¿Puedes grabar a tus empleados en la oficina?

Grabar a tus empleados mientras trabajan en la oficina es una medida polémica, y puede tener graves consecuencias si no se cumplen los requisitos legales.

¿Puedes grabar a tus empleados en la oficina?

Colocar dispositivos de grabación en la oficina puede ser una fórmula interesante para los emprendedores en un ejercicio de vigilancia del cumplimiento con el trabajo por parte de sus empleados. Sin embargo, se trata de una práctica polémica, que puede tener graves consecuencias si no se realiza cumpliendo con la legislación.

Atendiendo a la pregunta del titular de este artículo, la respuesta es sí. Como emprendedor o emprendedora, puedes grabar a tus empleados mientras trabajan en la oficina sin consecuencias legales. Además, los recursos obtenidos en estas grabaciones cada vez gozan de una mayor aceptación en litigios entre las empresas y los trabajadores sobre temas como el absentismo o el robo de material en el centro de trabajo.

¿Qué dice la legislación sobre las grabaciones en la oficina?

La legislación sobre las grabaciones en la oficina ha ido evolucionando a través de la jurisprudencia, aunque los principios fundamentales se recogen en la Constitución Española. Su artículo 18 garantiza el derecho a la intimidad, al honor y a la propia imagen, y limita el uso de la tecnología para garantizar el cumplimiento de los mismos.

Por tanto, si como emprendedor estás pensando en instalar dispositivos de grabación en la oficina para controlar a tus empleados, solo podrás hacerlo en los espacios destinados al trabajo, como son las zonas comunes o los puestos en los que se desarrolle tu actividad. Quedan excluidas de esta ecuación otras zonas como los comedores o, por supuesto, los vestuarios y aseos.

Además, la instalación de las cámaras de vigilancia en la oficina debe cumplir con tres requisitos. Por un lado, se debe tener en cuenta si la grabación de imágenes es la fórmula idónea para conseguir el objetivo de vigilancia y control sobre el trabajo; por otro, se debe justificar que sea el método menos intrusivo; y, por último, la proporcionalidad entre la función de control del emprendedor y los derechos de los empleados.

Tal y como recuerdan desde el bufete de abogados Kernel en su blog, la jurisprudencia muestra cómo, “si el fin es controlar a los empleados, el empresario no necesita el consentimiento expreso del trabajador para el tratamiento de las imágenes que han sido obtenidas a través de las cámaras instaladas en la oficina con la finalidad de seguridad o control laboral”.

Sin embargo, la empresa sí debe informar a los empleados sobre la existencia de las cámaras de videovigilancia en la oficina. En concreto, “debe estar anunciada, empleando carteles y se ha de informar debidamente a toda la plantilla sobre la instalación y el objetivo que se persigue”, explican en El País.

¿Instalar cámaras en la oficina puede ser un freno para la productividad de los trabajadores?

Aunque instalar cámaras en la oficina para vigilar a tus empleados puede ser un método eficaz para demostrar diferentes comportamientos irregulares en la plantilla, también demuestra un excesivo celo que puede aumentar los niveles de presión y estrés entre los trabajadores y convertirse en un verdadero freno para la productividad.

En este sentido, si no tienes sospechas de que tus empleados puedan estar cometiendo reiteradas faltas durante su desempeño en la oficina, como absentismo, dejadez en sus funciones o, incluso, robos, debes tener en cuenta que la confianza en la plantilla es uno de los factores más importantes para garantizar el bienestar de los trabajadores. Un aspecto más importante si cabe en 2022, en medio de una crisis de talento que afecta a miles de empresas en las economías occidentales.

Para conseguirlo, cada vez son más las empresas que están poniendo en marcha planes de employee experience -o experiencia del empleado- para mantener contentas a sus plantillas. En este otro artículo te dejamos algunos ejemplos.