Manolo el del bombo: ¿un emprendedor que se ha quedado sin bombo?

La crisis del coronavirus podría acabar con el mítico bar-museo del seguidor número uno de la selección.

Manolo el del bombo: ¿Se ha quedado sin bombo?

Más de tres décadas ha estado Manuel Cáceres, más conocido como Manolo, siguiendo a la Selección Española de fútbol, animándoles en cada partido con su bombo característico, que hacía sonar en cada encuentro de la roja.

Este ilustre personaje, además de ser el seguidor número uno de la selección, regenta un bar en los aledaños de Mestalla, el estadio del Valencia Fútbol Club, su equipo en las competiciones nacionales. El bar es un museo del fútbol, donde muchos aficionados del Valencia y turistas futboleros acuden allí a ver sus “reliquias” y, por supuesto, a él.

Pero estos meses no han sido nada fáciles para nadie, tampoco para él, que pese a su fama nacional, la crisis sanitaria ha obligado a Manolo, como a tantos otros hosteleros, a echar el cierre. «Sin ingresos porque el bar está cerrado, 800€ de pensión y 420 de hipoteca”, ha explicado Manolo a la emisora CV Radio, que afirma pasar por un mal momento económico.

Manuel Cáceres llegó a declarar que pronto se vería obligado a vender el propio bombo para poder comer. “Siempre he dicho que jamás lo vendería pero en algunas ocasiones me han ofrecido dinero por él y podría subastarlo…no sé qué haré», dijo entre lágrimas. El bombo ha acompañado a Manolo durante prácticamente la totalidad de su vida. Su apego al instrumento es incuestionable.

Lo cierto es que el local no gozaba de buena salud, ya que Manolo lleva tiempo queriéndolo vender, eso sí, quiere un dueño que mantenga la esencia característica del bar, aunque eso no está en su mano. De hecho, el local ya estuvo a la venta en Idealista por un precio de 190.000 euros.

Aún así, no es la primera vez que Manolo se ve en una encrucijada como esta: ya en el año 2011, el tabernero estuvo apunto de cerrar el bar debido a la ley antitabaco y a la prohibición del Ayuntamiento de Valencia de orientar las pantallas de televisión hacía las vías urbanas. Esto supuso una importante pérdida de clientes, pero esto no impidió que su bar siguiera abierto.

¿Podrá el negocio de Manolo con el coronavirus? De momento, la situación no es favorable. “No se puede abrir (el bar). He decidido dejarlo. Habrá una ley nueva y no quiero… He perdido mucho dinero desde marzo”, concluye Manolo.