La hora de hacer rentable nuestra basura

Javier Peña, director general y científico de Elisava , urge al reciclaje para volver a integrarnos en la naturaleza.

El plástico vuelve, pero empieza el reciclaje

Que los materiales están presentes en todos los entornos en los que nos movemos es una obviedad. Nos vestimos con ellos, nos refugiamos en las casas con ellos, los utilizamos en la oficina…Nosotros mismos estamos compuestos por una estructura física y material. La piel es el órgano sensorial que nos permite comunicarnos con el entorno, uno de los más importantes del cuerpo humano y sensible a todo lo que nos rodea. Este es uno de los argumentos que aduce Javier Peña, doctor en Ciencias Químicas y director general, además de director científico de Elisava, Escuela Universitaria de Diseño e Ingeniería de Barcelona, en su defensa a ultranza del conocimiento de los materiales desde edades tempranas.

Javier Peña es un apasionado del mundo de los materiales, pero le interesa especialmente la relación de éstos con el ser humano porque estamos en constante interacción con ellos. En su opinión, constituyen uno de los intangibles más valiosos que estamos todavía lejos de apreciar, cuando muchos problemas de los que nos atañen hoy día como sociedad, podrían solucionarse con el empoderamiento y el uso inteligente de los materiales.

Él no desprecia a ninguno. Ni siquiera a los tan demonizados plásticos, cuyo valor se ha puesto de manifiesto en esta pandemia. “Los hemos utilizado para fabricar respiradores, para hacer guantes, trajes de protección…el plástico es un material valiosísimo”, sostiene. Entonces ¿cuál es el problema? Pues que ese mismo plástico que cumple una función principal, luego nos lo encontramos flotando en los mares o campando a sus anchas por el monte.

El empoderamiento de nuestra basura

“Lo contamos como si el plástico fuera un material travieso, que tiene patitas y se pone donde no debe estar, cuando el problema es la falta de educación, concienciación y respeto por una naturaleza que no nos pertenece”, dice. La solución que propone Peña para acabar con este problema parece, pues, clara: reciclar, convertir nuestra basura en materia prima y generar con ella productos nuevos que entren en una economía circular. Una práctica que, además de necesaria para garantizar la supervivencia humana en el planeta tierra es, desde su punto de vista, super rentable.

Para quien pueda parecer extraño eso de hacer rentable nuestra basura, a Javier Peña no le faltan ejemplos. Uno de ellos lo encuentra, nada más y nada menos, que en la industria del lujo. “El motivo por el que el hombre mata animales se supone que es para alimentarse, para consumir su carne. En este caso, la piel del animal, lo que sería un deshecho, como la del cocodrilo, la han sabido aprovechar muchas empresas para fabricar con ella artículos que consideramos de lujo por el alto precio que pagamos por su adquisición”. Otro ejemplo de rentabilidad notable en el reciclaje lo encuentra en el aeropuerto de Teruel, actualmente convertido en el mayor centro de reciclaje de aviones de Europa y que proporciona suculentos ingresos a la zona.

Dos ejemplos claros de que el conocimiento y aprovechamiento de los materiales pueden contribuir al éxito de una empresa. Lo otro que apunta Javier Peña es la necesidad de empezar a montar grandes plantas de reciclaje similares a las minas de extracción que concebimos en su momento. Ahí dejamos la idea para aquellos que están pensando ahora en una reinvención empresarial y no saber por dónde tirar.

Todo ello requiere de un cambio profundo de mentalidad que arranca con el conocimiento de lo que somos y de lo que nos rodea. Ya hace tiempo que se hacen notar los efectos del empeño del hombre por conquistar la naturaleza y explotarla sin límites. Hasta hace unas semanas no se hablaba de otra cosa que del calentamiento global y el cambio climático. El tema de hoy es el Covid-19 y una crisis sanitaria global a la que nuestro sistema inmunológico no responde cómo cabría esperar. El consuelo que le queda a Javier Peña de todo esto es que el hombre empiece a ser consciente, ahora sí, de las graves consecuencias que acarrea la conquista de la naturaleza, que no de la integración en ella, y que ahora que usamos y tiramos más plástico, más papel y más envases que nunca, sea, en lugar del fin del reciclaje, el principio.

De esto y de otras cosas, habla Javier Peña en su trilogía ‘Elementos’ donde aborda el mundo de la materia de una forma novelada.