowfollow es aquel que conduce al lector de tu texto a aterrizar en otros sitio. Es decir, están configurados para que, cuando el robot de búsqueda de Google pase por la web enlazada, la siga hasta su destino. Transmites así parte de tu fuerza o autoridad a la web que diriges. El nowfollow, por el contrario, no te dirige al desembarco en la página o el sitio mencionado por lo que el buscador de Google la desestima. Poner un enlace nofollow es como decir a Google que el contenido que refieres no es relevante.

Por defecto, en código html, los enlaces a otros sitios que insertas en tus contenidos son dofollow de manera que si quieres que sea nofollow tendrás que cambiar a esta opción con el nuevo atributo. A muchos les preocupa que el enlace que insertes de ellos corresponda a la primera categoría, pero no siempre conviene que sean de este tipo. En primer lugar porque marcar la diferencia entre el peso de un enlace y otro, algo que confiere al autor original cierta autoridad haciendo gala del control de su contenido. No obstante, hay quien apunta que, cada vez que metes un dowfollow, traspasas a la web o sitio beneficiario una autoridad que tú te restas. En segundo lugar, porque corres el riesgo de poner un enlace con el atributo dofollow a sitios poco ortodoxos, lo que conlleva a una penalización de Google. Así que, si no estás muy seguro del sitio que enlazas, mejor meter un nofollow a título preventivo. Conviene recordar que los enlaces nofollow fueron creados por Google con la intención de disminuir el SPAM o la calidad de los enlaces utilizados para este concepto.

Lo otro que suelen aconsejar los expertos en SEO y webmaster, es la conveniencia de buscar el equilibro entre ambos tipos. La proporción que recomienda el consultor SEO Daniel Bocardo, en su blog es “del 60% DoFollow / 40% NoFollow (o como mucho un 80% y 20% respectivamente), ya que de media esta es la proporción que tienen las webs que se posicionan de forma natural”. Vigilar esa ‘naturalidad’ a la que alude Bocardo es importante teniendo en cuenta la existencia de un mercado para la compraventa de enlaces. 

¿Y si te linkan a ti?

Cuando hablamos de enlaces de otras páginas web que dirigen hacia la tuya se denomina backlinks. También en los enlaces entrantes debes tener en cuenta la catalogación de los dos tipos porque, como ya se ha dicho, cuantos más dofollow recibes, más autoridad cobra tu sitio.

Pero también aquí debes tomar precauciones y ser escrupuloso a la hora de ganarte ese reconocimiento externo evitando cualquier práctica que se considere ‘black hat SEO’ infringiendo las normas de Google.

Algunas de las técnicas que recomienda David Tomás, CEO de la agencia de marketing digital Cyberclick,  para impulsar backlinks sin caer en las infracciones de Google son: Guest blogging, que consiste en publicar artículos como firma invitada en otros sitios relevantes relacionados con tu actividad; aparecer en algún directorio o aparecer vinculado en un artículo de presa, bien como noticia bien como fuente de información. 

En resumen, que recibir enlaces de calidad a tu sitio, puede ser una herramienta más para tu estrategia de marketing digital en la empresa.