Los empleados de Jeff Bezos protestan por las medidas de seguridad frente al COVID-19

Amazon se encuentra en una revolución interna de sus trabajadores, hasta los más fieles se están empezando a movilizar.

Empleados de Amazon protestan por su seguridad

Un nuevo brote, pero no de la pandemia, sino de los operarios de Amazon, ha vuelto a quitar el sueño a Jeff Bezos, que no deja de observar como sus trabajadores realizan protestas y huelgas para luchar por sus derechos, en muchos casos en referencia contra el cambio climático. Pero esta vez las protestas han ido dirigidas a la gestión de la pandemia por parte de Amazon y en el seno de Estados Unidos, país donde nació la empresa.

El pasado viernes, los empleados de tecnología de Amazon, organizaron una huelga «virtual» (los trabajadores corporativos remotos no se registraron durante el día) para protestar por la gestión de la compañía respecto a las medidas de seguridad del coronavirus en los centros de cumplimiento. La acción estuvo planeada por Amazon Employees for Climate Justice y también es una respuesta al despido en Amazon a dos empleados el martes pasado por denunciar públicamente sus acciones en torno a Covid-19.

Ahora que el mundo empieza a levantar el telón y las medidas de confinamiento empiezan a relajarse, Amazon se ha consolidado como empresa esencial, ya que una parte importante del planeta depende de sus servicios de entrega, unos servicios que se han mostrado muy útiles durante el encierro.

Al mismo tiempo, el gigante del comercio electrónico no ha atendido a las demandas de sus empleados de almacén, que exigían mejores condiciones laborales. A principios de marzo, Amazon alentó a sus empleados tecnológicos asalariados a trabajar de forma remota en Seattle, mientras que enviaba a sus repartidores a las líneas del frente con muy pocas medidas de seguridad frente al contagio.

Más tarde, la compañía anunció que los conductores diagnosticados con Covid-19 y colocados en cuarentena podrían solicitar una subvención para compensar hasta dos semanas de trabajo. El mismo mes, los trabajadores de los almacenes de Amazon en Nueva York se marcharon, alegando que la compañía no les había proporcionado equipo de protección. Siguió una oleada de activismo laboral.

Incluso en Silicon Valley, una zona que había presumido por la unión de sus trabajadores en la empresa, está experimentando su propio movimiento laboral. Los ingenieros se están organizando junto con los mozos del almacén para exigir que Amazon mejore las condiciones de trabajo para todos.

«Cuando los colegas de almacén nos pidieron apoyo para obtener mejores protecciones contra el coronavirus, supimos que teníamos que hacer algo», dijo Emily Cunningham, una de las trabajadoras tecnológicas despedidas, en un comunicado el jueves pasado. «Estamos en medio de la crisis climática y una pandemia global», agregó Cunningham. “Este es el momento de preocuparse profundamente el uno por el otro. Tenemos que hacer todo lo que podamos para apoyar a los trabajadores en primera línea, ahora más que nunca ”.

Las protestas han sobrepasado el seno de la empresa y ya hay una petición por parte de Action Network, una plataforma de organización de defensa, para pedir a los solicitantes de empleo de tecnología que rechacen las ofertas de empleo de Amazon siempre que no cumpla con las demandas de los trabajadores de almacén y los conductores de entrega.

La huelga de los empleados de Amazon es una muestra significativa de apoyo. Pero las desigualdades en compensación, beneficios y seguridad económica son visibles para los distintos puestos de trabajo de la empresa, que no deben ser ignoradas.

Hay mucho en juego para los mozos de almacén de Amazon, cuyo compromiso de forzar el cambio en la empresa, más recientemente a través de huelgas en varios países , los ha colocado en una posición aún más precaria, ya que están excluidos de, por ejemplo, un seguro médico. Mientras que los empleados de tecnología de Amazon reciben sueldos de seis cifras y beneficios generosos.

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