Perversión, moralidad dudosa… ¿Dejarías que el Lobo de Wall Street fuera tu maestro?

Jordan Belfort, en quien se inspira la película El lobo de Wall Street, imparte conferencias y ofrece consejo sobre inversión a los brókeres más jóvenes.

Jordan Belfort, conocido como el lobo de Wall Street.

Todos recordamos la película El lobo de Wall Street. En el filme, dirigido por Martin Scorsese, Leonardo DiCaprio interpreta a Jordan Belfort, un corredor de bolsa que hace fortuna engañando a los inversores mientras vive una vida entre orgías, drogas y fiestas. Aunque la historia suene a tópico y pueda parecer de ciencia ficción, la realidad es que Belfort existe… Y ha vuelto a ser noticia.

El apodado “lobo de Wall Street” ha fichado por la plataforma de formación bursátil Raging Bull, conocida por sus agresivas estrategias de ventas. Belfort ofrecerá consejos y lecciones por vídeo a los alumnos de la plataforma, jóvenes brókeres que sueñan con triunfar en Wall Street. Algo que el fundador de la firma Stratton Oakmon consiguió… Con métodos fraudulentos y una moralidad dudosa.

Durante las décadas de los ochenta y noventa, Belfort llegó a ganar hasta 9 millones de dólares diarios, empleando a más de 1.000 corredores de bolsa y participando en la emisión de acciones por valor de más de 1.000 millones de dólares. Entre sus operaciones más destacadas, su compañía participó en una OPV a la firma de calzado Steve Madden, que más tarde resultó fraudulenta.

Belfort fue acusado en el año 1998 de fraude, lavado de dinero y manipulación del mercado de valores. Tras colaborar con la justicia, cumplió 22 meses en una prisión federal, y sus inversores sufrieron pérdidas por valor de 200 millones de dólares, parte de los cuales debían ser repuestos por el propio Belfort en forma de indemnización. Desde su salida de la cárcel en el año 2005, Belfort solo ha pagado 12 de los más de 100 millones de dólares que debe a sus víctimas.

De lobo de Wall Street a conferenciante

Tras su salida de la cárcel y la publicación de dos libros autobiográficos -en los que se inspira la película de Scorsese-, Belfort se ha dedicado a impartir conferencias motivacionales y seminarios, por los que ha llegado a cobrar más de 80.000 dólares. Así, ha cambiado frases como “el juego consiste en pasar el dinero del bolsillo de tu cliente a tu bolsillo” por otras como “cuando vives tu vida con malos estándares, haces daño a todos los que se cruzan en tu camino, especialmente a los que amas».

En este sentido, cabe preguntarse si el cambio en la filosofía de Belfort se debe en realidad a un verdadero arrepentimiento sobre sus acciones en el pasado o a una nueva forma de ganar dinero a toda costa. De momento, su fichaje por Raging Bull es un primer paso para acercarse de nuevo al mundo de las finanzas, del que fue apartado tras haber incurrido en una larga lista de delitos.