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Los errores más comunes que suponen una inspección de Hacienda

Las inspecciones de Hacienda suelen generar mucho miedo entre las empresas. Desde Finout, especializada en gestionar las finanzas de empresas, dan una serie de consejos para llevar todo en regla.

Finout José María Manada

En esto estamos todos de acuerdo: las notificaciones de Hacienda están lejos de ser recibidas con alegría y suelen caer como una maldición. José María Manada Abad, director en Asesoramiento Tributario en Finout, especializada en gestionar las finanzas de empresa para que hagas crecer tu negocio, repasa las siete prácticas más comunes que pueden invitar a la Administración a poner la lupa sobre tu negocio.

1. Los dichosos modelos 200, 390…

Sus nombres suenan a ‘chino’, sobre todo, si eres de letras. Aunque parezca de cajón cumplimentarlos bien es clave para que no pongan la lupa sobre tus cuentas… Todos los modelos cruzan datos y si no coinciden, salta la alarma, lo que puede llevarte a tener que hacer café para un Inspector.

Los modelos clave son:

Modelo 390. Liquidación anual del IVA. Se recoge el IVA repercutido y soportado. La diferencia será la que debas abonar. Recuerda que el modelo 303 es para la liquidación del IVA trimestral.

Modelo 200. Impuesto de Sociedades. El que se aplica sobre los beneficios de la empresa.

Modelo 130. Pago fraccionado del IRPF. Permite a los autónomos anticipar un 20% a cuenta en base a sus ingresos. No todos están obligados a presentarlo.

Modelo 111. Autónomos empleadores o todo aquel que contrate servicios de otros autónomos. Se presenta cada tres meses.

Modelo 115. Retenciones por alquileres. Por ejemplo, en el caso de oficinas, talleres, locales…

Modelo 190. Resumen anual del modelo 111. Se presenta en enero. Incluye las cantidades retenidas y los ingresos a cuenta del año anterior.

2. Resúmenes anuales

En el punto de mira de los inspectores junto con los modelos informativos. Deberás poner especial atención en revisar que las bases y cuotas de las autoliquidaciones trimestrales coincidan con los resúmenes anuales de los diferentes tributos. Sin duda, el modelo 347 es uno de los modelos estrella para el cruce de datos que practica la Administración en lo que a repercusión en el IVA se refiere.

3. Esas retenciones

Y no nos referimos a las retenciones de líquidos… con Hacienda retener poco, es decir, menos de lo que corresponde en las nóminas, es motivo casi seguro de inspección con sanciones muy duras. La falta de diligencia del empleador o errores en los datos aportados por el trabajador sobre sus circunstancias personales, pueden suponer distorsiones en el cálculo de las retenciones.

4. Ingresar las retenciones

Tanto si eres autónomo como si eres empresario empleador tienes la obligación de ingresar la retención exigible practicada en la nómina de tus trabajadores o profesionales en Hacienda. Como puedes imaginar, haber practicado mal las retenciones tienen consecuencias derivadas, entre otras cosas, de la infracción tributaria que supone dejar de ingresar las cantidades correspondientes. Las multas pueden ir entre el 50 y el 150% de la cantidad dejada de ingresar.

5. Devolución del IVA a su tiempo

Al igual que no estamos deseando pagar impuestos, tampoco a la AEAT le seduce la idea de devolverlos. Tal vez por eso, solicitar la devolución del IVA en el cuarto trimestre suele despertar la curiosidad de Hacienda que, en estos casos, tiende a comprobar con exhaustividad las cifras pidiendo el listado de facturas de gastos y copia de las facturas.

6. Servicios exteriores, el cajón de sastre

Cada tributo encierra en sí mismo ciertos conceptos que, en ocasiones, resultan algo difusos. Seguro que no te cuesta reconocer en estas palabras la casilla de ‘servicios exteriores’. En esa casilla tienen cabida diferentes conceptos que, en cualquier caso, deben tener una proporción adecuada al tipo de actividad. Lo contrario suele ser sinónimo de alerta para la AEAT.

7. Renting y compra de vehículos

La compra de vehículos o la contratación de los mismos a través de renting tiene diferentes ventajas fiscales. En el caso del renting, se puede contemplar como un gasto deducible, bien en el impuesto de sociedades, bien en el IRPF. Incluso puede conllevar la deducción del 100% de la cuota mensual a efectos de IVA. Pero, cuidado, porque el uso profesional debe estar debidamente justificado y lo utilizas de manera exclusiva para tu actividad profesional (con algunas excepciones).

Sobrevivir a una inspección

Si has de enfrentarte a una inspección de Hacienda, el directivo de Finout recomienda seguir estas indicaciones, además de contar con asesoramiento especializado, “y no tendrás problemas para lidiar con la Administración”. En ese caso, deberías tener bien justificada toda la documentación. Cumplir con los requisitos formales de lo deducido y guardar la documentación de los últimos cuatro ejercicios.