Oportunidad de negocio: España es rica en tierras raras y materias primas sin explotar

En medio de una crisis mundial de suministros, España podría ser uno de los líderes mundiales en explotar el gran negocio de las materias primas.

El gran negocio de las materias primas que España desaprovecha

El mundo está sumido en una grave crisis de suministros. La alta demanda de materias primas y tierras raras ha saturado el mercado, un hecho que puede convertirse en un gran negocio para los países o territorios que cuenten con reservas de minerales y tierras raras sin explotar, como en el caso de España.

Según las estimaciones, Europa tiene que importar un 90% de estas materias primas, lo que ha provocado un encarecimiento de los precios casi sin precedentes. En este contexto, países como España están desaprovechando la oportunidad de hacer un gran negocio, teniendo en cuenta las importantes reservas de minerales y tierras raras con las que cuenta el país.

Pero, ¿qué son exactamente las tierras raras y por qué son un gran negocio? Así se denomina de forma común a un grupo de 17 elementos químicos utilizados para fabricar productos tecnológicos o armamento. Algunos de los más conocidos son el iterbio y el terbio, que gracias a su alta conductividad permiten un mayor almacenaje en las baterías.

Las tierras raras han sido declaradas materias primas críticas, por su importancia en la industria mundial, y son las que más están sufriendo las consecuencias de la crisis de suministros internacional. Por consiguiente, sus precios se multiplican, algo que podría aprovecharse en España para hacer un gran negocio…

El gran negocio de las materias primas que España está desaprovechando

Atendiendo a los datos de los expertos, entre Salamanca y Galicia se encuentra el 10% de las reservas mundiales de tungsteno, un mineral imprescindible para la fabricación de herramientas de corte en la industria manufacturera, generadores de rayos X o, incluso, la fabricación de las turbinas de los motores de los aviones.

Además, España cuenta con una importante reserva de uranio, magnesio o cobalto, lo que podría convertir al país en un referente dentro del gran negocio de las materias primas en plena crisis de suministro. En este sentido, un experto consultado por 20 Minutos afirma que “Soria y Navarra tienen unas reservas de magnesio que podrían solucionar el problema de los picos de demanda europeos».

Sin embargo, bien por la acción de la Justicia o las administraciones, España está desaprovechando la oportunidad de hacer un gran negocio durante los últimos meses. A pesar de que han surgido algunos proyectos enfocados a extraer estos minerales, el riesgo ambiental ha sido el principal freno para su puesta en marcha.

En este contexto, ¿cuál podría ser la solución para reaccionar deprisa y entrar a tiempo en el gran negocio de las materias primas? Los expertos argumentan la necesidad de “movilizarnos para que todo aquel que cumpla con los requisitos de sostenibilidad lo impulsemos, que se le pongan todos los medios y recursos para que el permiso para ese yacimiento o explotación salga no en diez años, que es lo que pasa hoy en día, sino en dos».

La crisis de suministros mundial que está generando graves problemas

En realidad, la actual crisis de suministros mundial es un conjunto de varios factores que han provocado una situación sin precedentes. En resumen, podría decirse que la logística mundial ha colapsado, amenazando la continuidad en la producción de fábricas por falta de materias primas o componentes y, en consecuencia, generando el desabastecimiento de determinados productos en cadenas comerciales.

Esta crisis no solo afecta a las tierras raras, sino a otras materias primas importantes para el tejido productivo español. Tomando de ejemplo el sector de la construcción, de agosto a octubre el precio de la madera aumentó el 125% y el de la piedra el 68%, según información facilitada por CNC.

Tal y como explican diferentes expertos en un reciente reportaje de EMPRENDEDORES, lo cierto es que este problema podría alargarse hasta más de la mitad de este 2022. Ante esta situación, las empresas deberán adaptarse y buscar otras alternativas, como la explotación de estas materias primas en sus propios países. En este sentido, España podría ser el referente europeo en este gran negocio.