Llega la metaoficina, la solución a la falta de relaciones durante el teletrabajo

El crecimiento del metaverso ha propiciado la aparición del concepto de metaoficina, un espacio digital donde poder tomar el café o hacer networking con los compañeros de trabajo.

Oficinas en el metaverso: la evolución del teletrabajo ya está aquí

Tras la aparición de la sexta ola de la pandemia, el teletrabajo ha vuelto a convertirse en una costumbre para muchas empresas. En este contexto, el metaverso ha comenzado a utilizarse para dinamizar el trabajo en remoto y solucionar la falta de relaciones que los empleados han experimentado desde la llegada de la covid-19.

Así, el crecimiento del metaverso ha servido para dar a luz a un nuevo concepto: la metaoficina. En esencia, se trataría de un espacio virtual que recrea todas las virtudes de una oficina real: mesas de reuniones, zonas de trabajo aisladas para poder concentrarse y ser más productivo, salas para recibir a los clientes…

Además, el metaverso también sirve para crear espacios de networking y descanso en la oficina virtual, y añade la posibilidad de modificarse en tiempo real para adaptarse a las necesidades de cada empresa. Por ejemplo, podría convertirse en un espacio de coworking virtual para acoger a todo tipo de profesionales que quieran trabajar desde casa sin perder la comunicación con otras personas.

El caso de Gravyton, una empresa española que ha creado su propio metaverso

Uno de los casos más interesantes es el de Gravyton, una empresa española que ha decidido crear su propia oficina virtual en el metaverso para potenciar la comunicación en el equipo apenas cuatro meses después de su salida al mercado.

Sus fundadores, Carlos Ortega y Daniel Peris, apenas habían podido verse de forma presencial un par de veces desde la fundación de la empresa. Pensando en alguna solución, decidieron crear su propio metaverso para sentirse más acompañados al trabajar… Pero también para disfrutar de las relaciones personales que se han perdido a raíz del teletrabajo.

Tal y como explican en un reportaje, en apenas dos semanas lanzaron su concepto de metaoficina. La estética es similar a la de un videojuego y, además de contar con salas de reuniones o mesas de trabajo privadas para los momentos de mayor concentración, han creado todo un complejo que les permite desconectar y hacer team building cuando quieran.

En este sentido, el metaverso de Gravyton cuenta con un circuito de karts para desestresarse de vez en cuando. También espacios para encontrarse y charlar un rato antes de retomar el trabajo, algo así como una sala de café virtual para hacer un alto en la jornada y disfrutar de las relaciones que se dan en una oficina presencial.

«Tenemos incluso ordenadores donde ver en directo el mercado de criptomonedas u hojas por las mesas desde donde leer hilos de Twitter sobre ciertos temas. Son detalles, pero aumentan la inmersión y dan vida a la oficina», explican.

Otro negocio con grandes perspectivas de crecimiento

Mientras Slack, Zoom y otras plataformas han sido las grandes triunfadoras durante el teletrabajo, la creación de oficinas virtuales en el metaverso puede convertirse en un negocio de lo más rentable durante los próximos años. No en vano, el universo digital que prepara Meta tendrá un importante enfoque hacia las nuevas formas de trabajar en remoto.

Pero no solo de trabajar vive el hombre. Las salas virtuales del metaverso abarcarán todo tipo de sectores y negocios. Uno de los más evidentes es el del entretenimiento, donde algunas empresas –entre ellas, una españolaestán desarrollando un concepto de salas de conciertos y eventos que pretenden revolucionar por completo una industria global.

Y, como en el mundo real, estos espacios deberán ubicarse en una parcela de terreno dentro del propio metaverso, por el que los usuarios se moverán de manera libre para interactuar con otros usuarios, disfrutar de una exposición de arte, ir al cine, ver un concierto e, incluso, comprar en el supermercado para recibir los productos en su casa.

En este sentido, algunas empresas y particulares están empezando a comprar parcelas dentro del metaverso. Se trata de una actividad similar a la inversión inmobiliaria tradicional, que cada vez cuenta con un volumen de transacciones mayor. Prueba de ello es que las inversiones en terrenos y edificios virtuales se dispararon durante el mes de diciembre, alcanzando los 100 millones de dólares