¿Por qué la mayoría de las personas no quieren ser multimillonarias?

Una encuesta a nivel mundial revela cómo la mayoría de las personas no tienen un deseo ilimitado por convertirse en multimillonario, desmintiendo uno de los tópicos más extendidos en la sociedad.

¿Quieres ser multimillonario? Podrías ser una excepción en la sociedad

“A todo el mundo le gustaría ser multimillonario”. Se trata de una de las premisas más recurrentes y extendidas en la sociedad capitalista, aunque parece ser que se trata de un falso mito. Así lo demuestra un reciente estudio realizado a escala mundial, que concluye que una mentira repetida mil veces no se convierte en realidad en este caso.

Así, el estudio realizado por psicólogos de las universidades británicas de Bath, Bath Spa y Exeter concluye que, en la mayoría de los casos, las personas no tienen un deseo ilimitado de acumular riqueza y convertirse en multimillonario. Para llegar a este resultado, los investigadores han realizado una encuesta entre 8.000 personas de 33 países situados en seis continentes.

Ante la pregunta de cuánto dinero necesitarían para vivir su vida soñada, la mayoría de los encuestados considera que 10 millones de euros o menos, mientras que en algunos países la respuesta más recurrente fue “un millón de euros o menos”. Unas cifras elevadas, pero que sirven para demostrar que la mayoría de las personas no aspiran a convertirse en un multimillonario de la talla de Elon Musk o Jeff Bezos.

¿Quién quiere ser multimillonario?

Además, el estudio de los psicólogos británicos divide las respuestas por grupos de edad o el sistema económico predominante en cada país. Así, los jóvenes son más propensos a tener un deseo ilimitado de convertirse en multimillonario. En ello influye su aspiración a tener un nivel de vida óptimo, pero también que conciban la riqueza como un símbolo de éxito, poder e independencia.

Por países, el resultado es curioso. Las economías más colectivistas, como la de Indonesia, son en las que más número de personas tienen un deseo ilimitado por convertirse en multimillonario. Por el contrario, las más individualistas, como la de Reino Unido, cuenta con un menor número de personas obsesionadas por conseguir una riqueza ilimitada.

“Descubrir que la vida ideal de la mayoría de las personas es en realidad bastante moderada podría facilitar que la gente se comporte de forma más acorde con lo que les hace realmente felices y que apoye políticas más fuertes para ayudar a salvaguardar el planeta», afirma el doctor Paul Bain, uno de los autores de la investigación.

El dinero no da la felicidad

Al hilo del estudio realizado por los investigadores británicos, cabe destacar la importancia de desmentir otro falso mito muy extendido en las sociedades occidentales: que el dinero da la felicidad. Aunque pueda ayudar a reducir la presión de pensar en cómo llegar a fin de mes, los casos de individuos que arrastran problemas de salud mental tras convertirse en multimillonario son cada vez más frecuente.

En este sentido, los emprendedores de éxito también suelen ser los que más sufren tras convertirse en multimillonario. Así lo revela otro experimento realizado por el exdirectivo de Google Mo Gawdat, quien concluye que la obsesión por triunfar de los emprendedores muchas veces deja en un segundo plano la realización y la felicidad personal.

“La felicidad no tiene que ver con lo que la vida te da, sino sobre lo que crees que te da la vida. La gente que es infeliz es gente que busca lo que no funciona, que sólo busca los fallos, y se obsesiona con ellos. Y esto tiene su traslación al entorno laboral y a los negocios. La gente que es feliz se encuentra con algo que no funciona y se centra en resolverlo. Pasan a la parte de nuestro cerebro que resuelve los problemas. No se quedan lamentándose. Y es así como se convierten en personas de éxito”, concluye Gawdat.