¿Cómo identificar a las personas manipuladoras en tu empresa?

Tratar con personas manipuladoras puede ser un verdadero freno para la productividad y el buen ambiente en el trabajo.

¿Cómo identificar a las personas manipuladoras en tu empresa?

Gestionar un negocio es una tarea complicada. A menudo, la gestión del equipo es uno de los aspectos más problemáticos para los emprendedores -más aún si entre ellos hay personas manipuladoras-, que deben saber motivar a los trabajadores y generar una cultura de empresa en la que los empleados se sientan a gusto y puedan desarrollarse, tanto en el plano personal como en el profesional.

Por eso, saber alejarse de las personas tóxicas es una habilidad fundamental para poder escalar un proyecto emprendedor. Las que se atribuyen una falsa importancia; las que recuerdan de forma constante tus errores; las que atribuyen todo el éxito a la “suerte” … A lo largo de una carrera profesional, el emprendedor encontrará múltiples ejemplos de personalidades que suponen un freno para la productividad y el “buen rollo” dentro de una empresa. Entre ellas se encuentra, por supuesto, el perfil de las personas manipuladoras.

A menudo, identificar a las personas manipuladoras puede ser una tarea de lo más complicada. Más aún cuando, en ocasiones, la propia persona no se da cuenta de su defecto. Por eso, la psicóloga Claire Jack repasa en este artículo algunas de las frases típicas que pueden ayudarte a identificar a personas manipuladoras en tu empresa (y en la vida).

Las frases que más usan las personas manipuladoras

“Pelillos a la mar”. Este refrán popular puede ser una de las frases más recurrentes en personas manipuladoras. En opinión de Jack, lo que puede parecer una forma de limar asperezas y calmar un posible conflicto, en realidad puede esconder una forma de hacer sentir culpable al otro de sus propias faltas. “Con esa simple y graciosa frase, puede absolverse un comportamiento abusivo. No hay nada que le guste más a una persona manipuladora que seguir adelante sin asumir ninguna responsabilidad por las heridas del pasado”, explica.

“Pero si yo no he hecho nada…” Esta frase permite a las personas manipuladoras dar la vuelta a la tortilla y pasar a parecer una víctima. En caso de que la falta o el error sea evidente, puede responder a una estrategia; por el contrario, si en realidad la persona no cree haber hecho nada malo, aún después de explicárselo, puede mostrar una falta de empatía que afectará de forma muy negativa al buen ambiente dentro del equipo.

“No tolero la falta de profesionalidad”. Dependiendo del contexto en el que se formule, esta frase puede identificar de forma clara a las personas manipuladoras. En opinión de la psicóloga, da a entender que la otra persona es poco profesional o está mintiendo, algo que, a menudo, podría servir para ocultar sus propios defectos. «Los manipuladores tienen una habilidad maravillosa para entrar primero y exponer su caso. La mayoría de las personas dan por sentado que valoran la honestidad y la justicia y no sienten la necesidad de decírselo explícitamente a los demás. Los manipuladores a menudo lo hacen», explica.

“No es nada personal”. Esta es otra forma común de desacreditar a otro por parte de las personas manipuladoras. En lugar de afrontar el problema y reconocer los propios errores, este tipo de personas suelen invalidar el punto de vista de su interlocutor con frases del estilo, como “yo soy así” o “eres demasiado sensible”.

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