Historia de los primeros milmillonarios de la era NFT

Alex Atallah y Devin Finzer son los fundadores de OpenSea, una de las primeras compañías de NFT. Ambos emprendedores se han convertido en los primeros milmillonarios del sector.

La historia de los primeros milmillonarios de la era NFT

Si algo marcó el 2021 en el sector del blockchain es la aparición de un nuevo producto en el mercado: los NFT. Los tokens no fungibles han crecido exponencialmente en los últimos meses, lo que ha provocado la aparición de los primeros emprendedores destacados en este segmento.

Se trata de Alex Atallah y Devin Finzer, fundadores de OpenSea, una plataforma especializada en la creación y compraventa de NFT que se ha convertido en la empresa líder del sector a nivel mundial. Tras su última valoración, las fortunas de Atallah y Finzer han superado los 1.000 millones de dólares, lo que les convierte en los primeros emprendedores del segmento en superar esta cifra.

OpenSea fue una de las primeras comercializadoras de NFT del mundo, a principios de 2021, por lo que sus cifras de crecimiento muestran el impacto que esta tecnología ha tenido entre los coleccionistas de arte digital e inversores del mundo cripto en muy poco tiempo.

Con respecto a los emprendedores detrás del nuevo gigante tecnológico, se trata de dos jóvenes -apenas rondan los 30 años- que, a pesar de su edad, cuentan con una reconocida experiencia en el sector tecnológico. Finzer, por ejemplo, ya tiene experiencia como emprendedor, gracias a una startup que terminó vendiendo a Credit Karma, mientras Atallah ha trabajado en Palantir y otras empresas de Silicon Valley.

El auge de los NFT que ya llega a España

El sector de los NFT ha experimentado un verdadero boom desde los primeros meses de 2021, convirtiéndose en unos de los principales activos de los inversores en criptomonedas y considerándose por algunos como una burbuja. No en vano, según DappRadar, solo el año pasado se registraron transacciones por valor de 23.000 millones de dólares en todo el mundo.

Pero, ¿qué es exactamente un NFT? Se trata de activos digitales que se basan en la tecnología blockchain de las criptomonedas. Durante 2021, han triunfado en el mundo del arte digital y el coleccionismo. En estos casos, el token no fungible sirve para demostrar su autenticidad, y utiliza la tecnología blockchain para asegurar que no se produzcan copias.

Aprovechando el auge de los NFT, muchos emprendedores están investigando las fórmulas para hacer negocio con estos activos digitales. Todo es susceptible de ser “tokenizado”: desde una columna de un periódico hasta un tuit… Es el caso del fundador de Twitter, Jack Dorsey, que lanzó a subasta un token no fungible de su primera publicación en la red social. El experimento terminó con una recaudación de 2,9 millones de dólares.

Sin duda, una nueva industria que se ha convertido en milmillonaria en muy poco tiempo, y que también destaca en España. Tanto, que las transacciones de estos activos ya han superado en volumen a las del arte tradicional. En este contexto, antes de invertir en cualquier NFT, conviene tener en cuenta el riesgo de este sector y la fiscalidad a la que están sometidos los tokens no fungibles.

Hacer negocio en el sector NFT

El boom del sector también deja interesantes oportunidades de negocio si ya tienes una empresa que se dedique a otro tipo de servicios. Un ejemplo es el caso de Laagam, una marca de moda que ha sacado al mercado su propia colección de tokens no fungibles. Así, los compradores del NFT de la firma también accederán a una prenda de ropa para sus avatares en el metaverso; un filtro de Instagram exclusiva; un pase privado para los eventos de la compañía; y una animación de arte digital.

Tal y como explica el CEO de Lagaam en un reciente artículo de Emprendedores, “el objetivo es fidelizar y posicionarnos como una marca moderna. Posicionarnos como una marca que aporta valor y que no chirríe cuando dentro de cinco años tengamos una tienda en el metaverso. Creo que para estar en el mundo NFT no hay que ser oportunistas, no hay que entrar cuando todo el mundo esté ahí. Hay que plantearse quién es tu cliente, cómo va a entender eso y si lo va a comprar y pagar por ello”.